Columnistas

Por: Ismael Cala


¿Llorar es bueno? Según la revista “Science et Vie”, pasamos una media de 50 días de nuestra vida llorando. Por suerte, dentro de la estimación del tiempo de vida, dedicamos a la risa cerca de dos años. Todos conocemos los grandes beneficios de la sonrisa para la salud, pero, ¿cómo nos afectan las lágrimas? Este es un asunto menos tratado.

Inicialmente, los expertos plantearon que las lágrimas solo tenían un objetivo: proteger el ojo. Sin embargo, existen tres tipos: las que nos mantienen los ojos lubricados, las que generamos frente a productos irritantes (como la cebolla) y las que se producen a partir de las emociones. Esta última es la que más nos interesa.

Claudia Hammond, autora del libro “Torbellino emocional”, defiende que las lágrimas pueden ser una forma de comunicarnos, ya que, normalmente, empatizamos con la persona que llora. Como explico en mi libro “El analfabeto emocional”, el llanto sí expresa un sentimiento. Si vemos a alguien llorando, inmediatamente abrigamos compasión y empatía. Incluso podemos empezar a llorar y sentirnos tristes.

A pesar de su connotación supuestamente negativa, la tristeza cumple un papel relevante en el mapa de nuestras emociones. Un proverbio irlandés dice: “Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman”.

Llorar puede convertirse en un desahogo momentáneo, siempre y cuando no se convierta en un hábito o en una vía de escape de nuestros problemas. Las lágrimas, como mensaje de una determinada emoción, son tan importantes como las risas. No deberían estar estigmatizadas, pues a veces no todo se puede expresar con palabras.

El llanto tiene consecuencias también positivas. Por un lado, nos ayuda a transmitir lo que sentimos y a darnos cuenta de lo que pasa dentro. Por otro, los expertos conectan el sollozo a una catarsis, ya que nos alivia en momentos especialmente estresantes o dolorosos.

Precisamente, un estudio de la Universidad de Pittsburg subraya que el llanto puede ayudar a recomponer el cuerpo para continuar con las funciones habituales, tras una situación de estrés. La investigadora Lauren Bylsma destaca que ese desahogo favorece nuestra sensación de bienestar.

Como decía la novelista inglesa Charlotte Brontë: “llorar no indica que eres débil. Desde el nacimiento, siempre ha sido una señal de que estás vivo”.

Por Alex Castillo


 

¿Para qué me sirve la Imagen Pública si yo ya hago mercadeo, vendo y tengo al diseñador que todo me lo resuelve? Durante mi experiencia profesional me he encontrado con empresarios, emprendedores, cooperativistas, gerentes de comunicación, directores de proyectos que consideran que el Mercadeo de sus productos y servicios es suficiente, tienen ventas aceptables, meses buenos y algunos malos y que lo que hay que hacer es tener una buena fuerza y capacidad de ventas.

Y la verdad es que esto puede ser suficiente, pero se atienen a que su negocio esté sujeto a los vaivenes del mercado.

En concreto ¿qué le ofrece la IMAGEN PÚBLICA? Que usted controle a ciencia cierta cómo quiere que lo piensen y sientan sus clientes.

¿Cómo es esto? Sí, usted, su producto o servicio, su negocio en general está sujeto a la demanda con base en que tenga un producto atractivo y que satisfaga necesidades.

Sobre lo primero usted hace toda la mercadotecnia de su producto, estructura los procesos de su empresa, hace un poco en las redes sociales y ya está.

Pero sobre la satisfacción de las necesidades de sus clientes ¿qué hace usted?

Usted me dirá:

– Mi producto/servicio satisface necesidades básicas por sí solo, NO NECESITO HACER MÁS PORQUE SE VENDE SOLO.

Déjeme decirle que sobre las necesidades de los clientes usted puede incidir un poco más gracias al trabajo que desempeña la IMAGEN PÚBLICA.

Le aclaro, no es trabajar sobre su producto sino cómo la gente ve, piensa y principalmente siente el mismo.

Por eso aquí le presento 3 PROBLEMAS QUE RESUELVE LA IMAGEN PÚBLICA:

  1. Usted no sabe con certeza qué es lo que quiere el cliente de usted, su empresa y su producto.

Solución: Realizar una auditoría de imagen pública (OJO: no es ni una investigación de mercado, ni un sondeo de opinión).

  1. Su plan de mercadeo no rindió los frutos que esperaba. Esto es porque usted se dedicó a vender y no estimuló correctamente a su clientes. El cliente ya no quiere comprar, quiere realizarse con lo que compra.

