emprendedores

Parece más un término psicológico, pero en realidad se trata de mecánica simple. La palabra resiliencia proviene de aquellos materiales que absorben y almacenan energía de deformación para después recuperar su forma original.


“Una definición que dio IBM para la resiliencia en los negocios dice que no se trata sólo de soportar el fracaso, sino de salir fortalecido de él y continuar las operaciones laborales”, explica el psicólogo Humberto Valle, especialista de la clínica NEUROingenia.


Así, es uno de esos conceptos que el emprendedor deberá tener en cuenta en circunstancias que son más cotidianas de lo que él mismo querría.

Por ejemplo, cuando los bancos rechacen las solicitudes de crédito, cuando los clientes brillen por su ausencia, cuando las cosas parezcan no querer concretarse o cuando el cliente que más pagaba decida ir a buscar nuevos horizontes.

El emprendedor vive, por naturaleza, entornos hostiles que suelen sacudirlo y le hacen extrañar la seguridad del mundo corporativo; de ahí que la resiliencia se convierta en cómplice de buena parte de los proyectos emprendedores exitosos que, sin la terquedad ante el fracaso, no hubieran sido posibles.

Se debe ser competente ante las adversidades para hablar de resiliencia, no sólo saberlas tolerar”, explica el especialista.

Cuando Steve Jobs fue forzado a dejar Apple, la compañía que había fundado, para regresar años después y convertirla en la empresa más valiosa del mundo, demostró no sólo su poder como innovador, sino también ofreció una de las lecciones más sublimes de lo que aquí se habla.

En resumen: el iPhone no sería posible si la resiliencia no fuera parte de su historia.

Sin embargo, desarrollar este aspecto del carácter no es tan fácil, de acuerdo con el experto.  Habrá quienes lleguen a la edad adulta con una mayor resiliencia que otros, y habrá quienes tengan el tiempo y las experiencias para desarrollarlo en el camino.

“Una de las características individuales ligadas a ella es la autoestima. Y la autoestima es una habilidad que se puede mejorar y trabajar personalmente”, asegura Valle.

La resiliencia debe ser parte del ADN del emprendedurismo, pues los índices de fracaso indican que el panorama no es, de ninguna manera, sencillo.

El emprendedor se topa con ambientes totalmente adversos, pero de los que debe estar consciente: va a salir a la calle a buscar clientes y habrá días que no consiga ninguno, se va a topar con muchas puertas cerradas y enfrentará crisis de las que tendrá que salir prácticamente solo”, advierte el experto.

Debido a ello, para el experto no hay mejor forma de desarrollar la resiliencia que estar dos pasos adelante del fracaso.

Estos son los mejores métodos para promover este valor al interior de un emprendimiento:

Anticipar las crisis: los emprendimientos deben reconocer cuáles son los escenarios en los que se podrían ver debilitados: visualizar situaciones totalmente negativas, como negocios en los que se pierda una inversión, situaciones como la pérdida de información o robo de equipo, o tragedias que pudieran afectarles, como desastres naturales o crisis de comunicación.

Crear planes de acción: una vez que se han determinado qué tipo de circunstancias serían las que afectarían a la empresa, se deben anticipar algunos planes de acción, es decir, cómo responderían ante ese mal momento y cómo se protegería la compañía.

No perder de vista los objetivos: el emprendedor debe ser consciente de que habrá muchos baches en el camino, pero si mantiene el objetivo a la vista será más fácil que supere los problemas que se le atraviesen.

Fortalecer la autoestima: mientras se mantenga el amor propio, los malos momentos serán vistos como accidentes y experiencias, pero si éste se pierde será muy difícil regresar a pelear otro round.

Fuente: Entrepreneur 

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¿Conoces a ese tipo de personas que hacen tantas cosas que parece que tienen 30 horas al día, mientras que el resto de nosotros tenemos únicamente 24? Ya sabes, aquellos que pareciera que terminan más cosas antes del desayuno que tú en toda la jornada.

La buena noticia es que puedes ser uno de ellos.


