La Universidad Corporativa retoma la importancia de la Imagen Interna

La Universidad Corporativa retoma la importancia de la Imagen Interna

Por Alex Castillo, Consultor en Imagen Corporativa

Se cree que el manejo de imagen solo sirve para verse bien hacia fuera de la empresa. Pero el verdadero manejo de imagen pública parte de la esencia institucional y que la misma sea aplicada verdaderamente y con coherencia, para configurar una empresa de manera sólida desde sus cimientos, mismos que son fortalecidos constantemente con el modelo organizacional de Universidad Corporativa.


La Universidad Corporativa es una nueva tendencia en el mundo de la Administración de Empresas que, según la entidad Clarity, es un modelo organizacional que busca de manera sistemática (formar expertos) dotar a los colaboradores de una organización, del conocimiento necesario para desempeñar funciones y lograr objetivos en un nivel EXPERTO y actualizar dichas capacidades constantemente.


Esta nueva línea de fortalecimiento empresarial se complementa con ejes de trabajo, mismos que son: Arquitectura Organizacional (malla curricular como parte del proceso de formación interna y externa) y Gestión del Conocimiento (renovación constante de conocimiento).

Lo que de fondo está planteando la apuesta de Universidad Corporativa es la necesidad de estructurar el fortalecimiento organizativo de la empresa, para que construya unos saberes y competencias alineados y en permanente evolución con los sentidos y alcances de las empresas.

Esta idea la Imagen Pública la entiende desde la Imagen Interna, concebida como la percepción general que comparten los stakeholders internos acerca de la empresa y sus marcas, que provocará una determinada opinión misma que motivará una determinada conducta de rechazo o aceptación a lo interno.

Es decir, ese conjunto de pensamientos y emociones generados a través de estímulos verbales y no verbales, construirán en los colaboradores un determinado sentido de singularidad, unicidad y peculiaridad por la organización en la que participan y sus apuestas de valor que realiza al mercado y la sociedad en su conjunto.

Uniendo estas dos tendencias de relevancia en la administración de las empresas del siglo XXI, se puede dimensionar que la información adquirida sobre la actividad de la organización y lo que cada colaborador puede construir como nuevo conocimiento para cada vez hacer mejor las cosas, constituirá el sustento para crear una imagen pública a lo interno que sea apropiada por cada público interno con vistas a su posterior posicionamiento en las diferentes audiencias externas a las que llegarán como equipo.

Dicha apropiación creará, desde el modelo de la Universidad Corporativa, una cultura de gestión de conocimiento que sea producto de administrar cotidianamente los aprendizajes que cada colaborador, departamento, área y gerencia vayan teniendo, lo cual en su conjunto se convierta en un consolidado de información que facilite los insumos necesarios a todos los cargos para que perfeccionen sus tareas para así llevarlas a un nivel de experto.

Esta constante mejora significará también un continuo aterrizaje de la esencia institucional, que posicione en las mentes de los públicos internos “el paradigma de la transformación” como parte de sus apuestas profesionales como individuo, responsabilidades como departamento y aportes como empresa para su permanente reoxigenación en todo sentido.

Esta lógica supera el estereotipo que el colaborador debe saberlo todo cuando llega a la empresa y llevárselo todo cuando egresa de ella. Este sentido, permite a las empresas recuperar la importancia de apostarle a fortalecimiento de las capacidades y competencias del personal, pero de manera administrada para constituir una imagen constantemente coherente a lo interno y externo de la entidad.