emprendedores

Es frecuente que muchos emprendedores, debido a la inexperiencia, cometan errores al momento de desarrollar y escribir un plan de negocios y que luego no entiendan por qué los posibles inversores rechazan sus planes.


Lo cierto es que un plan de negocios mal hecho puede resultar tan nocivo como la ausencia total de planificación.


Puede llevar a presupuestos erróneos que, a la larga se pagarán muy caro y también pueden minar la credibilidad del emprendedor frente a los inversores interesados en fondear el proyecto.

Por eso, aquí te enseñaremos los errores más comunes que deberás evitar a toda costa:

1. Subestimar a la competencia.

Es decir, no investigarla ni analizarla en profundidad. Es posible que pienses que tu producto será atractivo e innovador, y que sortearás fácilmente a la futura competencia, pero debes recordar que en cuanto tu producto empiece a tener éxito y ser conocido, la competencia tendrá noticias de ello y no se quedará con los brazos cruzados.

Es entonces cuando la investigación y análisis que hayas realizado previamente de la competencia te servirá para diseñar estrategias de Marketing que permitan hacer frente a sus ataques.

2. Ignorar factores culturales.

Muchas veces ocurre que el emprendedor, contento con su “ingeniosa” idea de negocio, se olvida de considerar los factores culturales. Recuerda que es muy importante que consideres si los factores socio-culturales del mercado objetivo pueden llegar a representar algún tipo de riesgo potencial con respecto a nuestras expectativas de venta.

3. Confundir un plan de negocio con un presupuesto.

Muchos emprendedores tienden a pensar erróneamente que un plan de negocios es igual a un presupuesto. Elaborar presupuestos (sobre todo presupuestos de los futuros ingresos y egresos) es parte fundamental en el desarrollo de un plan de negocios. Sin embargo, un plan de negocio implica mucho más que ello. Debes analizar objetivos, diseñar estrategias, coordinar recursos y analizar la industria, entre otras cosas.

4. Demasiado optimismo en las proyecciones.

Es lógico que la creación de un nuevo proyecto te emocione y provoque sentimientos optimistas, pero es necesario que al momento de elaborar las proyecciones del negocio seas lo más sensato y realista posible. No exageres al estimar los ingresos futuros o ventas, ni tampoco subestimes los egresos o costos futuros.

5. Olvidar los riesgos.

Por más completo que sea tu plan de negocios, siempre existirá el riesgo de que las cosas no sucedan tal como las has planificado. Por lo que al elaborar el plan, debes tratar siempre de prever los posibles pormenores y estar preparado para afrontar esas dificultades.

6. Dilatar su proceso.

Muchos emprendedores subestiman el tiempo y esfuerzo necesarios para construir un plan de negocios exitoso. No te demores en realizarlo. Si vas a necesitar capital en seis meses, ahora es el momento de establecer un plan y juntar el dinero.

7. Destacar mucho un gran acuerdo.

Una empresa puede haber firmado un acuerdo con una organización mayor pero el énfasis excesivo en ese acuerdo puede ser percibido como debilidad. Si el 80% de tus ingresos provienen de un contrato, tu empresa puede vérselas muy mal si el acuerdo se malogra. Destaca que tu empresa es proclive a forjar alianzas estratégicas y/o a ganar grandes contratos y que utilizarás esta habilidad para diversificar tu base de clientes.

8. No someterlo a prueba.

Hay muchos emprendedores que confiados en la correcta elaboración de su plan, se apresuran en mostrarlo a sus posibles inversores. Aquí el error está en la falta de una prueba final. Lo ideal es que una vez finalizada la elaboración del plan de negocios, se lo presentes a un grupo de personas idóneas y de total confianza, para que planteen observaciones y comentarios que seguramente constituirán un aporte de gran utilidad.

Fuente: Entrepreneur 

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Sé innegablemente bueno. Ningún esfuerzo de marketing o palabra en redes sociales puede ser un sustituto para eso” Anthony Volodkin, fundador de HypeMachine.


