emprendedores

Cuando hablamos de América Latina, 4 de cada 10 jóvenes tienen interés en convertir una idea en un negocio exitoso, según datos del Global Entrepreneurship Monitor.   A pesar de la falta de infraestructura e inversión gubernamental estos problemas se han convertido en oportunidades a través del uso de la tecnología, con la cual es posible conectar e impulsar a diversos grupos de emprendedores, dentro y fuera del país.


La solución apunta a cruzar los límites con proyectos innovadores, que faciliten las condiciones de enlace y comunicación entre diversos grupos de emprendedores a nivel global.


Uno de los retos principales que tienen las incubadoras de empresas es el de generar ganancias y agregar valor a las actividades comerciales realizadas a través de la creación de nuevos negocios.   Algunos de los problemas a los que se enfrentan los emprendedores son economía débil, falta de planificación financiera, carencia de espacio de trabajo.

Ecosistema emprendedor

Recientemente se creó UNION, una plataforma digital sin centro ni fronteras. Se trata de un espacio que proporciona herramientas, conocimientos y comunicación a startups de todo el mundo, con la finalidad de acelerar el crecimiento de estas empresas.

Este proyecto se generó dentro del concepto de impulsar la innovación generada en el mundo, a través de un ecosistema emprendedor formado por startups de los cinco continentes.   Uno de los aspectos que más destaca de UNION es la creación de redes de contactos entre inversionistas, mentores, empresarios y aliados, facilitando el proceso de toma de decisiones.

De tal forma es posible que un emprendedor de Portugal pueda hacer un curso desarrollado por una startup mexicana, recibir office hours con un mentor de Japón y planear inversiones con una persona en Estados Unidos.

Orígenes

1776, incubadora de empresas con sede en Washington D.C., es una institución que promueve la innovación y desarrollo de empresas en el contexto de la transformación digital. Además, es una de las principales promotoras de UNION, junto con otros programas globales de startups

Algunos de esos programas son

  • Capital Factory: Hub que facilita procesos de incubación, aceleración y espacios de cowork. Con sede en Austin, Texas
  • Startup Chile: Una de las comunidades más grandes y diversas de startups en el mundo. Referente número uno en Latinoamérica
  • iHub: Con sede en Nairobi, Kenya, cataliza la comunidad de startups de la región a través de soporte técnico y conectividad.
  • En México no nos quedamos atrás con esta perspectiva innovadora de trabajo. Startup México, es un espacio que ofrece soluciones y herramientas a los nuevos empresarios para darle forma a sus planes e impulsarlos por el camino de la productividad.

Estos son algunos proyectos creados por y para emprendedores, con ellos se planea facilitar la interacción entre mentores, servicios financieros, programas de incubación, oficinas de gestión y nuevos empresarios.

Fuente: Entrepreneur

En qué trabajas, qué tan eficiente eres y qué harás mañana, todo depende de qué tan consciente estás de estos aspectos.


Y es importante dar un paso hacia atrás y evaluar estos tres factores que contribuyen a tu productividad, o la obstaculizan, y hacer los cambios pertinentes. 


 1. ¿Cuáles son tus rutinas? ¿Te están sirviendo?

La homeostasis es un término científico que describe la situación “normal del sistema”, o un estado de equilibrio. Tu homeostasis son las cosas que haces y en qué orden las haces cada día, y que ahora se han convertido en tu forma normal de trabajar.

¿Qué herramientas y dispositivos siempre tienes contigo? ¿Qué aplicaciones y programas siempre están abiertos en tu computadora? ¿A qué hora del día envías más emails? ¿A dónde te vas cuando tienes que pensar profundamente acerca de tu producto, servicio, clientes o metas?  Sabes que has ‘normalizado’ tu flujo de trabajo si, cuando haces algo de manera distinta, o incluso si decides no hacerlo, sientes que algo falta o está mal. Obviamente, tu productividad se ve afectada si no tienes conexión a internet, si tu cafetería favorita está cerrada o no sirve la máquina de café, o si se muere la batería de tu celular y no puedes trabajar normalmente.