Solución: Plan Estratégico de Imagen Pública que contiene las ideas, opiniones y actitudes que usted quiere que sus clientes piensen de su empresa (OJO: es un plan más integral que el plan de mercadeo y no es una campaña de publicidad)

  1. ¡Mis vendedores no están vendiendo! Necesito cambiarlos.

Solución: Estrategia de Imagen Vendedora.

(OJO: No es SOLO una capacitación sobre ventas ni un plan de ventas)

Todas estas soluciones se las comparto pues considero que son los pasos mínimos que su empresa o institución tienen que dar para sobrevivir en el mercado del siglo XXI.

Lo que de fondo resuelve la Imagen Pública es que usted diseñe estratégicamente cómo lo ven, lo piensan, lo sienten, para que pueda controlar un poco más cómo lo interpretan sus clientes directos, indirectos y la sociedad en su conjunto; en una palabra: que usted controle cómo lo PERCIBEN.

Es decir, que sus públicos entiendan a cabalidad qué vende, cómo lo vende, qué beneficio proporciona, qué problema resuelve y que cambio usted quiere provocar en la vida de la gente que le compra.

Yo mismo he sido víctima de vendedores y empresas que ofrecen y no cumplen, de vendedores insatisfechos que por no explicarse o no m saber influir no cierran la venta, de empresas a las que nunca regresaría a comprar ni aunque me pagaran.

Hoy es más importante cómo hacen las cosas que qué es lo que hace.

Hoy es más importante despertar emociones y usted puede hacerlo con la ayuda de la Imagen Pública.

Atrévase, le aseguro que se enamorará y dirá ¿CÓMO ESTUVE TANTO TIEMPO SIN HACER IMAGEN PÚBLICA?

Por: Juan Manuel Rodriguez


 

Jimmy Morales está ausente, sedado, aletargado. Es un vago recuerdo de lo que fue un comediante activo. Obviamente, le debe costar trabajo poder tomar el rumbo del barco si ya hay dos capitanes con bandera de injerencia que hacen el trabajo por él. Tristemente, acá el barco tiene cualquier bandera menos la guatemalteca. Y es por eso que no debemos dejar que se nos robe el Estado, la República, nuestra Guatemala por meras agendas, como mencioné, descaradamente ajenas.

Parte de desestabilizar al país es, desestabilizar la percepción. En política, todo es percepción. Si los medios, los diferentes actores y la sociedad en general repite, “el presidente es lo máximo”, una gran parte de la población se lo creerá. Y funciona aún mejor al revés. Aunque la situación real sea cualquier otra. A eso es lo que llamamos percepción general. Eso, la injerencia lo sabe. ¿Recuerdan como Estados Unidos logró desestabilizar a un timorato y pacato Árbenz? Con un par de avionetas que tiraban volantes, un poco de alboroto y un invento de una guerra y una invasión que solamente estuvo en el imaginario colectivo. Y aunque los puntos en la agenda eran diametralmente opuestos, al final es la misma injerencia y esa prepotencia de quererle arrebatar a Guatemala su soberanía, que como el mismo Embajador de EEUU actual pronunciara, “es lo último”. Pánico, confusión y caos es lo que produce una desestabilización. Esto puede surgir natural, como fuera el caso del Patriota, donde fue la sociedad civil la que se levantó y luego, oportunistas con claras agendas quisieron tomar protagonismos. En río revuelto, ganancia de pescadores. Pero claramente la desestabilización se puede crear también cuando se tiene el poder y a los jugadores de su lado.

Sandra Morán y Leocardio Juriacán, Diputados de flagrante izquierda de nuestra bella patria, han seguido el guion al pie de la letra y han querido cooperar a un claro intento de desestabilización al interponer una denuncia en el MP en contra del fantasma con el que empecé el artículo, Jimmy Morales. Podrá ser muy fantasmagórico, pero al final es nuestro presidente, electo como la ley manda. El caso de las 41 niñas fallecidas en el supuesto “Hogar Seguro”, es para llorar, y espero la investigación sea llevada a cabo con total fuerza para que no queden estas víctimas como una estadística más. Pero querer llevar a Morales preso acusándolo de responsable de que las niñas estuvieran bajo llave, es completamente desestabilizante e insensato. Entonces todos los presidentes estarían presos si se les adjudicara cada decisión que se toma en el día a día en las diferentes instituciones. ¡Ridículo!