Elaborar un plan de marketing personal se ha convertido en una herramienta clave para los emprendedores. Es la mejor forma de acceder a estrategias personalizadas para llegar a más cliente y proyectar la imagen profesional que queremos ofrecer.


Aunque como menciona la cita, el primer “step” que debes dar es ser realmente bueno en el servicio o producto que quieres ofrecer.

Las dificultades del emprendedor actual

En los últimos tiempos, el emprendimiento se ha convertido en la vía de escape de muchos trabajadores que han perdido su trabajo. La figura del emprendedor ha pasado a un plano muy relevante en nuestra sociedad. Si nos fijamos, hasta las instituciones de educación superior de alguna forma promocionan esta figura que aparece incluso en los nuevos planes de estudios. Sin olvidar la proliferación de los nuevos “Coworking Spaces” por todo el mundo.

Todo ello nos indica que es una buena vía para el desarrollo profesional o económico de muchos profesionales, pero no hay que olvidar que está lleno de dificultades. Aunque las principales preocupaciones sean la falta de cobertura social, las dificultades para la financiación y soportar la competencia desleal entre otros, lo fundamental para los emprendedores es encontrar clientes. Algo que en la mayoría de las ocasiones se convierte en más que una hazaña épica. Por ello, puedo afirmar que elaborar un buen plan personal de marketing se convierte en algo obligatorio.

Crecimiento personal para crear tu propia marca

El internet, ha cambiado totalmente la búsqueda de trabajo, la selección del personal de las empresas y la forma de comunicarnos, en general. Y esto hace que ahora, más que nunca, desarrollar una marca personal sea tan importante.  Por ello nuestro crecimiento personal, debe dirigirse también a mejorar la imagen que trasmitimos a los demás, utilizando herramientas que hagan más visibles nuestras habilidades y puntos fuertes de cara a la competitividad que existe.

La marca personal es un concepto muy utilizado en algunas profesiones. Cualquier profesional puede sacarle el máximo provecho, sobre todo si se quiere empezar a trabajar por cuenta propia. Ya que la mejor forma de diferenciarte de la competencia, es demostrar todo el conocimiento y experiencia que dispones, seguir desarrollándote personal y profesionalmente…En general, disponer de una marca personal, te va a ayudar a mejorar tu visibilidad y reputación.

Pasos para crear un buen plan de marketing personal

Lo primero que puedo decirte para elaborar un plan personal de marketing es que es algo que va más allá que la propia búsqueda de posibles clientes. Principalmente porque comienza por la imagen que proyectamos desde nuestro interior. Es decir, a parte de nuestra proyección personal, se debe tener en cuenta nuestra personalidad, la forma de afrontar las relaciones interpersonales, nuestra administración del tiempo o el dinero e incluso nuestra salud.

Sin duda el primer paso es mejorar cada una de estas áreas de nuestra vida. De esa forma te sentirás mucho más seguro y podrás alcanzar cualquier meta que te propongas. La clave principal está en mantener un equilibrio teniendo presente la buena salud física, emocional y mental. Por ello es importante controlar el peso, hacer ejercicio y alimentarse de forma sana. Por otra parte, quiero resaltar la administración del tiempo y el dinero. Es importante hacer un buen uso de estos dos potentes recursos con los que debe contar siempre un emprendedor.

Y después el segundo paso es estudiar y probar cualquier herramienta que nos ayude a potenciar nuestra propia marca.  Teniendo presente que hay que buscar la mejor forma de desarrollar un plan sólido. Afortunadamente hoy en día, existen muchas herramientas para poner en pie cualquier proyecto a la hora de la búsqueda de clientes. Te podrás dar cuenta de que la tarea más dificultosa es desarrollar una buena lista de valores personales. Organización, saber manejar las nuevas herramientas de comunicación, el desarrollo del talento, la perseverancia…

Últimos consejos para potenciar tu marca personal

¡Tú objetivo es dejar una huella o recuerdo diferente para que los demás clientes te identifiquen por encima de otros y acudan a ti cuando te necesiten! Es vital disponer de herramientas distintas que te ayuden a sobresalir:

  • Desarrolla un discurso propio y distinto, utilizando tus dotes de “personal branding”.
  • Cuida la imagen que proyectas a los demás y en internet. Usa adecuadamente el diseño y las fotografías para causar una buena impresión.
  • Desarrolla, también tu propia metodología para ofrecer tus servicios de forma original para que esto también te permita diferenciarte. Lanza nuevas iniciativas que no existan, que pueda dar un valor añadido a tu trabajo.
  • Utiliza el marketing y el “networking” para conocer a otros profesionales. En la unión siempre está la fuerza. Es bueno acudir a convenciones, seminarios, reuniones, conferencias…etc.

Por último, solo quiero recordarte que desarrollar una marca personal no es tan difícil si tienes muy claro las metas que quieres conseguir. Todas las áreas personales que puedas desarrollar pueden ayudarte a mejorar tu reputación y conseguir alcanzar cualquier objetivo. ¡Cuánto antes lo hagas, antes empezarás a ver resultados!

Fuente: Entrepreneur 

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Felicidades: tu nueva empresa está ganando empuje y estás listo para contratar empleados. Aunque ya sabías que este día llegaría, quizá no hayas reflexionado mucho sobre el proceso. Ahora tienes que hacerlo: construir un equipo significa invertir una parte importante de tu presupuesto de operación.


Tomar buenas decisiones al contratar asegurará la sobrevivencia de tu empresa el día de mañana.


Por eso, conforma un equipo que te haga pasar de ser el único operador a contar con una fuerza de trabajo entusiasta. Sigue estos cuatro puntos para guiar tu camino.

1. Sé honesto acerca de lo que puedes permitirte:  Integrar un equipo no es sólo cuestión de abastecerte de personal cuando necesitas ayuda. Normalmente, la medida básica de contratación para los emprendedores se rige por cuestiones económicas.

Claro, es tentador ver el presupuesto general como un objetivo flexible que se puede factorizar en proyecciones de ingresos y otras esperanzas. Incluso podría ser aún más tentador contratar con base en el deseo de llenar los espacios de un organigrama idealizado. Pero para quienes están comenzando, es más inteligente establecer un límite monetario y apegarse a él. Debes contratar basándote en los ingresos actuales de tu negocio y no en lo que esperas vender.

2. Determina tus necesidades más apremiantes:  Al echar a andar un negocio, los nombres de los puestos a menudo son, cuando mucho, definiciones vagas. Sin embargo, lo que sí es realmente importante es que tus candidatos estén siempre dispuestos a sumergirse en el caos.

En consecuencia, determina la razón primaria por la que estás incrementando tu equipo de trabajo en este momento. ¿Se debe a que tienes demasiado trabajo y poca gente? ¿O es porque requieres la ayuda de veteranos de la industria cuya experiencia podría llevar a tu negocio a la siguiente fase? Responde esas preguntas y contrata con base en ello.

No olvides que cualquier contratación, sin importar la paga, debe ser capaz de hacer el trabajo de verdad. Si los candidatos simplemente quieren dirigir a otras personas y no tienen deseos de trabajar en equipo, no son las idóneas.

Ojo: toma en cuenta que los empleados de nivel C provenientes de compañías grandes rara vez son las adecuadas para sumarse a una startup, a menos que sean los propios fundadores.

3. Señala específicamente las habilidades que estás buscando:  Una vez que hayas identificado las necesidades que buscas cubrir, pregunta a los candidatos si han estado en situaciones similares y cómo las resolvieron. Si realmente se trata de una persona que ha solucionado problemas, será capaz de dar respuestas en diversos niveles. Y si no lo es, se quedará atascado frente a cualquier contingencia.