Acción: Durante la próxima semana, identifica a detalle los hábitos y rutinas que tienes. Conforme trabajas, pregúntate si hay una mejor manera de hacerlo. La forma más rápida de lograrlo que conozco es observando el trabajo de alguien más, ya que te servirá para ver tu flujo laboral con una mirada fresca.

2. ¿Dónde trabajas?

El lugar en el que trabajas cambia lo que haces, qué tan efectivamente lo haces y qué tan bien se hace. Las cosas que te rodean y la atmósfera en la que te encuentras afectan la forma en la que usas tu tiempo. ¿Quieres ser más productivo? Mejora tu contexto de trabajo.

Considera las siguientes preguntas: ¿Pasas mucho tiempo buscando cosas que necesitas para hacer tu trabajo? ¿Te sientes cómodo usando las herramientas y dispositivos que utilizas? ¿Los dispositivos funcionan como deberían funcionar? ¿Las personas utilizan otras herramientas que tú podrías probar para trabajar más eficientemente? ¿Te sientes inspirado por tus alrededores?  El propósito de hacerte estas preguntas es para ayudarte a pensar en cómo el contexto te influye de manera positiva o negativa. Cuando quieras hacer algo importante, cambia tu contexto.

Acción: Durante la próxima semana, identifica el contexto en el que mejor trabajas. Experimenta haciendo diferentes tipos de trabajos (pensar, planear, responder, crear, etcétera) en contextos que creas apoyen el trabajo que necesitas realizar en ese momento.

3. ¿Con quién pasas la mayor parte de tu tiempo?

Las personas con las que pasas más tiempo influyen en tu productividad. Toma riesgos, intenta conocer personas nuevas y construye tu red de conexiones. No sólo estoy hablando de las redes sociales; sino de las conversaciones cara a cara que tienes con las personas a quienes llamas amigos. La gente que nos rodea influye en nuestra mentalidad y comportamiento. Si pasas tiempo con personas que quieren lograr más y que apoyan tus metas y potencial, esto se verá reflejado en tu propia vida y logros.

Acción: Haz una lista de las cinco personas con las que pasaste más tiempo durante la semana pasada. Después, evalúa del uno al cinco (uno, el más; cinco, el menos) en términos de qué tanto apoyan tu productividad. De ser posible, pasa menos tiempo con aquellos que recibieron la peor evaluación.

Tómate 15 minutos para agendar estas acciones. Experimenta con una o dos de ellas por cinco días y observa cómo te influyen de una manera más positiva.

Fuente: Entrepreneur 

Como dueño de un pequeño negocio, puede ser extremadamente difícil encontrar tiempo para realizar la clase de actividades que ayudan a tonificar los músculos cerebrales relacionados con la innovación. Actividades como tomar clases y cursos; asistir a reuniones de networking semanales o ir a tardes de tertulias con amigos y personas interesantes, podrían parecerte imposibles. Y es que estas actividades requieren demasiadas horas. Sin embargo, no necesitas disponer de mucho tiempo libre para mantener a los músculos creativos trabajando.


Es posible potenciar tu poder cerebral en cualquier momento, al incorporar a tu rutina diaria actividades que incrementan la creatividad.


Te comparto tres que recomiendo a los emprendedores muy ocupados:

1. Dales a tus ideas un hogar

Existen herramientas sencillas que facilitan el identificar y recolectar ideas frescas e inspiradoras cuando estás trabajando, leyendo un periódico o una revista o navegando en internet. Desde la tradicional libreta a apps y software como Evernote (disponibles en iPhone, Mac, PC, teléfonos móviles y Firefox), el hecho de simplemente anotar tus ideas sin importar en dónde estés te servirá para darles un lugar donde vivir.  Software como Evernote sincroniza estas notas con todos tus demás dispositivos. De manera similar, Backpack es una aplicación de “listas de pendientes” que tiene gran flexibilidad, la cual facilita capturar información y pensamientos. Una pestaña de tablero te permite ver los artículos que has recolectado en el escritorio.