Es notorio que querer desestabilizar viene de una agenda más amplia que solamente querer velar porque se cumpla la ley y se responsabilicen los hechos del infame “Hogar Seguro”. Es una pena y una desgracia que se utilice una tragedia para intereses de grupos que quieren desestabilizar para llegar al poder. Es increíble que una ideología fracasada venga ahora con alianzas de la injerencia para querer romper nuestra institucionalidad. ¡Cachados!

Por: Diana Herrera


Los vientos electorales se orientan a un llamado de la alternancia del poder.

A propósito de la visita oficial del Presidente Enrique Peña Nieto a nuestro país hace semanas atràs, la victoria del Partido Revolucionario Institucional PRI en las pasadas elecciones por el Estado de México, demuestra que a pesar que fue una victoria paupérrima en la coyuntura que fue desarrollada la elección, ante la incertidumbre de los discursos de la oposición de izquierda y la confusión en medios sociales de las cuentas oficiales de los candidatos dónde ambos se adjudicaban la victoria; sumado la escaza ventaja porcentual de los candidatos, solo significa una cosa; el tiempo para el cambio esta haciendo su eco en el Estado mexicano, y pareciera que la oferta partidaria ya no le apetece a la población. “Fuerte y con Todo” el eslogan del ahora actual gobernador Alfredo del Mazo, tendrá su prueba de fuego ante la escaza ventaja que lo aseguro en el puesto; debido que desde el año 1929 el PRI había tenido una racha limpia y constante, asegurando el Estado de México con una ventaja del 60%, en cambio ahora del Mazo habría obtenido 33,7 por ciento del voto frente a un 30,83 por ciento para Delfina Gómez, candidata del partido Morena. El partido Morena de tendencia izquierda, indicó que disputará el resultado por considerarlo “fraude electoral” ya que encuestas internas y conteos propios, les había marcado una tendencia favorable. Esta decisión, nos vuelve a remontar al escenario “político berrinchista” del líder y fundador del ahora partido de Izquierda Morena, Manuel López Obrador, cuando Felipe Calderón ganó en el 2006. Sin embargo, llama la atención la opinión de algunos votantes en medios televisivos y en redes sociales, dónde en una gran mayoría confesaron qué votaron bajo el dicho “más vale lo viejo conocido, que lo nuevo por conocer”, al referirse que algunos no votaron por el partido Morena de izquierda, al imaginarse una Venezuela en el mediano plazo; pero tampoco tenían la certeza del Mazo fuera la opción correcta, más bien nos suena a un voto “underdog”. No obstante, los grandes de la jornada fue la opción centro derecha, el partido político de Acción Nacional PAN, adjudicándose al menos 13 entidades federativas, es decir 3 de 4 elecciones de gobernación. El que haya sido una presunta victoria para el PRI por apenas unos puntos porcentuales convirtió a estas elecciones en las más reñidas en años, convirtiéndolas en una práctica interesante para los analistas políticos, académicos y otros que estudian de cerca las nuevas tendencias en política. Pero no olvidemos que estas elecciones son de particular importancia, porque la votación en el Estado de México usualmente es vista como un termómetro para las presidenciales, que se celebraran el próximo año.

Mientras escribo esta columna, el precio del Bitcoin está aproximándose a $3,000 y muchas personas que antes no sabían nada de cripto-monedas están ahora comprando y contribuyendo a la subida de precio. Puede ser que el Bitcoin haya encontrado su punto de inflexión, o puede ser que estemos frente a una ola de crecimiento especulativo. Cualquiera que sea el caso, estas parecen ser buenas noticias para los emprendedores que han iniciado negocios que apuestan al uso de Bitcoin, incluyendo empresas de ATMs (máquinas para sacar efectivo) especialmente diseñadas para Bitcoin, o los proveedores de hardware para la minería de dicha cripto-moneda.

Este fenómeno me hace recordar lo que sucedió durante lo que se conoce como “La Fiebre del Oro” del siglo diecinueve. Durante esa época, hubo emprendedores como Levi Strauss, quien se benefició no por el oro sino por la venta de jeans a aquellos en búsqueda de oro que necesitaban pantalones duraderos.  Es decir, en vez de especular con la búsqueda de oro, Levi Strauss supo identificar que toda la gente minando el metal precioso tendría necesidades específicas y decidió ofrecerles una solución.