4. Haz de la cultura de tu empresa una prioridad:  Incluso el candidato más competente puede terminar fracasando si no se adecua a la cultura de tu negocio. El ambiente laboral puede repercutir en el desempeño de tus colaboradores. Recuerda que las habilidades se pueden aprender, pero la personalidad ya está programada. De ahí que a los únicos que deberás contratar para tu nuevo emprendimiento son a aquellos con gran capacidad de adoptar la cultura de tu empresa y que sean altamente competentes.

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Si estás decidido a invertir para promocionar tu marca, necesitas un mensaje atractivo, los medios adecuados y anuncios efectivos. En esta época de sobrecarga de  mensajes, la comunicación necesita ser disruptiva para ser visible. Si no desafías el ruido y la apatía, nadie te recordara.


Por eso te traemos una guía de 18 estrategias ganadoras de marketing para las Pymes, para que tu negocio se destaque de entre la competencia.


1. Empieza definiendo qué hace especial y única a tu empresa:  Sintetiza tu ventaja competitiva y conviértela en el eje de tu labor de promoción y ventas .

2. Explica claramente qué problemas puedes solucionar:  Diagnosticar una carencia existente y ofrecer un remedio te abrirá las puertas del mercado.

3. Ordena y presenta tu información con criterios humanos:  No hables de tus departamentos ni te pierdas en jerga empresarial; piensa como tu cliente.

4. Utiliza un lenguaje llano, apelativo e inspirador:  Hazte entender con palabras rotundas, certeras y en positivo… ¡Y cuida tu ortografía!

5. Sé fácil de encontrar y estate siempre disponible:  Sitúa tu marca, tu web y tu contacto donde te buscan a cualquier hora (Google, Maps…).

6. Aprovecha tu web para responder preguntas y canalizar las ventas:  Aclara todas las dudas e invita al usuario a un itinerario que culmine en la acción de compra.

7. Da muchos detalles y reitera tu mensaje una y otra vez:  No seas parco; enriquece tu relato y busca formas de repetirlo sin que se note que insistes.

8. Ponle diseño a todo lo que hagas para transmitir inteligencia y solidez:  Una identidad gráfica elegante y eficaz hablara? de directamente a la mente del cliente.

9. ¡La belleza vende! Dota a tu negocio de una estética irresistible:  Da igual a que? te dediques: aplica buen gusto y excelencia a tus fotos, videos, catálogos…

10. Inspírate en otros, pero no les copies: ¡Sé original!:  Vigila a tu competencia, pero atrévete a crear un mundo de ideas propio para y tus clientes.

11. Comparte tu conocimiento y crea una comunidad en torno a tu empresa:  Que no te dé miedo regalar lo que sabes; te puede quitar un cliente, pero te dará otros tres.

12. En las redes sociales, cuenta cosas útiles y entretenidas:  Si no despiertas el interés del usuario, no valdrá? la pena seguirte en Facebook o Instagram.

13. Provoca, pincha, incomoda: da de qué hablar agitando emociones:  En un mundo sobrecargado de es mulos, nada se viraliza ni se recuerda sin polémica.

14. Crea prescriptores de tu producto o servicio y dales visibilidad:  El autobombo es aburrido, pero si logras que hablen bien de ti, el mensaje suena distinto.

15. Invierte dinero, tiempo y energía en tu estrategia de comunicación:  Seguro que tu sobrino es muy hábil con el ordenador, pero necesitas ayuda profesional.

16. El iPhone no ha matado al folleto: equilibra tu promoción online y online:  Hoy lo hacemos casi todo con el móvil, pero no descuides tu visibilidad en el mundo real

17. Ten expectativas realistas: la publicidad ayuda, pero no funciona sola:  Es indispensable, pero la calidad del producto manda y las ventas las sigues cerrando tú.

18. Exhibe tus valores e implícate para impactar en tu entorno:  Organiza eventos que te vinculen a tu comunidad o lanza inicia vas solidarias.

Fuente: Entrepreneur 

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Parece más un término psicológico, pero en realidad se trata de mecánica simple. La palabra resiliencia proviene de aquellos materiales que absorben y almacenan energía de deformación para después recuperar su forma original.