Una vez que te hagas el hábito de anotar tus ideas y pensamientos en un solo lugar, ahora proponte darte de 30 minutos a una hora a la semana para revisar lo que has coleccionado. Podrías sorprenderte de las ideas que has generado y, ya con la cabeza fría, desechar las que no funcionan.

2. Trasládate a pie

Todos necesitamos ir a lugares distintos a lo largo del día. ¿Por qué no hacerlo a pie cuando es posible? Diversos estudios demuestran que una caminata de 20 minutos puede clarificar tu mente y abrir espacio para ideas frescas. Muchas de nuestras ideas más productivas surgen cuando no las fuerzas en la oficina, sino cuando te encuentras lejos de tu escritorio.

La Universidad de Illinois, condujo un estudio clínico y señaló que aquellos individuos que caminan regularmente demostraban un incremento neto en la eficiencia de conexiones en las estructuras cerebrales. Otra recomendación es tomarte verdaderos descansos para comer, ya que esto ayuda a recargar no sólo tu nutrición, sino también tu energía mientras cambias de escenarios, lo cual es positivo para la creatividad.

3. Interactúa con personas y lugares inspiradores

La ‘happy hour’ de restaurantes y bares podría parecerte una parte trivial de la cultura oficinista, pero es una excelente forma de interactuar con otras personas en un ambiente casual y sin estrés. Si trabajas solo, podrías considerar establecer tu propia “hora feliz” y visitar un café o bar por la tarde durante 45 minutos o una hora con el único propósito de relacionarte con otras personas. Un estudio de Harvard sugiere que compartir información sobre nosotros enciende los centros de placer del cerebro. Y mayor actividad cerebral significa más creatividad.

Asiste a espacios que te parezcan inspiradores. Quizás a un parque, un museo o una plaza. Hazlo de manera regular, especialmente cuando te sientas estancado, tengas un bloqueo creativo o estés estresado. Lo mismo haz con las personas: contacta a amigos o colegas con quienes te sientas cómodo, te diviertas y puedas generar nuevas ideas.

Fuente: Entrepreneur 

El mundo de los negocios avanza rápidamente, generalmente enfocándose en los resultados y retornos, pero las empresas verdaderamente innovadoras tienen una cultura enfocada en las metas a largo plazo, donde la innovación es protagonista.


Mauro Porcini, jefe de diseño de Pepsico Estados Unidos, argumenta que la innovación no se trata de crear “la siguiente gran cosa” para capturar la atención. Mauro sostiene que las empresas, en lugar, deben enfocarse en conectarse con los consumidores en un nivel más significativo.


Porcini habló en el World Innovation Forum, en Nueva York, sobre la evolución del “design thinking”, una técnica creativa para resolver problemas. “El design thinking no es un trabajo; es un estilo de vida”, afirma. “Para un design thinker no existe una diferencia entre vida personal y trabajo”.

El experto comparte estos puntos esenciales para adoptar una cultura empresarial basada en el design thinking, donde la innovación pueda surgir:

1. Invierte en sueños y aspiraciones, no sólo en funciones

Porcini afirma que lo más importante del design thinking es entender y conectarse con las personas. La conexión emocional que la gente tiene con un producto o marca debe ser lo que dirija una creación o diseño.

Los design thinkers, dice, no necesariamente son diseñadores; sino simplemente gente curiosa que sabe escuchar.  “El diseño no se trata únicamente del empaque, sino de las personas y de satisfacer sus necesidades”, dice Porcini. Aunque los objetos brillosos pueden ser el primer paso para crear engagement, la lealtad de los clientes viene a partir de cómo un producto o empresa hacen sentir a una persona y la historia que cuenta de ella.

La gente no compra un par de zapatos de diseñador sólo porque le gusta cómo se ven, afirma Porcini. Los compran porque les gusta cómo se sienten consigo mismos al usarlos. El diseño innovador cuenta esas historias. “No diseñamos productos, diseñamos experiencias”, afirma.