A continuación te compartimos 35 hábitos para aprovechar al máximo cada minuto:


En la tecnología

1. Limita las respuestas de email y sólo tarda un minuto a lo máximo en contestar cada correo
2. Si no entiendes el motivo u objetivo de un email, no lo respondas
3. Apaga las noticias; la mayor parte de las veces no ocurre nada importante
4. No respondas al teléfono ni los mensajes, a menos de que sea una emergencia
5. Usa atajos en el teclado de tu computadora

En tu vestimenta

6. Define un uniforme de moda y úsalo diariamente. Esta estrategia ha sido usada por personajes como Hillary Clinton, Barack Obama, Mark Zuckerberg y Steve Jobs
7. Lleva un atuendo formal (como un buen saco) siempre contigo
8. Deshazte de lo que ya no usas

En tu cuerpo

9. Define horarios para comer, dormir y ejercitarte
10. Controla la ansiedad con ejercicio (como correr, nadar y bailar)
11. Duerme más; serás más productivo
12. Tómate una siesta cuando decaiga tu energía

En tu horario

13. Haz las cosas más fáciles primero
14. Prioriza un pendiente cada día
15. Establece una rutina diaria
16. No tengas reuniones hasta que sean decisivas
17. Es mejor terminar una tarea a que quede perfecta desde el principio

En tu alimentación

18. Haz de tu dieta una rutina
19. Come alimentos saludables
20. Apuesta por pedir a domicilio para ahorrar tiempo

En tu mente

21. Identifica tu regla de 80/20: ¿Qué 20% de tu trabajo produce el 80% de tus resultados?
22. Enfócate en lo importante
23. Empieza una agenda de ideas, y hoy mismos trabaja en ella
24. Elimina decisiones triviales como qué ropa ponerte
25. Aprende a ignorar. No necesitas responder a todo
26. Haz un boceto imperfecto; edítalo después
27. Trata a tu tiempo como si fuera dinero
28. Delega cuantas tareas sea posible

Otros tips

29. Visualiza el resultado final de tu producto
30. Empieza antes de sentirte preparado
31. Cuando tengas una duda, asume que estás en lo correcto. Ser decisivo es ser productivo
32. Si tienes un bloqueo mental, crea un mapa mental
33. Si no puedes escribirlo, grábalo
34. Cuando leas algo útil, escríbelo
35. Prepara cuanto sea posible la noche anterior. Te ahorrará varias horas en tu jornada

Fuente: Entrepreneur 

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El éxito está determinado por una habilidad para poner a prueba tus fortalezas. Si resultas ser tímido o introvertido, no limites tus sueños sólo porque no encajas en la imagen tradicional de un emprendedor.  Hay más de un camino para llegar al éxito.


Los eventos de networking tienden a ser diseñados por una personalidad en particular, los “trabajadores dedicados” que nunca han conocido a un extraño.


Son cuartos llenos de gente en los que tienes la presión de ser interesante y que les gustes, es más que suficiente para hacer que te suden las manos.  La visibilidad es una parte natural del networking, pero eso no significa que debas ser el centro de atención. En lugar de acercarse como los extrovertidos, los tímidos deben relajarse, planear desde antes y dejar que su personalidad brille.

Aquí hay algunas claves:

1. Maneja las expectativas. Si los eventos de networking te ponen nervioso, no tengas expectativas irrealistas. Tal vez no conozcas los 20 contactos nuevos o impresiones a los otros con tu mejor chiste y eso está bien. Una conversación de calidad es más beneficiosa que 20 superficiales.

2. Prepárate. Planea con tiempo algunos temas que rompan el hielo. Las buenas preguntas estimulan conversaciones interesantes. A la mayoría de las personas les gusta hablar de ellas mismas, su trabajo y hobbies. Haz preguntas como, “¿Hace cuánto que eres miembro de la organización anfitriona?” o ¿Cuál es la parte favorita de tu trabajo?”

3. Ponte un límite de tiempo. Si decides antes del evento la cantidad de tiempo que te quedarás, hace que el compromiso sea más corto y menos intimidante. Como mínimo, date 20 minutos para buscar una etiqueta con tu nombre, algo de beber y conoce  a una persona. Todo lo que necesitas son algunos minutos para ajustarte al ambiente. Tal vez te acabes quedando un poco más de lo planeado.

4. Pide que te introduzcan. Si hay una persona en particular que te gustaría conocer, trata de encontrar una conexión en común y pide que te la presenten. LinkedIn lo hace muy fácil y si esto no funciona acércate al anfitrión del evento. Llegarás más lejos con una introducción que acercándote de la nada.

5. Practica escuchar empáticamente. Los introvertidos usualmente están muy comprometidos y son buenos oyentes. Algunas personas son mejores escuchando que hablando, así que tú resaltarás como alguien que valora a los demás.

