Por: Adriana Olivares 

El funcionamiento de las empresas en la actualidad está cambiando muy rápido, dado que ahora las organizaciones están sumamente expuestas ante la opinión pública con un modelo de comunicación que tiende hacia la horizontalidad. Todo comunica dentro y fuera. De ahí que deba haber una armonía entre lo interno y lo externo.


La comunicación digital corporativa e institucional o más conocida como Comunicación 2.0 marca el paso en la actualidad y es el término acuñado al gran número de plataformas digitales de comunicación global constituidas por personas o entidades que comparten intereses comunes y están en contacto. Fomenta así una cultura colaborativa virtual.


Es producto de los cambios sociales hacia sociedades que promueven el culto al hipernarcisismo. La información se ha democratizado y la comunicación ha pasado de ser unidireccional a convertirse en multidireccional, interactiva y multiplicadora. Este nuevo paradigma conlleva a cambios sustanciales en la concepción de la figura del DirCom (Director de Comunicación) como estratega global, y en la forma de entender la comunicación corporativa e institucional desde un punto de vista innovador, creativo y práctico.

Los principales temas de interés en este 2018 relacionados con la comunicación digital derivan hacia la comunicación visual; a la gente lo que más le gusta ver son vídeos online, infografías, y fotografías; por eso son las herramientas más populares, tal como destaca European Communication Monitor 2017. De ahí que sea necesario establecer una estrategia bien definida de contenidos, en base a una escucha activa de los gustos y necesidades de nuestros stakeholders.

Considero que sí es imprescindible que todas las organizaciones conciban la necesidad de incorporar a un community manager o experto en comunicación corporativa digital con el objetivo de saber adaptar la estrategia  comunicacional de la empresa a las nuevas herramientas digitales como Redes Sociales, mantenimiento de la página web, la intranet, posicionamiento SEO y SEM en google, seguimiento a blogs y apps de comunicación interna, entre otros.

La incursión de los nuevos canales de comunicación y el auge de las redes sociales son sumamente útiles y valiosos para las empresas hoy en día, puesto que representan escaparates de comunicación e imagen para las mismas de una forma muy atractiva, directa y accesible.  El usuario desempeña el rol protagonista, pasando de ser receptor a generador de contenido. Es así como nace la figura del Prosumidor, concepto proveniente de los términos consumidor y productor y, esto, conlleva a muchos retos para las empresas y marcas, ya que aumentan su exposición global ante todo tipo de críticas y potenciales crisis digitales que pueden llegar a impactar en uno de sus valores intangibles más preciados, la reputación e imagen.

Otro reto comunicativo para las empresas e instituciones en esta nueva era es contar con un equipo de Big Data que sepa gestionar la segmentación de gustos y preferencias de sus consumidores, usuarios o clientes en base a sus necesidades. Sin duda, uno de los motivos por los cuales Netflix ha irrumpido con tanto éxito y supone una nueva forma de ver la televisión en los hogares de todo el mundo. Se ha adelantado a las tendencias de la era digital, y ése,  considero, que es el único camino para las empresas e instituciones.

La globalización, los cambios sociales y la nueva era digital están cambiando la forma de comunicarnos a nivel interpersonal y generando cambios sustanciales en la comunicación externa (empresa/stakeholders) e interna (empresa/colaboradores).

Las compañías y/o ONG/ Instituciones públicas son uno de los entes protagonistas de esta nuevo modelo de relacionarnos. Deben dar ejemplo de un compromiso ético que promueva la construcción de un mundo mejor. Ahora ya no solo prima la rentabilidad económica, sino que tu marca debe posicionarse en el top of mind del público de interés con connotaciones positivas ligadas a la verdad, la solidaridad y el cuidado del planeta, entre muchos otros aspectos a destacar.

De ahí que la sostenibilidad futura de la organización tendrá que depender de las relaciones que se generen con los públicos de interés y, añadiría, que también dependerá del posicionamiento que la marca/ institución logre obtener al alzar su voz en pro del desarrollo sostenible de la sociedad y del mundo a través de una sólida reputación.

El escándalo actual que ha manchado la reputación y credibilidad de Facebook ahora o los escándalos sexuales que pusieron en el punto de mira a la ONG Oxfam hace unos meses, son claros ejemplos de crisis que, imprescindiblemente, están siendo gestionadas por DirCom con visión estratégica y global, puesto que ahora todo es visto y analizado con lupa y la información se maneja a gran velocidad.

 

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