2. Escucha a tus consumidores, pero no les des todo lo que te piden

La empresas exitosas e innovadoras no pueden diseñar como si fueran aspiradoras. Necesitan estar en contacto con los deseos y necesidades de las personas, pero también deben saber interpretar lo que están diciendo. Escucha todas las ideas, pero aprende a filtrarlas. La verdadera innovación surge gracias a un liderazgo sólido y a la habilidad de reconocer las mejores ideas.  No puedes resolver todos los problemas que tiene un cliente, así que elige un aspecto en que enfocarte y crea un nuevo acercamiento, dice Porcini. Si una persona jala una puerta que debe ser empujada, no es culpa del usuario; es culpa del diseñador que no anticipó el problema.

3. Alinea a todos en tu empresa en la misma visión

Para crear una experiencia holística para un consumidor, tu diseño debe surgir de un ambiente de colaboración. El design thinking es una forma de enfrentar la vida y no debe ser realizada sólo por aquellos que se encargan del diseño del nuevo producto o servicio, advierte Porcini.  La innovación no se trata de ganar dinero inmediatamente. El liderazgo que recompense únicamente los resultados a corto plazo no fomenta un ambiente donde la creatividad e innovación puedan potenciarse.

Es importante que las empresas colaboren en todas las funciones del negocio, del marketing y la publicidad a las ventas y desarrollo del producto. Porcini dice que es algo en que los pequeños negocios son mejores que las grandes corporaciones, ya que tienden a tener menos personal y menor burocracia. Conectarse y colaborar con todas las partes del negocio asegurará que, cuando se lance un producto, entregues un mensaje holístico.

Fuente: Entrepreneur 

Como iniciador de negocios, se espera que respondas a las numerosas presiones con gracia, confidencia y una sonrisa. Esa es la montaña rusa psicológica de ser un emprendedor.

Tiene muchas vueltas y caídas aterradoras, pero los momentos divertidos son los que te hacen sentir vivo. Estoy trabajando en mi tercera empresa y no me imagino haciendo otra cosa.


Muchas cosas pueden salir mal. Las computadoras podrían dejar de funcionar durante una presentación, los nuevos productos no servirán como planeabas, pasarás muchos días con poco o nada de sueño.


Bastante gente se puede relacionar con estas cosas, sin embargo algunos nos son responsables de pagarle a la gente, mantener su casa o decidir el futuro de la compañía.  Conclusión, necesitas establecer maneras de pensamiento y actividades que te ayuden a sobrellevar la carga psicológica de la iniciativa empresarial.

Discutamos las que conoces pero no has implementado:

Sueño.

Si Thomas Edison hubiera dormido más tal vez hubiera cometido menos errores. Este y muchos pensadores prominentes en la historia han preferido el trabajo a dormir. Nuestro cerebro necesita del sueño. Los neurocientíficos debaten porqué esto es cierto, pero muchas buenas razones vienen a la luz. Durante el sueño consolidamos las memorias, hacemos nuevas conexiones, conservamos la energía e inconscientemente hacemos a un lado los problemas.

Multitasking.

Con tantas demandas en nuestro tiempo y atención, es tentador intentar hacer todo al mismo tiempo. De todas maneras, nuestro cerebro está optimizado para un cambio de tareas, no para apilarlas. Cuando cambiamos de labores, nuestros cerebros deben detener el procesamiento de reglas establecido y cargar uno nuevo para la siguiente tarea. Esto pasa rápidamente, pero detenerse, descargar, cargar y volver a empezar toma muchos de los recursos del cerebro. Esta es la razón por la que al final del día tienes ganas de tomar algo.

Salud.

El alcohol, la falta de ejercicio y sueño y comer comida chatarra caen en esta categoría. Tomar mucho alcohol afecta tu sueño. Dormir muy poco aumenta tu necesidad por la cafeína. Esto te lleva a pensar que necesitas un trago para relajarte. Este ciclo afecta tu salud y tu valor para las organizaciones.

