Oportunidades de trabajo con autonomía y desde cualquier parte del mundo

Hugo Díaz

Por: HUGO DÍAZ, DIRECTOR UFM ACTON MBA

En el libro “La Tierra es Plana”, publicado en 2005,  Michael Friedman advirtió sobre la tendencia a la globalización del trabajo. Los avances tecnológicos harían que más personas en cualquier parte del mundo pudieran competir por plazas laborales que en el pasado sólo eran accesibles a ciertos trabajadores en mercados desarrollados. Esta tendencia se ha hecho evidente en las últimas décadas con el crecimiento de servicios de tercerización como los call centers, los que han creado miles de trabajos a los países en desarrollo.

Pero la siguiente ola de esta tendencia está generando algo aún más interesante. Los trabajos ya no sólo están disponibles en forma de plazas fijas a través de empresas de tercerización sino que existe un mercado de trabajo creciente para personas dispuestas a trabajar por proyecto o contrato de forma individual (conocidos en inglés como “freelancers”). Estas oportunidades son orientadas a personas que prefieren libertad y flexibilidad de trabajo.

En el pasado, esta figura podía tener una connotación negativa; como una forma del empleador de evitar el compromiso de contratar a un empleado de tiempo completo. Sin embargo, según un estudio publicado en el 2016 por la revista Forbes, el 35% de la población económicamente activa de Estados Unidos estaba conformada por freelancers y se proyectaba que para el 2020 este número estará cerca del 50%”.

Para el colaborador, trabajar en esta modalidad ofrece cierta flexibilidad que lo hace atractivo. Generalmente, pueden trabajar a su propio tiempo y desde cualquier lugar; al preguntar a estas personas si prefieren este modelo en comparación con una relación de dependencia de trabajo es común encontrarse con respuestas como estas: “me da más flexibilidad”, “me gusta manejar mi tiempo” o “gano más dinero y trabajo menos horas”.

En un modelo de trabajo por contrato se deben tener objetivos claros y formas de medir los resultados de forma objetiva. Esto puede representar grandes beneficios de productividad para la empresa que contrata y brinda mayor flexibilidad para el trabajador.

Sitios de Internet como Upwork, Outsourcely y Freelancer, entre otros, han facilitado la conexión entre empresas que necesitan trabajos por contrato y personas dispuestas a hacerlos. Este tipo de sitios proveen herramientas que permiten calificar el trabajo de cada persona y hasta medir el tiempo que dedican a los trabajos para los que fueron contratados. Si se analizan los informes anuales de estas empresas saltan a la vista algunos datos muy importantes: en el 2016 cerca de tres millones de trabajos fueron publicados en estos sitios generando más de un billón de de dólares en ingresos para trabajadores freelance.

Aunque estos trabajos están disponibles para hacerse de forma remota desde 180 países (incluyendo toda Centroamérica), las personas ofreciendo sus servicios en estos sitios provienen predominantemente de países como India, Pakistán, Filipinas y Ucrania. Usualmente las personas en estos países tienen alto nivel de capacitación y pueden ofrecer sus servicios por tarifas competitivas gracias a los bajos costos de vida en sus países. Aun así, estas personas pueden ganar mucho más de lo que ganarían en su país.

En Vital Interaction, utilizamos estas herramientas desde la fundación de la empresa para tener acceso a talento global a un costo accesible para una “startup”. Nos ha permitido crear una cultura de trabajo remoto y basado en resultados.

El hecho que haya competencia a nivel global y que se pueda documentar el nivel de satisfacción del cliente hacen que la contratación de estos servicios sea cada vez más fácil y más confiable para las empresas; a la vez que abre más oportunidades de trabajo flexible y bien remunerado para personas de países en desarrollo que saben utilizar herramientas en línea y tienen ganas de trabajar.