6. Comparte tus historias personales. Rétate a abrirte. Si haces preguntas consecutivas sin compartir algo sobre ti puede comenzarse a sentir como un interrogatorio. Participa en la conversación y harás que ésta fluya naturalmente.

7. Practica. Si sigues muy nervioso o inseguro rétate con situaciones de no tanto riesgo. Ve a un evento en la ciudad de alado y ahí es más seguro que no conozcas a nadie. Experimenta con nuevos temas de conversación. De esa manera aunque hagas el ridículo no importará.

8. Toma pasos pequeños. Con el aumento de la práctica, estarás más cómodo en situaciones sociales y compartirás tu personalidad verdadera. Hazlo un hábito tomar ventaja de las oportunidades en la red. En la oficina toma pequeños descansos para caminar y socializar casualmente con tus colegas. Una vez a la semana, invita  a uno para que coman juntos o tomen un café.

Fuente: Entrepreneur 

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El emprendedor

El emprender no es fácil. Requiere de valor, de perseverancia, de paciencia. Habrá momentos de absoluta incertidumbre en donde te cuestionarás la decisión que has tomado. Las cuentas no saldrán como esperabas y terminarás trabajando muchas más horas que cuando eras empleado. Así es que debes de estar preparado y tu superpoder ante la adversidad, tu armadura, siempre será tu autoestima.

¿Qué hacer para que ésta se mantenga sana? Aquí algunas recomendaciones.

1. Imagina lo que quieres lograr

Vislumbrar es el primer paso para llegar a alcanzar las metas. Cuando al alpinista británico George Mallory le preguntaron por qué quería escalar el Everest simplemente respondió: “Porque ahí está”. El tener a la vista la cima a conquistar te hará sentir motivado. No le quites la mirada de encima y asegúrate de nunca dejar de avanzar hacia ella.

2. Ponte metas que puedas alcanzar

Es imposible correr un maratón sin haber entrenado. Para hacerlo tendrás que iniciar con carreras cortas que se irán incrementando progresivamente hasta alcanzar los 42 kilómetros.

En cada una de ellas existe una enorme satisfacción.

La frase célebre del poeta Ralph Waldo Emerson lo resume muy bien: “Life is a journey, not a destination (La vida es un viaje no un destino)”.

Al emprender, ponte metas alcanzables y disfruta cuando alcances cada una de ellas.

3. Perdónate a ti mismo por los errores del pasado

Debes tomar en cuenta que tomarás decisiones equivocadas. En el camino fallarás. Perderás dinero, clientes y quizás hasta a uno que otro amigo. Cuando suceda analiza la situación, entiende qué pasó y aprende de ella. Asume el error como una lección, pero sigue adelante.

Deja ir. Sé compasivo contigo mismo y perdónate.

4. Date tiempo para ti mismo

Uno de los errores que se comenten es creer que trabajar sin sacarás adelante el proyecto. Lejos de ayudar esto te desgasta y si no tienes cuidado, puede atentar en contra de tu autoestima. Necesitas tiempo para ti. Para hacer lo que te gusta. Lee, baila, corre, escápate un fin de semana. Desconéctate. Recuerda que tú mismo eres el principal responsable de tu bienestar emocional.

5. Aprende a decir que no

Cuando inicias un negocio la tentación de abarcarlo todo es grande. No quieres dejar ir un solo cliente, una sola oportunidad. Pero es necesario aprender a decir no. Fija bien tus tarifas, pon límites y si algo no te conviene o te aleja de tu objetivo final, declínalo.

6. Rompe el silencio

Si algo de inquieta, habla, dilo. Si algo te satisface, dilo. Si hay un problema, platícalo. El simple hecho de verbalizar las cosas tiene un poder enorme para hacerte sentir mejor. Busca el momento indicado, pero también aprende a ser espontáneo. A veces es necesario responder en tiempo real a los estímulos que recibimos. Y recuerda que no importa quién sea tu interlocutor, siempre tienes derecho a expresar lo que sientes.

7. No te compares con nadie

Vivimos en un entorno altamente competitivo. Es natural voltear a ver al emprendedor de al lado: ¿cuánto ha ganado?, ¿qué ha logrado?, ¿le va mejor que a mí?

Mídete contigo mismo, no con los demás.

Tu sentido de valía no debe estar expresado en negocios cerrados o logros alcanzados. Siéntete bien con lo que eres y mira a los demás como fuente de inspiración, jamás como competencia.  