Ahora unas no tan obvias:

Conexiones.

Tu lista de cosas por hacer siempre será larga. No dejes que eso te detenga al conectarte con otros. Un creciente cuerpo de investigación describe el cerebro como un órgano social. Muchas de sus funciones están diseñadas para procesar situaciones sociales y relaciones. De cualquier manera, nuestra lista se expande y se vuelve más difícil conectarse con otros. Esto no solamente es psicológicamente desgastante, sino que afecta a la gente de la que necesitas ayuda.

Vulnerabilidad.

No compares la vulnerabilidad con la debilidad. La vulnerabilidad es de donde tomas toda tu fuerza. Como emprendedor, ser honesto emocionalmente con las personas en tu trabajo cultiva relaciones y una cultura de gente dispuesta a hacer lo que sea por otros. Es también bastante liberador cuando la gente sabe que eres humano.

Modelos mentales.

Estos son los lentes por los que la gente ve al mundo. Traen significado a un evento, llenan los espacios de información, afectan la manera en la que reaccionamos frente a otros y representan cómo nos vemos a nosotros mismos, a otra gente y a las organizaciones. Un modelo mental deficiente lleva a malos entendidos, suposiciones incorrectas y caos mal intencionado.

Lo mejor que podemos hacer como emprendedores es ser conscientes de nuestros modelos mentales deficientes y trabajar para reemplazarlos con perspectivas más sanas al conectarnos y siendo más vulnerables con otros.

Finalmente haz tiempo para ti mismo. Si no te ayudas no serás capaz de atender a la gente y al negocio que te importa tanto.

Fuente: Entrepreneur 

Los eventos de networking son una de las mejores oportunidades que los emprendedores tienen para conocer colegas, proveedores, socios y clientes potenciales. Las reuniones corporativas, convenciones, conferencias y hasta un coctel informal pueden permitir que conozcas a nuevas personas y te reconectes con viejos conocidos.


 Sin embargo, conectar con otros profesionales puede ser difícil e incómodo si se te dificulta iniciar conversaciones con extraños. No podemos negar que el networking es una manera muy efectiva de hacer crecer tu negocio, independientemente de cómo te haga sentir.


Muchos emprendedores acuden a eventos de networking pero pocos estudian las prácticas efectivas para hacer una buena red de contactos. Entre más práctica tengas para iniciar conversaciones con extraños, menos ansiedad sentirás. Tu autoconfianza atraerá a otras personas y hará que te distingas mucho más allá de una simple tarjeta de presentación.

Te dejo unos tips que te pueden servir para iniciar conversaciones en lugares donde no conoces a nadie.

1. Pule tus habilidades para hablar en público

Las conversaciones cotidianas requieren la misma habilidad que las presentaciones de negocios. Practica tus destrezas siempre que tengas oportunidad.  Toma una clase para hablar en público, ofrece brindis con tus amigos, da presentaciones en juntas o sé voluntario para dar una charla en tu vieja universidad.

2. Empieza con un apretón de manos

Aunque no lo creas, este tipo de saludo puede decir mucho de ti y de tus intenciones. Cuando conozcas a alguien en un evento de networking, asegúrate de darle un saludo de manos que sea firme.  Haz contacto visual, sonríe y preséntate. Esta comunicación no verbal dará más fuerza a todo lo que digas después del saludo.

3. Recuerda el nombre

Ser capaz de recordar los nombres de las personas que recién conoces es una gran habilidad para los negocios. Los interlocutores se sienten conectados a ti cuando te escuchan decir su nombre. Trata de usar frecuentemente el nombre de la persona que acabas de conocer durante la conversación. Si se te olvida, simplemente extiende tu mano y di tu propio nombre. Esto propiciará que la otra persona haga lo mismo.

4. Muestra interés

Muchos emprendedores usan una táctica popular, pero inefectiva, para hacer networking: se dedican a entregar tarjetas de presentación a diestra y siniestra sin tratar de alimentar una relación. Lo mejor para formar conexiones profesionales es mostrar un interés genuino a los negocios, opiniones y hobbies de las otras personas. Para esto, es muy recomendable hacer preguntas abiertas para mostrar el interés que tienes por la opinión de los otros.