Al operar en la periferia de lo que se puede considerar un proceso especulativo, un emprendedor asume el riego que su éxito sea solamente temporal. Sin embargo, es posible que la oportunidad sea útil para para establecer un negocio que tenga impacto duradero más allá de los confines de la idea original. Tal parece haber sido el caso de los jeans Levi’s y de muchos otros emprendedores que han aprovechado olas de crecimiento para catapultar sus negocios.

Esto no quiere decir que todas las olas de crecimiento sean especulativas. Existen muchas razones por las que ciertos productos, servicios o industrias completas experimentan períodos de crecimiento exponencial. Sin embargo, muchas veces es difícil distinguir la diferencia; y por ende es prudente considerar el riesgo de estar en un proceso especulativo cuando las tasas de crecimiento son significativamente mayores a las que normalmente se esperan en una industria.

En mundo de los startups cada vez que hay una nueva palabra de negocios y/o tecnología que está de moda, una ola de emprendedores se lanza a iniciar empresas relacionadas, aunque conozcan muy poco de la industria. La moda es ser “disruptor” de industrias y aplicar tecnologías como la “Inteligencia Artificial”, “Aprendizaje automático de computadoras” o “Big Data”.

Los emprendedores interesados en este tipo de emprendimientos debe considerar las siguientes preguntas: ¿cuánto riesgo estoy asumiendo apostar a este tipo de macro-tendencia al iniciar una empresa nueva?, ¿existe oportunidad de crear valor más allá de una posible moda temporal?, ¿con qué tipo de cliente puedo desarrollar una relación de largo plazo independientemente de la ola de crecimiento actual? y ¿puedo crear un negocio basado en principios fundamentales y a la vez posicionarme para aprovechar una ola de crecimiento ya sea especulativa o no?

Existe cierto nivel de especulación en todo emprendimiento. Después de todo, la mayoría de emprendimientos se realizan con información imperfecta, asumiendo riesgos basados en supuestos no comprobados. Lo ideal es reducir el riesgo buscando formas de comprobar los supuestos de una forma económica y tener la capacidad de iterar cuando sea necesario. Si se llega a conocer bien a un determinado tipo de cliente, es más fácil adaptarse a sus necesidades e identificar cuando este se pueda beneficiar de una nueva tendencia o tecnología.  Esta versatilidad puede ser la clave para posicionarse de forma que permita aprovechar olas de crecimiento cuando estas se presenten.

Los guatemaltecos estamos conscientes de la necesidad de fortalecer el Organismo Judicial y en consecuencia la correcta aplicación de la ley. De los tres poderes del Estado, debemos considerar que el Organismo Judicial cumple con dos funciones fundamentales: velar por el respeto de todos los ciudadanos al marco jurídico y sancionar las ilegalidades, tanto de los ciudadanos, como de los gobernantes.

Existe una propuesta de reformas a la Constitución y unos pocos las aplauden y otros muchos las rechazan. Algunas preguntas a la reforma constitucional en el sector justicia son: ¿Cómo debemos fortalecer el Organismo Judicial? ¿Cómo evitamos la cooptación del mismo? ¿Cómo logramos que los mejores abogados tengan interés en hacer una carrera judicial como jueces y magistrados? ¿Cómo evitamos que la justicia se contamine y comprometa por las posturas ideológicas? ¿Cómo diferenciamos cuando el problema es de leyes o es de personas? ¿Cuáles de los cambios que intenta la aludida reforma constitucional se pueden lograr a través de leyes ordinarias?

Es evidente que la actual propuesta para reformar la Constitución que se “conoce y discute” en el Congreso de la República, no cuenta con un nivel de consenso y fundamento técnico, que anticipe beneficios para apoyarla. Diversos sectores y grupos de personas incluyendo profesionales y académicos, han denunciado públicamente la manera en que a “puerta cerrada” y con advertencias algunos funcionarios y personas investidas de poder, han intentado forzar que dicha reforma sea aprobada por el Congreso. Lamentablemente, esa actitud lejos de haber unido a la población, logro todo lo contrario, creando desconfianza y calificando a unos como buenos y otros como malos.

Agotado el polarizado artículo de la reforma constitucional que proponía la “Jurisdicción Indígena” mismo que atropellaba los principios de igualdad ante la ley y seguridad jurídica, el tema que captó la atención de los guatemaltecos en días recientes, es el “artículo 209” y la creación del Consejo Nacional de Justicia.