“Una definición que dio IBM para la resiliencia en los negocios dice que no se trata sólo de soportar el fracaso, sino de salir fortalecido de él y continuar las operaciones laborales”, explica el psicólogo Humberto Valle, especialista de la clínica NEUROingenia.


Así, es uno de esos conceptos que el emprendedor deberá tener en cuenta en circunstancias que son más cotidianas de lo que él mismo querría.  Por ejemplo, cuando los bancos rechacen las solicitudes de crédito, cuando los clientes brillen por su ausencia, cuando las cosas parezcan no querer concretarse o cuando el cliente que más pagaba decida ir a buscar nuevos horizontes.

El emprendedor vive, por naturaleza, entornos hostiles que suelen sacudirlo y le hacen extrañar la seguridad del mundo corporativo; de ahí que la resiliencia se convierta en cómplice de buena parte de los proyectos emprendedores exitosos que, sin la terquedad ante el fracaso, no hubieran sido posibles.

Se debe ser competente ante las adversidades para hablar de resiliencia, no sólo saberlas tolerar”, explica el especialista.

Cuando Steve Jobs fue forzado a dejar Apple, la compañía que había fundado, para regresar años después y convertirla en la empresa más valiosa del mundo, demostró no sólo su poder como innovador, sino también ofreció una de las lecciones más sublimes de lo que aquí se habla.  En resumen: el iPhone no sería posible si la resiliencia no fuera parte de su historia.

Sin embargo, desarrollar este aspecto del carácter no es tan fácil, de acuerdo con el experto.  Habrá quienes lleguen a la edad adulta con una mayor resiliencia que otros, y habrá quienes tengan el tiempo y las experiencias para desarrollarlo en el camino.

“Una de las características individuales ligadas a ella es la autoestima. Y la autoestima es una habilidad que se puede mejorar y trabajar personalmente”, asegura Valle.

La resiliencia debe ser parte del ADN del emprendedurismo, pues los índices de fracaso indican que el panorama no es, de ninguna manera, sencillo.

“El emprendedor se topa con ambientes totalmente adversos, pero de los que debe estar consciente: va a salir a la calle a buscar clientes y habrá días que no consiga ninguno, se va a topar con muchas puertas cerradas y enfrentará crisis de las que tendrá que salir prácticamente solo”, advierte el experto.

Debido a ello, para el experto no hay mejor forma de desarrollar la resiliencia que estar dos pasos adelante del fracaso.


Estos son los mejores métodos para promover este valor al interior de un emprendimiento:


Anticipar las crisis: los emprendimientos deben reconocer cuáles son los escenarios en los que se podrían ver debilitados: visualizar situaciones totalmente negativas, como negocios en los que se pierda una inversión, situaciones como la pérdida de información o robo de equipo, o tragedias que pudieran afectarles, como desastres naturales o crisis de comunicación.

Crear planes de acción: una vez que se han determinado qué tipo de circunstancias serían las que afectarían a la empresa, se deben anticipar algunos planes de acción, es decir, cómo responderían ante ese mal momento y cómo se protegería la compañía.

No perder de vista los objetivos: el emprendedor debe ser consciente de que habrá muchos baches en el camino, pero si mantiene el objetivo a la vista será más fácil que supere los problemas que se le atraviesen.

Fortalecer el autoestima: mientras se mantenga el amor propio, los malos momentos serán vistos como accidentes y experiencias, pero si éste se pierde será muy difícil regresar a pelear otro round.

Fuente: Entrepreneur 

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En mi primer año como emprendedor, creció mi lista de clientes, me comprometí, pagué todas mis deudas y sobreviví a un accidente de carro. ¿Te suena intenso? Así es la vida. Siempre está cambiando y no importa qué tan preparado crees que estés, especialmente en los negocios, siempre hay algo que te toma por sorpresa.


Tanto si eres un experto con varios negocios o un emprendedor ambicioso, todos estaremos de acuerdo en que los primeros 365 días pueden ser los más aterradores. Yo pasé ese momento apenas este año y puedo decir que efectivamente es la montaña rusa que otros emprendedores describen. Aquí está cómo lo aprendí.