5. Pide la ayuda de alguien más

No hay nada mejor que alguien más te presente con otra persona; es como si te dieran un sello de aprobación. Si estás en un evento por primera vez, pídele al anfitrión o a un contacto influyente que te presente a más personas. La mayoría de la gente lo hará con gusto.

6. Halaga sinceramente

A todos nos gusta recibir halagos, incluso de un contacto al que conoces por primera vez. Utiliza lo que sepas de la persona para hacerle un cumplido. Por ejemplo, puedes felicitarlo por los grandes logros que su empresa ha alcanzado. Pero ojo, sólo alaba su aspecto físico cuando no tengas otra cosa que destacar. Puedes decir algo como “Ese saco te hace ver muy profesional”.

7. Comparte oportunidades

Los eventos de networking son indispensables para aumentar tu capital social y profesional.  Busca a emprendedores de industrias distintas a la tuya y hazle preguntas específicas de su sector. Pídele su opinión sobre un tema y luego comparte tu perspectiva. Siempre debes estar atento a posibles socios y oportunidades de negocio. Entrena a tus oídos a escuchar problemas para los que tal vez puedas presentar soluciones.

8. Aprende a contar una historia

La mejor manera de formar conexiones en conversaciones de networking es contando una historia. Todos tenemos una buena anécdota que contar. Haz preguntas correctas para descubrir las historias de la otra persona. Puedes decir cosas como “¿Quién es la persona especial en tu vida que te impulso a ser quien eres hoy en día?”. Es una pregunta personal que ayudará a tu interlocutor a abrirse.

Fuente: Entrepreneur 

Una de las cosas más difíciles para el dueño de un negocio pequeño es identificar su mercado objetivo: ese grupo de consumidores que le pueden comprar algo.


Una vez que el emprendedor sabe más sobre su base de clientes y la razón por la que estos individuos le compran a la empresa, la información puede ayudarle a encontrar nuevos clientes.


Para aumentar este número, toma en cuenta los siguientes pasos:

 1. Lleva un registro de tus consumidores.

Usa una base de datos para darles seguimiento a los clientes regulares y sus compras. Esto te ayudará a saber cuáles son sus preferencias para asegurarte de que puedes darles lo que necesitan. Mientras vas conociendo a tus clientes, obtendrás información de éstos como sus intereses, hobbies, familia, entre otras cosas. Estos detalles pueden ayudarte a encontrar formas de iniciar una conversación y de tener algo en común.

2. Pregúntales cómo encontraron tu empresa.

Cuando alguien pague sus productos, pregúntale cómo se enteró de tu empresa y descubre cuál es el método más efectivo para promover la misma. Repite la misma estrategia para que otros clientes dentro de tu mercado objetivo te encuentren.

3. Agradece a los patrones regulares.

Muchas veces, la gente de negocios da por sentado a los clientes regulares. Si no les agradeces por su preferencia, otra firma más atractiva puede llegar y robártelos. Agradecer a tus clientes puede hacer mucho, ya que los harás sentir orgullosos de estar contigo y de comprarte algo.

4. Pregúntales si pueden ser una referencia.

Hazles esta pregunta: “¿Cómo nos recomendarías con un amigo o colega?”. La mejor forma de saber la eficiencia del motor de crecimiento de la empresa es tomando el porcentaje de los clientes que son los promotores y restando el porcentaje de los que no lo son.  Esta red de clientes puede ayudar a los emprendedores a darse cuenta si está aumentando su base de consumidores leales. Date cuenta que la pregunta no es “¿qué tan seguro es que usted nos recomiende?”, sino “¿qué tan seguro es que usted nos recomiende a un amigo o colega?”. Si la gente está dispuesta a recomendar tu negocio a un amigo, está dispuesta a poner en juego su propia reputación.