Debemos reconocer que las Comisiones de Postulación para la selección de candidatos para cargos de Estado, se terminaron corrompiendo, no porque la ley hubiese sido mala, sino por la mera ambición de controlar las esferas del poder a través de trampas y corrupción. Pero en todo caso, lo que no convence con la creación del Consejo Nacional de Justicia, es si las trampas y corrupción se eliminan, o simplemente cambian de manos.

La forma en que se ha impuesto y llevado el debate de esta reforma constitucional, ha provocado un desgaste innecesario a la imagen del Organismo Legislativo, la CICIG, el MP y el la Procuraduría de los Derechos Humanos. Debe llamar nuestra atención la falta de olfato político por parte de los actores que han impulsado la fallida propuesta, pues si bien la población en su mayoría reconoce la importancia de fortalecer el tema principal, al día de hoy nos desgastamos como sociedad, atravesando innecesariamente un debate ideológico de similares magnitudes a los que tuvimos en la época del conflicto armado y posteriormente con el Fiasco del Genocidio.

Los guatemaltecos necesitamos propuestas y cambios que nos unan como sociedad. Por supuesto, tenemos que ser firmes con la denuncia en contra de la corrupción y procurar que los cambios apunten en la dirección correcta, pero definitivamente la forma en que se ha tratado de imponer esta reforma constitucional, no nos conviene.

Guatemala es un país de vocación agrícola, pero no estamos aprovechando las oportunidades y el gran potencial que existe. En Guatemala no queremos quedarnos en una visión de supervivencia.

Aunque nuestros agricultores tengan poca tierra, se pueden tener oportunidades de crecimiento para las familias rurales en las cadenas de valor agrícolas y de agro-industria. Se puede acceder a una mejor calidad de vida insertándose en la cadena productiva.

Las cadenas de valor que promovemos en áreas rurales no son solo cadenas agrícolas de exportación, son iniciativas multi-sectores, de acceso a oportunidades para mejorar la calidad de vida, acceso a conocimiento, acceso a autoestima, acceso a poder identificar oportunidades de crecimiento. La producción agrícola, el turismo, artesanías, tecnología, agro-industria, servicios comunitarios, manejados de forma incluyente, sin discriminación, son oportunidades que necesita la gente. Cuando se puede apoyar al hijo, al nieto, al sobrino, para que acceda a una beca, para que acceda a un empleo, para que forma parte de una cadena productiva, de eso se trata.

Eso es lo que todas las familias rurales quieren, OPORTUNIDADES. Sin embargo, estamos en una emergencia nacional que hay que dimensionar mejor porque tiene consecuencias graves para el desarrollo del país. El Gobierno está ausente del desarrollo rural. Abordar esta emergencia es una prioridad, pero estamos en graves problemas porque no podemos ponernos de acuerdo. ¡El mal manejo del agua, del recurso hídrico, del recurso forestal, de los suelos, de la infraestructura, de los desechos, de la biodiversidad y del mar, son una bomba de tiempo que ya empieza a estallar!

Los indicadores de pobreza en vez de mejorar se agravan. Cada quien tiene su receta, todos quieren brillar por luz propia, todos quieren fabricar su isla y no hay forma de ponerse de acuerdo en una sola agenda para el desarrollo rural. Todos critican a todos y la situación empeora día a día. La Ley de Desarrollo Rural que se insiste que se apruebe es una ley formulada en medio de una política clientelar, sin tomar en cuenta el desarrollo económico, social y ambiental. Porque se quiere imponer una ley de desarrollo que nos condena al fracaso, ya que no toma en cuenta factores básicos de competitividad y acceso a mercados.

Con frecuencia escucho críticas a los que promovemos cadenas de valor, es decir fortalecemos la conexión entre los mercados con los productores y fortalecemos a todos los actores de la cadena agrícola. ¡No faltan los que nos acusan de que estamos acabando con la seguridad alimentaria, que ya nadie va a producir granos básicos! ¡Todo lo contrario, para la agricultura de exportación la rotación de cultivos, por ejemplo, con maíz y frijol es importantísima! La agricultura de exportación es una de las que más incentiva la innovación, la gestión ambiental y un desarrollo integral, las certificaciones que requieren los consumidores en el mundo así lo exigen.

Queremos salirnos del modo sobrevivencia, no todo es maíz y frijol. ¿Queremos condenar a las familias rurales a la agricultura de subsistencia? Pues conocemos muy bien a miles de familias en pobreza que además de sembrar los alimentos para su seguridad alimentaria, han salido adelante diversificando su producción con cultivos de exportación, con cultivos para mercados locales, para mercados nacionales, todos son necesarios y se complementan, y la gente quiere más. Gente orgullosa que ya está cansada de bolsitas y caridad.