8. Abrázate

Tú mismo puedes decirte una y otra vez lo bien que lo has hecho. Tú mismo puedes recordarte lo complejo del camino recorrido y mirarlo con orgullo. Siéntete contento con cada uno de tus logros y abrázate a ti mismo cada vez que puedas. Que tu bienestar emocional jamás dependa de los cumplidos de los demás.

Bástate a ti mismo.

Y si alguien te dice que no eres capaz, que tu plan carece de sentido, que seguramente fracasarás o que no eres bueno para los videojuegos, toma el control de tu vida y demuéstrale lo contrario.

Si crees en ti mismo lo lograrás.

Te lo aseguro.

Fuente: Entrepreneur

Cómo

Te daré un consejo de negocio muy inusual: “Enciéndete todos los días”. La vida de un emprendedor está llena de subidas y bajadas. Un día las cosas son realmente emocionantes; al siguiente debemos enfrentarnos a un nuevo obstáculo. Esto podría desgastarte y terminar con la pasión por la empresa.

Como emprendedores, la pasión es nuestra responsabilidad. Algunos de nosotros conocemos bien qué nos motiva; otros aún no lo descubren. Sólo debes asegurarte de que sea tu pasión y tu propósito, y no lo que tus padres y maestros te han dicho que debes y no debes hacer.

– Queremos expresar nuestros deseos, pasiones y propósitos. La razón es simple: Si vamos a crear un negocio y usar buena parte de nuestro tiempo en él, hagamos algo que realmente amemos y que exprese nuestro objetivo en la vida.

– Queremos poner la pasión antes de la practicidad. Sí, queremos que nuestro negocio tenga éxito y nos haga ganar dinero. Pero primero debemos decir las palabras que nos emocionan; que encienden nuestra pasión. Es como las viejas locomotoras de vapor: El motor y las vías son la estructura práctica del negocio.

Hazlo real

Escribí mi primera misión en 1995 y la revisaba cuatro veces al año para hacerle pequeñas modificaciones. Hice esto por dos años, pero no fue suficiente. Entonces, recibí un buen consejo: Lee tu visión, misión y valores en voz alta todos los días, y que sea lo primero que haces en la mañana. Éstas son las razones:

– Para vocalizar. Cuando leemos algo en voz alta, llega a ambos lados del cerebro. El lado izquierdo es lógico –racionaliza, pero por lo general ahí no hay pasión y comúnmente genera resistencia y negatividad. El lado derecho es la fuente de la emoción y motivación; y no siempre es práctica. Al decir algo fuerte, el mensaje toca ambos hemisferios y los unifica.

– Como práctica diaria. La motivación es como el ejercicio: conforme más la practicas, más fuerte te haces. Habrá días en los que te puedes equivocar ¿qué importa? Eso está en el pasado y ya es historia. Sólo piensa en esto para inspirarte: Hoy es el día más importante de tu vida. Por eso, intenta diariamente comenzar de nuevo.

– Primero lo primero. Stephen Covey, autor de The Seven Habits of Highly Effective People, nos enseña a poner “primero lo primero”; esto significa iniciar cada día con lo más esencial. Y es una gran idea. El coach motivacional Barry Gottlieb nos motiva a adoptar sólo ideas positivas y nutritivas las dos primeras horas del día. Inicia tus mañanas con tu visión, ¡no con el periódico!

Kim George, autora de Coaching Into Greatness, afirma que tener la misión de tu empresa colgada en la pared es algo terrible. En lugar, necesitamos hacerla real. Yo leo la mía de pie, como si estuviera a punto de correr a toda velocidad. Así que tú también lee fuerte la tuya todos los días, de una forma dinámica y activa, que emocione a tu fuego interno.

Alimenta el fuego cuando sea necesario

Digamos que nos motivamos todos los días y que estamos listos para enfrentar cualquier obstáculo, pero ¿cuánto tiempo durará esta actitud? En un día bueno, dos horas; en uno malo, 10 minutos.

Casi todos los días ocurrirá algo que te desanime o baje la moral. Puede ser una queja de un cliente, un empleado con desempeño deficiente, el tráfico que causa que llegues tarde a una junta o saltarte una comida.

Si esto pasa, es momento de que reenfoques tu visión. Cuando un corredor se tropieza, ¿qué hace? Se detiene, respira, recupera el enfoque e inicia de nuevo. No se trata de cuántas veces caemos, sino de qué tan rápido nos recuperamos.