El estrés reta las relaciones personales

Comenzar un negocio, evaluar las oportunidades del mercado, aliarte con el equipo correcto y descubrir cómo hacerlo funcionar es todo un reto; súmale el miedo a lo desconocido y la inseguridad financiera, y tienes los ingredientes perfectos para la receta del estrés.

Mientras otras personas pueden manejarlo ellos mismos, cuando no comunicas esto con las personas más importantes de tu vida, otros niveles de estrés pueden hacer sombra en tu emprendimiento e impactar negativamente tu desempeño.

No importa que tan ocupado estés intentando hacer realidad tus sueños, siempre date tiempo para pasarlo con tu pareja, hijos, familia y amigos. Tu sistema de apoyo estará contigo en las buenas y en las malas, lo cual, como todo emprendedor sabe, puede ocurrir en cualquier momento. Te daré un ejemplo. El otoño pasado, el trabajo con los clientes disminuyó por las fiestas, y mi novia y yo decidimos tomar nuestras primeras vacaciones desde que empecé en este trabajo de dueño de mi empresa de tiempo completo. Durante ese viaje al Glacier Park en Montana nos comprometimos, uno de los momentos más felices de mi vida.

A la semana de haber regresado, tuvimos un accidente de carro (se nos atravesó un venado). Nosotros terminamos en el hospital y el auto en el desguace. Todo el miedo a lo desconocido haciéndose realidad.  Para no hacer el cuento largo, nos vimos en la necesidad de pedir dinero al negocio para poder sobrellevar este desafiante momento. Sin embargo, como siempre procuramos pasar tiempo con nuestra familia y amigos, teníamos un sistema de soporte que nos mantuvo lejos de un ataque de nervios o de acabar descuidadamente con nuestras finanzas.

Dudar de ti mismo te aleja del éxito

Uno de los aspectos más emocionantes de ser un emprendedor es hacer un plan y tomar el riesgo de hacer crecer tu propio negocio. Tomar el riesgo también significa que te verás cayendo de vez en cuando y esto puede hacerte dudar de ti mismo.  Considera que estás intentando algo completamente nuevo y no todo tiene un sentido claro, no sabes cómo actuar para ser exitoso, alcanzar tus metas y ser feliz, así que no seas tan duro contigo mismo.

Me he dado cuenta de que uno de los grandes retos al ser emprendedor significa que debes conquistar tu mente a través de estado mental correcto sin caer en la soberbia o en el ego. Para mi, esto significa reconocer mis logros de manera regular para construir mi auto confianza, pero también asegurarme de mantener todo bajo control.  Cuando evalúes tus logros, debes de entender que habrá cosas que no cambien radicalmente tu vida pero que también son valiosas.  Por ejemplo, piensa en el primer cliente que tuviste, en el primer cliente o la última vez que te contrataron. Ellos te eligieron. Ellos creyeron en ti. Ellos confiaron en ti.

Es fácil que te dé para abajo cuando pierdes un cliente o un trato, pero todos tenemos malos momentos, no olvides tus metas. Puedes analizar la situación, recordar lo que has hecho y el impacto positivo que lograste, ayudando a la perspectiva de tu personal y claro, de tu empresa. Superar las dudas que tienes de ti mismo puede ayudarte a sobrepasar los momentos difíciles como dueño de un negocio y te ayudará cruzar la meta de tu primer año y los siguientes.

Querrás encontrar un trabajo estable — y odiarte después por esto

Cuando todos los emprendedores te dicen que tendrás momentos buenos y momentos malos, están en lo correcto. El mayor reto de los emprendedores es reconocer cuando han llegado a la cima o cuando están tocando fondo.   Cuando la suerte no está de tu lado y las cuentas están en ceros, te sientes súper estresado, sufriendo de depresión y dudas de ti mismo (o cualquiera otra señal que indique que estás en lo más bajo) es muy tentador salir corriendo y volver a un trabajo de tiempo completo, pero esto no es lo que quieres.