5. Pide referencias de amigos.

Si tus clientes son leales y estás satisfecho con tu nivel de popularidad, significa que tus compradores actuales estarán felices de darte nombres de personas que podrían beneficiarse de tu negocio.

6. Agradece a los compradores actuales por sus referencias.

Yo siempre le recomiendo a mis amigos restaurantes que me gustan, algunos de los empleados de estos negocios me lo agradecen, otros no. Un “gracias” puede hacer la diferencia. Con el tiempo, tiendo a continuar recomendando aquellos que se dan cuenta y me lo agradecen.

Fuente: Entrepreneur 

Hay que llegar directo al punto, construir un negocio exitoso es una de las cosas más difíciles que una persona puede llegar a hacer. Todos sabemos esto, especialmente si lo has experimentado de primera mano.


Con eso en mente, una de las acciones que un fundador puede hacer para aumentar sus posibilidades del éxito a largo plazo es tratar de encontrar un cofundador (o tres).


En mi negocio de bebidas deportivas frutales, Amara, pasé el primer año solo, trabajé duro a través de investigación y desarrollo creando sociedades de negocio y encontrado a nuestros primeros clientes. Después de ese año se volvió bastante aparente que si la compañía iba a tener éxito, necesitaría mucha ayuda.  Con eso en mente resolví mi falta de asistencia de la misma manera que resuelvo la mayoría de mis problemas: destruyéndolos. Aquí están los pasos que tomé:

1. Determina qué tipo de cofundador necesitas.

Tómate un tiempo para hacer una autoevaluación, tanto en el nivel técnico como en el emocional. Qué fortalezas traes a la mesa y qué lagunas puede rellenar esa persona en tu equipo con sus cualidades.

Steve Wozniak nunca hubiera iniciado su compañía si no fuera por Steve Jobs, quien lo convenció. Sus roles como cofundadores están claros para nosotros ahora, así que determina tu rol. ¿Eres el experto en diseño, el vendedor, el genio del marketing o el audaz líder?  Después de hacer esto, pregúntale a alguien en quien de verdad confíes que te diga cuáles son tus fortalezas y debilidades para ganar algo de perspectiva.

2. Sienta las bases.

Me pareció más fácil discutir mi negocio con cofundadores potenciales después de tener la base de la compañía lista y funcionando. Escucho a la gente hablar todos los días sobre una gran idea que tienen, pero citando a Gary Vaynerchuck: “Las ideas no son sexys, es la ejecución lo que es sexy”. Nada muestra tu compromiso al negocio a un potencial cofundador que iniciar todo completamente solo. Empezar de cero también ayudará a exponer ciertas áreas que necesitas llenar en el equipo.  Además de eso, crea un bosquejo que indique cuántas acciones estás dispuesto a dar. Es tonto hacer un borrador de documentos legales en una etapa tan nueva, pero también es un desastre esperar a que esto pase si no estableces las expectativas al entrar a una sociedad.

3. Conoce a la persona y luego cásate.

Muchos de ustedes han escuchado la frase “ser cofundador de una compañía es como casarse”. ¿Te casarías después de unas pocas semanas de juntas o después de unos meses?  Mucha gente puede ser exitosa encontrado su cofundador en un evento de networking o en un sitio web, yo no. Se me dificultó vetar la trayectoria de una persona basado solamente en una interacción y búsquedas de internet. En lugar de eso, decidí contratar dos cofundadores al mismo tiempo y uno de ellos, Joe Siler, terminó siendo una de las mejores cosas que he hecho hasta ahora por la compañía. Muchas de sus fortalezas son mis debilidades y viceversa.

Al entrevistarlo para el trabajo que necesitaba llenarse, fui capaz de sumergirme más en sus capacidades. Una vez que lo vi en acción por seis meses, establecí un horario de adquisición de derechos para sus acciones en la empresa. El otro fue un antiguo emprendedor y aunque en papel se veía muy bien, era un desastre para la cultura de la empresa. Si no hubiera “salido con él” antes de casarnos, podría haber terminado con un divorcio feo.

Fuente: Entrepreneur