Por eso es importante que tengas una versión de una línea de tu misión. Así, cuando ocurra algo que te desmotive, detente, párate derecho, respira profundamente tres veces y repite nuevamente tu misión. Puedes hacer este ejercicio en 30 segundos y te ayudará a volver a encender el fuego de tu pasión. Poco a poco sentirás cómo se van los malos sentimientos.

Que no te avergüence hacerlo. Puedes practicarlo hasta en un elevador; lo que notarán las demás personas es cómo renuevas tu energía y compromiso.

Los errores a evitar

Te compartimos algunas cosas que no debes hacer:

– Dejar que tu misión se convierta en tu lista de pendientes, y no en lo que sueñas hacer.
– Dejar que tu misión sea lo que la sociedad quiere que hagas, y no lo que tú quieres hacer.
– Olvidar tu misión y dejarla arrumbada en un clóset o colgada en una pared.
– Explotarte a ti mismo. Esto te llevará al desgaste y luego al odio.

El último punto es un gran riesgo para cualquier dueño de negocio. Cuando la vida se dificulta (como ocurre muchas veces) es fácil empezar a decir “Tengo que hacer”. Y ése es el camino al burnout  y a odiar ir al trabajo. Para mantener encendida la pasión por tu negocio olvida los ‘debo’ y ‘tengo’.

Fuente: Entrepreneur

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10 negocios

Tu trabajo durante el día puede ser terrible. Pero hay una cosa que es mucho más gratificante y significativa que un buen sueldo: ser su propio jefe.

Debes elegir cuidadosamente el camino del emprendimiento, que lleva más riesgo que un horario de ocho horas y se requiere mucho más sacrificio y trabajo duro.

Sin embargo, cuando comiences a cosechar los beneficios se der tu propio negcio, te darás cuenta que apretar tu bolsillo, el sudor y las lágrimas que invertiste habrán valido la pena.

Pero, tampoco hay que dejar de lado el trabajo diario con el fin de empezar a emprender. Las 5:00 pm puede significar la hora feliz de la salida, pero para un número creciente de profesionales, significa apagar la computadora en la oficina y comenzar a idear en casa un negocio.

Si estás pensando en comenzar a emprender, primero, debes pensar qué clase de negocio quieres iniciar. ¿No sabes cuál es el adecuado para ti? ¡Descuida! Aquí te damos 10 grandes ideas:

 

  1. Vender comida

Es un buena opción y una gran manera de tener éxito con un negocio o producto es cubrir una necesidad, y todo el mundo necesita (y le gusta) para comer. Si te gusta cocinar y tienes acceso a una cocina, que está a medio camino, y puedes comprar productos no perecederos, dulces, carne seca, productos de panadería, aprovecha. Debes encontrar una comida que te apasiona, o una receta que te agrade mucho y correr con ella.

Si la comida es su pasión, ya tienes una buena idea de hacer un negocio.

  1. Hacer un e-book

Si tienes la habilidad de escribir y el conocimiento en un libro electrónico para las personas que buscan aprender una habilidad o para aquellas que quieren aprender de alguna carrera. Si conoces a qué clase de público quieres llegar, te aseguro que cuentas con una propuesta de valor.

Si eres un experto en un tema en específico, es probable que haya una audiencia de personas dispuestas a pagar para aprender lo que sabes. Si tu experiencia no se presta a la forma de libros electrónicos, también puedes crear cursos en línea y compartir. De cualquier manera, una vez que se crea el contenido digital, se puede seguir vendiendo una y otra vez. Y lo mejor: no hay umbral de inventario o costo de fabricación.

  1. Grabar podcast

Hacer podcast es otra excelente manera de utilizar un par de horas para construir una audiencia regular alrededor de un tema específico de la industria. Crea tu público y más adelante busca patrocinadores que estén dispuestos a pagar porque anuncies productos o bien pequeños anuncios publicitarios.

  1. Administrar cuentas de redes sociales

Existe una gran probabilidad de que gastes demasiado tiempo en redes sociales. Por lo tanto, si vas a estar allí por las noches de todos modos, ¿por qué haces que te paguen? Un montón de empresas, especialmente las nuevas empresas en el comercio minorista, quiere construir una fuerte presencia social, y necesitan a personas para ayudarles a hacer que esto suceda.

