La tecnología trasciende realidades | PERSPECTIVA

La tecnología trasciende realidades

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La economía digital avanza a pasos a agigantados, pudiéndose no adaptarse a las leyes actuales, pero eso no significa que sean emprendimientos “ilegales”, más bien son de carácter disruptivo que equilibran la competencia per se. Sin embargo, el error de muchas personas y en especial de las instituciones o autoridades, es caer en reflexiones viciadas por la incertidumbre, y del muy famoso término “concesión”. La concesión es un concepto utilizado para ser aplicado en la antigua forma de hacer negocios, empresa privada para ejercer servicios públicos que una institución pública no puede realizar, regular, o ejecutar. No obstante, se les olvida que Uber no es un servicio público y mucho menos un taxi. Guatemala no está en guerra contra Uber, el servicio goza de una gran aceptación en la sociedad, agilizando la movilidad con tan solo tocar un botón desde la comodidad del celular.

.En la coyuntura de este servicio, hacen su aparición visible dos movimientos de taxis, uno liderado por Leonel Natareno, y el otro por César Barrientos, quién este último  entregó una petición al Congreso luego de una manifestación confusa, al diputado Jairo Flores de la bancada UNE para prohibir la aplicación a nivel nacional. En una agitada coyuntura política para el Congreso, en especial para los diputados y el sabor de jarabe de tos que dejó de la Asamblea General de esa bancada, sería para el diputado dispararse al pie tratar en darle viabilidad a la petición de los taxistas, sobre todo cuando es un diputado por el distrito de Guatemala, y la mayoría de la población que utiliza el app para su movilidad es del área metropolitana, debería al menos pensarlo dos veces. Sin embargo, los taxistas por su forma de actuar se sienten empoderados, hacen alarde de “controlar” a la institucionalidad a su favor y lo peor a su antojo a consta de la zozobra y amenazas hacia la autoridad, inclusive al extremo publicar documentos a modo de demostrar superioridad a la autoridad a la que se deben.

Por ahora, este grupo está siendo reformado en su reglamento de taxis interno, y a pesar que tienen más beneficios en su cancha, aún piden la prohibición o que en las reformas de regulación se incluya a las empresas de movilidad colaborativa, por supuesto quieren que sean incluidos en el bolsón de taxis.  Guatemala ha sido golpeada últimamente en este nicho de mercado, la inversión, el país no pinta muy bien, y con prohibir o regular de forma no adecuada estas empresas atenta a la imagen de “doing business” del país, y el coletazo sería aplicado para AIRBNB, NETFLIX y otros servicios que son otorgados a través de un app o página de internet.

A este punto de la reflexión, nadie metería las manos al fuego para ser la persona, institución o autoridad que sea el responsable y señalado de prohibir este tipo de tecnologías, sobre todo cuando está reconocido en la Constitución la libertad de empresa y protección de la tecnología y desarrollo, y además son una atractiva forma de traer desarrollo y empleos al país.  Bienvenidas las empresas disruptivas al país, a pesar que no se cuenta con una Ley de Competencia, que mejor manera de equilibrar el mercado a favor del usuario.