Yo experimenté este escenario recientemente. Cuando crucé la meta del primer año, mi trabajo de consultoría era intermitente.  Parecía que siempre lograríamos llegar a fin de mes, pero eso no significaba que el fracaso no estuviera ahí, acechando. Durante este periodo, fui a entrevistas a varias empresas, hasta me ofrecieron un trabajo excepcional como ejecutivo de marketing, cuando de repente mi negocio creció. Por un lado, todas mis preocupaciones financieras quedaron en el pasado. Pudimos pagar una boda y hasta empezamos a planear nuestra familia. Por otro lado, después de posicionar el negocio en un mercado diferente, comenzó a transformarse, pero lo más importante, estábamos más felices que nunca.

Ciertamente, esta ha sido una de las decisiones más retadoras que he tomado, pero le hice caso a mi instinto y rechacé la oferta de trabajo. Comprendí que para ser un emprendedor exitoso se necesitan muchas agallas y resistencia, además de aprender a seguir tu intuición cuando el camino es incierto. Debes hacer lo que los demás no están dispuestos a hacer.

La verdad es que nunca sabes qué es lo que va a pasar y te sorprenderá que puedes vivir con menos dinero del que pensabas, así que ¿porqué no tomar el riesgo y vivir lo que realmente deseas?

Fuente: Entrepreneur

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Emprendedor. Una palabra difícil, tanto de escribir como de nombrarte a ti mismo. Y es que ser un emprendedor trae consigo un amor por aventurarse hacia lo desconocido. A los emprendedores verdaderos les encantan los retos y viven su vida en un estado de constante crecimiento. Y uno de los grandes recursos a los que un emprendedor siempre acude es los mentores. Pedir consejos y compartir ideas con otros es esencial para el éxito en los negocios.


A lo largo de los años, he tenido la fortuna de tener una gran variedad de mentores, y no me puedo imaginar estando donde estoy hoy mismo si no fuera gracias a ellos. Además de todos los retos y obstáculos de tener un negocio, la mayor constante en mi vida han sido esos mentores y sus sabios consejos. 


También pienso que es importante que estos mentores tengan distintas perspectivas. Por eso, te comparto los cinco tipos de mentores que he tenido, los cuales creo deben tener todos los emprendedores.

1. Un amigo que te conoció antes de emprender

Quizás no hay voz que valga más que la de alguien que te conocía bien antes de que iniciaras tu startup. Esa persona te conocía cuando tu negocio no era más que un sueño, o incluso antes, cuando ni siquiera sabías que querías ser empresario. Este tipo de mentores pueden hablarte desde tus raíces y ayudarte a regresar a ellas cuando te pierdas.

Por ejemplo, cuando regreso a casa, mis amigos me preguntan sobre todo menos de tecnología y negocios. Ellos me dicen qué tan impresionados están por mis logros, pero también son los que me recuerdan que debo hacer un alto, vivir la vida que quiero y hacer lo que más amo. Y ningún emprendedor debe perder la vista de ello.

2. Una persona que está en la misma etapa que tú

Tener citas regulares en cafeterías o chats por Skype con personas que se encuentran en la misma fase de crecimiento que tú puede originar relaciones valiosas en el largo plazo. Yo tengo un grupo de este perfil: nos impulsamos los unos a los otros y nos cuestionamos las decisiones que hacemos. Hemos estado ahí en los peores y en los mejores días.   Con este tipo de personas existe una gran camaradería y confianza. Nos entendemos bien y sabemos por lo que estamos pasando.

3. Un colega con el que no te guste trabajar

Uno de los grandes retos a los que se enfrenta cualquier emprendedor es justificar qué quieres hacer y por qué eso va a romper con el estatus quo, ya sea a inversores, futuros inversionistas, miembros de tu equipo, a los medios de comunicación u otros. Por eso, es esencial que aprendas a mejorar tu habilidad de tomar las retroalimentaciones y de convertirlas en resultados positivos.  No existe una forma más rápida de hacer esto que impulsando aquellas relaciones que no son muy agradables o fáciles en un comienzo.