La mejor parte es que puedes utilizar plataformas como Hootsuite para gestionar múltiples cuentas y mensajes de horario. Esto lo puedes trabajar por la noche, pero también puedes generar mensajes y contenidos durante todo el día.

En 2013, Facebook anunció durante la conferencia Dreamforce que tenía 25 millones de páginas de pequeñas empresas activas en su sitio. Hay una buena probabilidad de que alguna de ellas necesite de tus habilidades.

5. Crear un blog

El blogging es un método fantástico para la captación de un ingreso. Miles de bloggers crean contenido todos los días sobre temas tan diversos como viajes, la cocina, la crianza de los hijos, arte, animado, estilo de vida y más.

A través de una combinación de comercialización para los suscriptores, marketing de afiliados, los ingresos por publicidad y el patrocinio, estos bloggers están creciendo sus ingresos diarios.

6. Aprender diseño gráfico

Si tienes bases o estudios en diseño gráfico será bastante útil en este caso. Pero, dicho esto, no es difícil de aprender los fundamentos del diseño gráfico por tu cuenta. Con el software de Adobe más accesible y sitios web como Canva y Visme, sólo necesita un poco de determinación, la creatividad y la pasión por el diseño para empezar.

7. Dar clases de música

Si tienes buen manejo de algún instrumento, puedes obtener ingresos extra con enseñanza múltiple o clases en particular como cuerdas o instrumentos de viento. Comienza a dar lecciones a las personas para hacer crecer tu negocio y obtener un nombre en la comunidad.

A medida en te ganes la confianza de las personas que te rodean podrás pasar a tener de uno o dos alumnos a un grupo, o ellos mismos te recomendarán.  Ten en cuenta que las escuelas públicas están reduciendo constantemente su compromiso con las clases de arte y música. Esto te da la oportunidad de trabajar con estudiantes y hacer crecer tu negocio.

8. Desarrollar aplicaciones

Podría parecer que hay una aplicación para todo, pero entonces alguien viene y revoluciona la forma de hacer algo nuevo. El desarrollo de aplicaciones es una industria nueva y creciente, y siempre hay una necesidad de ser llenado.

Aprender el código podría tomar un poco de tiempo, pero una vez que empieces a desarrollar, puedes establecer cómodamente tus propias horas para poner en marcha tu aplicación.

La codificación es también una gran puerta de entrada a la construcción de un negocio más grande cuando sea el momento adecuado.

9. Ofrecer servicios para mascotas

Hay una gran cantidad de oportunidades disponibles en el trabajo, si te gustan los  animales domésticos, puedes optar por encontrar algo que te convenga. Tanto si deseas iniciar una visita de preparación en las tardes y los fines de semana, o simplemente ofrecer cuidados a mascotas. Puedes establecer un pequeño negocio y darte a conocer con vecinos, es altamente gratificante.

10. Hacer reparaciones

Tus horas de trabajo pueden ser limitados, pero a diferencia de lo que ocurre con el servicio diurno y reparadores, que no tienen que cobrar una tasa enorme por venir “horas libres.” Los clientes ofrecen la oportunidad perfecta para que ahorres en el día cuando hay un aparato roto.

Puedes hacerte publicidad en pequeños locales de conocidos y ofrecer servicios para reparar desde los hornos de microondas hasta ventanas rotas.

 

Fuente: Entrepreneur

Fuente de Fotografía: Entrepreneur

 

Las 5

Aquí te dejamos cinco preguntas poderosas que todos los emprendedores deben preguntarse diariamente para asegurarse de que están yendo hacia sus objetivos de manera consistente y para tomar las mejores decisiones para ellos y sus negocios.

 

Respóndete estas preguntas de manera honesta y con una mente abierta y ve a dónde te llevan.

 

1. ¿Por qué estás haciendo lo que haces?

Lo que hace que esta pregunta sea tan poderosa es que te obliga a explorar tus deseos e impulsos y te ayuda a canalizar esas motivaciones que van cambiando con el tiempo. Te obliga a ver las cosas desde una perspectiva diferente. Es una pregunta que todos los días reafirma tu ambición y la mentalidad detrás de lo que estás haciendo. Si no sabes la respuesta, ¡tienes problemas!

Esta pregunta abre la puerta a un sinfín de otras preguntas que alimentarán tu pensamiento. ¿Cuál es la razón por la que abriste tu negocio? ¿Qué te apasiona de lo que estás haciendo? ¿Eres la persona correcta para dirigir tu negocio? Las preguntas pueden cambiar a lo largo del tiempo. Al principio puede resultar complicado resumir los por qué detrás de lo que te motiva. Tal vez haya intereses que compiten entre sí los que te motivan. Pero cuando piensas sobre la respuesta realmente probablemente haya una respuesta muy simple. Sólo asegúrate de ser honesto contigo mismo.