¡No es aceptable que el desarrollo rural de Guatemala priorice sólo a los programas asistencialistas, o la entrega de alimentos, que solo con cultivos de seguridad alimentaria una familia rural o un país como Guatemala sale adelante! La generación de una oferta productiva diversa, que supla las diferentes demandas y oportunidades, en una sociedad global, digital y cada vez más tecnificada es urgente en Guatemala.

AGEXPORT a través de su Plataforma Agrícola de acceso a mercados AGRITRADE cuenta con programas y servicio de apoyo a los actores de la cadena de valor agrícola, por eso necesitamos alianzas sólidas con el Gobierno para escalar y abrir más oportunidades de generación de empleo e ingresos a las familias rurales y a la nueva empresarialidad rural.

Se necesita de urgencia la renovación técnica de las instituciones de gobierno para que respondan a las necesidades actuales, Guatemala es uno de los países con menos capacidad institucional en temas de fitosanidad, de infraestructura productiva, de impulso a las cadenas de valor agrícolas y a la agroindustria, ganadería y pesca, y con preocupación vemos como nuestros países vecinos claramente tienen objetivos claros y nos llevan la delantera.

Para Guatemala es prioritario que el Gobierno apoya la transformación productiva del sector agrícola, apoyando las principales cadenas de valor agrícolas que mayor empleo generen y contribuyan de mayor forma a disminuir la pobreza, identificando los nuevos productos agrícolas para mejorar la economía de la agricultura familiar y del país.

Consulté la autorizada opinión del destacado Abogado José Luis González Dubón, doctor en Derecho Constitucional PhD Suma Cum Laude sobre las pretendidas reformas constitucionales, y esto es lo que saqué en conclusión:

 Si se analizan los efectos del artículo 7 de la iniciativa de la CICIG, que aparentemente solo pretende cambiar el contenido del artículo 209 de la Constitución Política de República, su aprobación en realidad estaría suprimiendo o derogando sus artículos 215, 216, 217, 222, 251, 269, 270, 271, los cuales quedarían sin función porque las materias que regulan ya no existirían.

Obviamente, la razón de proponer cambios al artículo 209, sin entrar a discutir el contenido los artículos que suprimiría, no sólo es engañosa, sino que obedeció al afán de evitar la discusión de los cambios que realmente se persiguen.

La eliminación del contenido de los artículos que se suprimirían, reformando un artículo que aparentemente no tiene relación directa con ellos, lo que está subrepticiamente logrando es cambiar radicalmente el procedimiento de nombramiento y el plazo de permanencia en el ejercicio del cargo, de los magistrados de las Salas de la Corte de Apelaciones, de la Corte Suprema de Justicia, de la Corte de Constitucionalidad y del Fiscal General del Ministerio Público.

En otras palabras, la iniciativa de reforma, serpeando calladamente, sin hacer mayor aspaviento, pretende de un plumazo apoderarse de todos los nombramientos clave de las autoridades de mayor rango de las instituciones de administración de la justicia.

Por esa razón la CICIG y sus adláteres evitaron, con evidente ocultamiento, comparar la integración del sistema de Comisiones de Postulación con la integración de la Dirección de la Carrera Judicial, ya que si se pone atención a la calidad y formación de los nominadores de magistrados, a simple vista habría que descartar la segunda. Casi es comparar el tamaño de una montaña con el tamaño de un guijarro.

Comisiones de Postulación Dirección de la Carrera Judicial
1)   Rector de Universidad 1) Un juez de Paz.
2)   Decanos de Universidad 2) Un juez de 1ª. Instancia
3)   Colegio de Abogados 3) Un magistrado de Sala
4)   Salas de Corte de Apelaciones 4) Un abogado (CSJ).
5)   ______________________________ 5) Tres profesionales- No    abogados

Atendiendo el mandato del artículo pétreo 141 del texto constitucional, que prescribe que es al pueblo a quien corresponde la delegación del poder a los tres organismos del Estado y que está prohibida la subordinación entre ellos, sólo hay dos maneras de elegir a los magistrados del Organismo Judicial: la libre escogencia mediante el voto directo de los diputados sin pre calificar a ningún candidato, como era antes de la reforma constitucional de 1993, o limitando la libre escogencia de los diputados por medio de un ente que escoja previamente a los candidatos mejor calificados. En virtud de que la libre escogencia de magistrados mediante el voto directo de los diputados, demostró ser un método poco deseable, convirtiendo la elección en una farsa, se reformó la Constitución para conformar un ente suficientemente calificado para escoger a los candidatos con mejor perfil, así surgieron las Comisiones de Postulación.