4. Alguien con habilidades contrarias a las tuyas

Busca mentores que son opuestos a ti. He interactuado con los gerentes operativos y sostenido pláticas regulares con el administrador de la oficina. ¿Acaso sé algo de su trabajo? En realidad no. ¿Sé algo más de lo que sabía antes de hablar con ellos? Claro que sí.

Tener este tipo de mentores y de encuentros me ha motivado a tomar clases de finanzas y contabilidad, y he aprendido una lección: es bueno saber cuánto no sabes. Conservar la necesidad y el interés de aprender siempre es clave para el éxito en los negocios, especialmente en aquellos que están dentro de una industria que parte de la innovación.

5. Un amigo que siempre creyó en ti

Reúnete de manera periódica con alguien que te conozca y te identifique como un “ente emprendedor” y no de ninguna otra forma. Esta persona es probablemente la que te pueda decir “tienes esta habilidad” o “esto es lo que haces”, incluso aunque tú mismo lo estés dudando.  Ese alguien nunca creerá que tires la toalla y que te vayas por la segura. Él o ella nunca te dirán que está bien no dar el cien y siempre festejará tus logros contigo.

Fuente: Entrepreneur 

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Algunos líderes tienen una presencia poderosa, y parece que caminan derrochando carisma. Este tipo de personas suele adaptarse fácilmente al resto de la gente y puede persuadir en cualquier contexto.


El autor y coach Achim Nowak comparte cuáles son las cualidades que distinguen a estos líderes y que tú puedes desarrollar: 


1. Estar preparado

No puedes resultar atractivo si siempre estás preocupado por lo que vas a decir después. Si tienes tiempo, revisa siempre los puntos principales que quieres demostrar antes de tu reunión o presentación para asegurarte de que conoces el tema a la perfección.

Si no tienes tiempo de prepararte, haz un rápido análisis de tu audiencia y del tipo de conversaciones que les llamará la atención. Habla de las cosas que a ti te interesan: por ejemplo, diles a tus empleados que tienes un gran empeño en crear un excelente lugar de trabajo y a tus inversores potenciales háblales acerca de tu visión de crecimiento.

2. Fuera timidez

Es difícil ser carismático si tus interacciones no tienen pasión, humor u otro elemento de emoción o conexión humana. Si eres una persona tímida e introvertida, te será difícil conectar verdaderamente con las personas.  Nowak le recomienda a estos líderes pensar cómo son en casa con su familia o con sus amigos y que recuerden ese sentimiento cuando estén en la oficina o cuando necesiten motivar a alguien de su alrededor.

3. Sé entusiasta

El carisma tiene un componente físico, por lo que es necesario que prestes atención a tu lenguaje corporal. Fíjate en cómo te paras cuando te sientes cómodo y en control de la situación y practica esa postura todos los días.  También es importante que trabajes en tu respiración para verte más relajado y confiado. Sonríe y haz contacto visual. Tener un lenguaje no verbal que refleje la ansiedad o la incomodidad afectará hasta al mejor orador.

4. Sé auténtico

Si no es tu estilo hacer chistes o bromas, no lo hagas. Forzarte a adoptar un estilo que no es natural en ti hará que tengas menor credibilidad. También debes deshacerte de las respuestas genéricas o automáticas.  Nowak ayudó a un cliente a aumentar la lealtad de los empleados por simplemente cambiando la respuesta “Está bien” por una retroalimentación verdadera. Esto ayudó a energizarlo a él y a sus oyentes.

5. Practica

Puede sonar algo extraño el practicar ser carismático, pero el experto dice que es absolutamente posible incrementar tu nivel de atracción e influencia a través de la repetición. El ‘músculo’ de la memoria de la comunicación interpersonal efectiva es tan real como la misma actividad física.

Fuente: Entrepreneur 

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