La razón por la que haces algo da paso a la pregunta: ¿Qué esperas lograr? Necesitas saber cómo se ve el resultado que quiero obtener y lo que el éxito significa para ti. ¿Se trata de tener cierto nivel de riqueza? ¿Es sobre ser el mejor del mercado? ¿Tiene que ver con que la gente te respete? ¿Quieres dominar el mundo (o por lo menos un nicho en el mercado) o simplemente quieres ganar suficiente dinero para hacer algo que amas?

Inicia tu día preguntándote esto y ve a dónde te lleva tu respuesta. Dedicarle unos minutos a esto te dará la claridad para dirigir tu carrera en la dirección en la que realmente necesitas ir.

2. ¿Cuál es el propósito de tu compañía?

Trata de responder esta pregunta con una sola oración. Un buen punto de inicio es la misión de tu empresa: ¿cuáles son los objetivos formales, las metas y valores de tu compañía? Esto debe ser claro y conciso, y debe hablar sobre el corazón de tu negocio.

El propósito de tu compañía es la base sobre la que se construye todo lo demás. Se debe ser lo suficientemente flexible para crecer y permitir que haya cambios, pero lo suficientemente específico para tener significado y ser relevante. Al final, esta pregunta debe ayudarte a entender qué es lo que estás haciendo realmente.

Cuando tomes decisiones importantes esta pregunta debe estar en la punta de la lengua. Pregúntate si este nuevo emprendimiento o idea reforzarán o contribuirán de forma lógica al propósito general de tu compañía. ¿Estás siendo leal a tu propósito?

Esto no significa que el propósito no pueda cambiar con el tiempo. Sin embargo, si cambia, deberá hacerlo con un propósito claro y con mucho cuidado. Pensar en esto te ayudará a identificar los objetivos a largo plazo de tu negocio y puede llevarte a preguntas aún más importantes, como: ¿Qué quieres que tu negocio represente para tus clientes? ¿Cuál es el lugar de tu compañía en el mundo y cuál es su mercado ideal?

3. ¿Dónde está tu negocio en este momento?

El objetivo de esta pregunta es que evalúes tu negocio tanto de manera analítica como emocional, es la oportunidad para que mires de forma objetiva el lugar en el que tu empresa está parada. ¿Está en el camino correcto? ¿Qué le falta? ¿Qué está bien y cómo puedes reproducir eso en todas las áreas de tu empresa?

También es importante reconocer tus emociones y mentalizar lo que sientes sobre tu empresa. ¿Qué te dice tu instinto? ¿Te sientes ansioso o emocionado? No importa si tienes emociones negativas o positivas, lo importante es reconocer lo que estás sintiendo y la razón por la que lo sientes.

Te dará la oportunidad de entender mejor tu estado mental y la forma en la que esto influye en las decisiones que estás tomando. Se trata de entender el tipo de vibra que estás enviando. ¿Te sientes en equilibrio? ¿O sientes que todo va mal y que no tienes recursos para arreglarlo?

Tener una visión clara y en sintonía con tus emociones  de lo que está pasando en tu negocio te asegurará estar a un nivel de equilibrio óptimo y te ayudará a reaccionar de una forma segura en cada situación.

4. ¿Qué lecciones estás aprendiendo?

Todos los emprendedores se enfrentan con una batalla cuesta arriba para tener éxito. Cada día debe estar lleno de aprendizaje y crecimiento, y la mejor forma de tener esto es reflexionando profundamente sobre las lecciones que se te van presentando diariamente.

Pregúntate si estás aprendiendo de tus errores. El fracaso es parte del viaje de todo emprendedor. La pregunta es si tus errores te permiten aprender y crecer. Si no, es muy probable que caigas en los mismos errores una y otra vez. ¿Estás aprendiendo cuándo aprovechar una oportunidad y cuándo dejarla pasar? Éste es uno de los aprendizajes clave para los emprendedores, y no es nada fácil.

La próxima vez que tengas que decidir entre tomar o no un riesgo, pregúntate: “Cuando tenga 80, ¿me arrepentiré de no haberlo hecho?” Jeff Bezos hace esto para ver más claramente si se arrepentirá o no de una decisión. Cuando vemos el cuadro completo, nuestros errores más grandes en la vida tienen que ver con las oportunidades que dejamos pasar.