Se buscó a un representante de los rectores de todas las universidades del país, a los decanos de todas las facultades de derecho de cada universidad, a igual número de Abogados escogidos por la Asamblea del Colegio de Abogados y e igual número de magistrados titulares de la Corte de Apelaciones y demás tribunales colegiados de igual jerarquía, de quienes es lógico y de sentido común afirmar, que representan a los mejores conocedores del mundo jurídico guatemalteco y tienen la formación y criterio suficiente para conocer la magnitud de la tarea que se les encomienda.

Resulta evidente que los personajes escogidos para integrar las Comisiones de Postulación, ya han pasado suficientes filtros para llegar a ocupar los cargos que desempeñan, porque de lo contrario no los ocuparían. No hay mejor garantía de la capacidad e idoneidad de estos funcionarios para escoger candidatos a magistrados, que el hecho de haber llegado a ocupar esos cargos destacados dentro de la sociedad, lo cual requiere no pocos méritos.

Sin embargo, la lucha de los partidos políticos por designar magistrados de su conveniencia, se trasladó del Congreso de la República a las entidades nominadoras de los miembros de las Comisiones de Postulación, y aunque eso es más difícil de lograr y sea un hecho inevitable en todo el mundo, se ha visto que es necesario mejorar la estructura de las garantías de protección de la objetividad que deben tener quienes escojan los candidatos a magistrados.

Las críticas que se han hecho al sistema de escoger candidatos a magistrados por medio de las Comisiones de Postulación son superables. Se les ha señalado, en primer lugar, de que han incentivado la creación de universidades y facultades de Derecho con el único propósito de tener un voto en ellas, por medio de sus Decanos, hecho que si fuera cierto no tendría mucha trascendencia porque con la participación de cada nuevo decano, se incrementa en la misma proporción, el número de representantes del Colegio de Abogados y de las Salas de Apelaciones y demás tribunales colegiados.

Pero, si se quisiera superar esa objeción, bastaría con establecer un número fijo de representantes de los decanos de todas las facultades de Derecho o de Ciencias Jurídicas y Sociales de las diferentes universidades del país, reduciendo su número a uno, dos o tres representantes, de tal modo que la creación de nuevas universidades y facultades de derecho no tendría ninguna incidencia sobre las comisiones de postulación. Su designación se podría hacer por sorteo, al igual que el representante de los Rectores, como una manera de garantizar la ausencia de influencias ajenas.

El número de representantes de la Asamblea General del Colegio de Abogados quedaría reducido a igual número de representantes que el de todas las decanaturas, y mejoraría mucho si se establece que cualquier abogado interesado en participar en la elección, pudiese competir inscribiéndose personal y libremente el día de la elección, siempre que llenase los mismos requisitos que se exigen a los candidatos a magistrados que elegirían. Para elegirlos su selección se haría por sorteo entre todos los calificados y no por votos.

De ese modo quedaría eliminada la crítica que se hace al Colegio de Abogados en el sentido de que los grupos que proponen candidatos para integrar las Comisiones de Postulación, son financiados por partidos políticos e invierten enormes cantidades de dinero en propaganda.

También con esas regulaciones se eliminaría la objeción que se hace acerca de que los partidos políticos que gobiernan obligan a los abogados que trabajan en la administración pública, a asistir a votar por los candidatos los favorecen.

Debe eliminarse de las Comisiones de Postulación a los magistrados del Organismo Judicial, porque ellos tienen un evidente conflicto de interés y, como se ha visto en los eventos eleccionarios, cuando los magistrados de las Salas de la Corte de Apelaciones eligen candidatos a la Corte Suprema de Justicia, los magistrados de la Corte Suprema de Justica elijen, en reciprocidad, a los candidatos de las Salas de la Corte de Apelaciones que les han favorecido con su voto. Este contubernio se hace mucho más grave, con el monopólico sistema de elección de magistrados que pretende adjudicarse al  Consejo Nacional de Justicia por medio de la Dirección de la Carrera Judicial. Este corrupto sistema de nominación de magistrados debe terminar de una vez por todas.