5. ¿Qué sigue?

Respóndete una de estas preguntas cada día y estarás cubierto. Como emprendedor, siempre necesitas saber qué viene a continuación. Anticiparte a lo que viene con un plan de acción. Ésta es la pregunta que te obliga a mirar por encima de todo el trabajo que tienes acumulado en tu escritorio y pensar en el cuadro completo y los próximos pasos para tu negocio.

¿Qué estrategias necesitarás para seguir impulsando tu negocio en el futuro? ¿Qué tendencias o intereses están en el horizonte que puedan afectar o beneficiar tu negocio? ¿Cómo impactarán las nuevas tecnologías la forma en la que operas tu compañía?

Los negocios que sobreviven lo hacen porque ven la ola venir y hacen los ajustes necesarios a tiempo para sortearla. Así que, de cierta forma, el cambio es predecible porque siempre llega. La innovación y el ingenio siempre serán claves para el éxito, y los que aprovechen las oportunidades serán los que naveguen mejor entre las olas.

Así que cuando te preguntes “¿Qué sigue?” asegúrate de estar analizando las cosas con la mente abierta y con cierto grado de curiosidad. Asegúrate de que estás abierto a nuevas ideas y a soluciones creativas. Sigue buscando el factor “wow” en todo lo que haces.

Aquí te dejamos cinco preguntas poderosas que todos los emprendedores deben preguntarles diariamente para asegurarse de que están yendo hacia sus objetivos de manera consistente y para tomar las mejores decisiones para ellos y sus negocios. Respóndete estas preguntas de manera honesta y con una mente abierta y ve a dónde te llevan.

 

Fuente: Entrepreneur

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Algunos líderes tienen una presencia poderosa, y parece que caminan derrochando carisma. Este tipo de personas suele adaptarse fácilmente al resto de la gente y puede persuadir en cualquier contexto.


El autor y coach Achim Nowak comparte cuáles son las cualidades que distinguen a estos líderes y que tú puedes desarrollar: 


1. Estar preparado

No puedes resultar atractivo si siempre estás preocupado por lo que vas a decir después. Si tienes tiempo, revisa siempre los puntos principales que quieres demostrar antes de tu reunión o presentación para asegurarte de que conoces el tema a la perfección.

Si no tienes tiempo de prepararte, haz un rápido análisis de tu audiencia y del tipo de conversaciones que les llamará la atención. Habla de las cosas que a ti te interesan: por ejemplo, diles a tus empleados que tienes un gran empeño en crear un excelente lugar de trabajo y a tus inversores potenciales háblales acerca de tu visión de crecimiento.

2. Fuera timidez

Es difícil ser carismático si tus interacciones no tienen pasión, humor u otro elemento de emoción o conexión humana. Si eres una persona tímida e introvertida, te será difícil conectar verdaderamente con las personas.  Nowak le recomienda a estos líderes pensar cómo son en casa con su familia o con sus amigos y que recuerden ese sentimiento cuando estén en la oficina o cuando necesiten motivar a alguien de su alrededor.

3. Sé entusiasta

El carisma tiene un componente físico, por lo que es necesario que prestes atención a tu lenguaje corporal. Fíjate en cómo te paras cuando te sientes cómodo y en control de la situación y practica esa postura todos los días.   También es importante que trabajes en tu respiración para verte más relajado y confiado. Sonríe y haz contacto visual. Tener un lenguaje no verbal que refleje la ansiedad o la incomodidad afectará hasta al mejor orador.

4. Sé auténtico

Si no es tu estilo hacer chistes o bromas, no lo hagas. Forzarte a adoptar un estilo que no es natural en ti hará que tengas menor credibilidad. También debes deshacerte de las respuestas genéricas o automáticas.  Nowak ayudó a un cliente a aumentar la lealtad de los empleados por simplemente cambiando la respuesta “Está bien” por una retroalimentación verdadera. Esto ayudó a energizarlo a él y a sus oyentes.

5. Practica

Puede sonar algo extraño el practicar ser carismático, pero el experto dice que es absolutamente posible incrementar tu nivel de atracción e influencia a través de la repetición. El ‘músculo’ de la memoria de la comunicación interpersonal efectiva es tan real como la misma actividad física.

Fuente: Entrepreneur

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