Entregada la lista de candidatos a magistrados, precalificados por las Comisiones de Postulación, el Congreso de la República debería proceder a su escogencia también por sorteo, pues es la única manera de garantizar que no existirá confabulación alguna entre nominadores y nominados, eliminando así la posibilidad de nombramientos espurios.

A esto debe agregarse que el nombramiento de los magistrados debe ser vitalicio, no sólo porque esto incentiva la participación de los juristas más calificados, quienes generalmente no se interesan en participar porque deben abandonar la clientela de sus despachos, la que no les esperará después de cinco años de ausencia. De esta manera tampoco quedarían sujetos a los vaivenes políticos de los cambios de gobierno, y permitiría tener magistrados de amplia experiencia judicial.

Por supuesto que el nombramiento vitalicio de los magistrados no significa que sean inamovibles en el desempeño del cargo. Las causas justificadas de terminación del ejercicio del cargo están vinculadas al desempeño ineficiente de sus funciones, y también podrían ser sustituidos por enfermedad, renuncia o edad muy avanzada que podrían ser los 80 años porque a los 75 años en el mundo de hoy, se está aún en el ejercicio intelectual privilegiado que da una amplia experiencia.

Pero hay un requisito más, cuya importancia es insoslayable, y es indispensable para el mejoramiento del sistema de justicia: los requisitos de experiencia y preparación académica de los candidatos a jueces y magistrados.

Resulta absurdo que actualmente los jueces del Organismo Judicial puedan desempeñar el cargo sin tener absolutamente ninguna experiencia en ejercicio de la profesión de abogado, lo cual obedece al sistema de cártel, en que de notificadores u oficiales pasan a desempeñar el cargo de juez en cuanto obtienen su título de Abogados, sin haber ejercido la profesión.

El mejoramiento del sistema de justicia debiera comenzar exigiendo, como requisito para desempeñar el cargo de juez, un mínimo de cinco años de ejercicio profesional, por lo menos para los jueces de primera instancia.

En el caso de los magistrados de las Salas de la Corte de apelaciones, debiera ser requisito para ser candidato, tener diez años de experiencia en el ejercicio comprobado de la profesión de abogado o diez años sumados los años de ejercicio de la profesión de abogado y los de desempeño en el cargo de juez, y no cinco años como se exige actualmente en la Constitución.

Además, debiera ser requisito para ser candidato a magistrado de Sala de la Corte de Apelaciones, contar con el post grado académico de Magister Cientiae o Especialización en la rama del derecho que corresponda a la materia para la que pretende ser nominado.

Para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia debiera ser requisito tener por lo menos veinte años de ejercicio comprobado de la profesión de abogado o veinte años de ser magistrado de la sala de apelaciones, o de ambos ejercicios combinados, no diez años como está contemplado actualmente en la Constitución.

Además, debiera ser requisito para ser candidato a magistrado de la Corte Suprema de Justicia, contar con el post grado académico de Magister Cientiae o Especialización en la rama del derecho que corresponda a la Cámara de la Corte para la que se pretende ser nominado..

Y por último el candidato a magistrado de la Corte Suprema de Justicia, debiera contar con el post grado de Doctor en Derecho, que es lo que garantiza la visión inclusiva y comprensiva del mundo del Derecho en todas sus dimensiones y expresiones.

Los magistrados de la Corte de Constitucionalidad debieran llenar los mismos requisitos que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, con el agregado de que su maestría o especialización debe ser en Derecho Constitucional o Derecho Procesal Constitucional, y los años de ejercicio profesional o de magistratura o de ambos combinados debiera ser de veinticinco años o más.

El Fiscal General y el Procurador General de la Nación debieran llenar los mismos requisitos que exigen a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

De esta manera quedarían eliminados de la posibilidad de ser electos como magistrados, todos los aspirantes que ven las altas cortes como pedestales de poder, a las cuales pueden acceder sin mayor sacrificio ni preparación académica, para enriquecerse con el ejercicio del cargo.

Estas propuestas sí mejorarían el sistema de justicia, pues darían a los tribunales lo más granado del foro y la esperanza de contar con jueces independientes e imparciales, que tendrían un prestigio y una reputación que perder, si no ajustasen su conducta a los cánones éticos y legales de la administración de justicia.

Este análisis no es una propuesta de enmienda a la iniciativa de reforma constitucional de la CICIG, la cual es insalvable por el desmedido fraude de ley constitucional que contiene, la cual la hace irrecuperable con enmiendas y debiera ser rechazada por los diputados y por todos los guatemaltecos.

Twitter@jorgepalmieri.com