Aldana, termina la inmunidad y comienzan las demandas | PERSPECTIVA

Aldana, termina la inmunidad y comienzan las demandas

Muchos esperan que Thelma Aldana se convierta en candidata presidencial. Ese sueño puede truncarse, si la justicia acepta una querella en su contra, por la compra sobrevaluada de un inmueble a una empresa llamada Bertram S.A. cuyo representante legal es un veinteañero que la inscribió con un capital de Q5 mil, dijo a Perspectiva el licenciado Raúl Falla.

Redacción

Cerca del mediodía del 18 de mayo, Ricardo Méndez Ruiz, presidente de la Fundación contra el Terrorismo, interpuso una querella penal contra Aldana, por su responsabilidad en la compra de un edificio sobrevalorado para el Ministerio Público (MP).

Un día antes, la misma fundación había solicitado arraigo contra la ex fiscal general, para evitar su salida del país. “Ya no tiene antejuicio y esto deja abierta la posibilidad de que se le denuncie por peculado, que sencillamente consiste en despilfarrar los recursos del Estado, en la compra de un inmueble que se vendió a un precio mucho mayor de su costo real”, dijo Falla.

El director de Acción Ciudadana, Manfredo Marroquín, considera que durante una gestión que privilegió la institucionalidad y la transparencia, Aldana se ganó múltiples enemigos.

“La ex fiscal está y estará sometida a presiones, tanto legales como políticas. Esto es parte de los riesgos que asumió al ejercer un cargo de esa naturaleza en un país como Guatemala, donde impera la impunidad. Habrá que ver la seriedad de la demanda en su contra”, concluye.

El “caso del edificio sobrevaluado”

La historia del edificio sobrevaluado parece de ficción. Los protagonistas son el MP, como comprador y como vendedor, una empresa bastante oscura llamada Bertram SA, que según Guatecompras, fue inscrita en abril de 2014. Bertram SA fue inscrita con un capital de Q5 mil, cuenta Falla, quien agrega que hay muchas características para considerarla una “empresa de cartón”. Luego de cobrar el monto del edificio vendido al MP, Bertram se diluyó y el único dato que puede encontrarse está en Guatecompras, donde aparece como “Inhabilitado. Variable mientras dure el motivo (insolvencia en seguridad social)”.

La contraparte en la venta fue el MP, que según Falla, pudo haberse evitado el gasto sencillamente, solicitando a la Secretaría de Extinción de Dominio uno de tantos inmuebles que pueden usarse para el servicio del Estado, “sin gastar un centavo”, afirma el abogado.

Otra opción que tuvo la fiscal, en lugar de autorizar una compra a todas luces onerosa para el MP, es construir otra torre en el área donde se encuentra el inmueble del ministerio, añade Falla.

Según este jurista, el inmueble adquirido por el MP fue tasado por un valuador quien asegura que no puede costar más de Q10 millones. Y el MP lo compró por Q. 35, 100,029.23.

El experto mencionado por Falla consideró el sector en el que se ubica el inmueble, la carencia de parqueos, las condiciones del edificio (de seis pisos) y varios problemas de paso por la copropiedad de servicios como agua y luz. Es decir, el MP resultó el gran perdedor en esa compraventa, afirma Falla.

Un sueño que puede desvanecerse

Aunque entró al MP con la antipatía de diversos grupos civiles, por ser la favorita de Otto Pérez Molina y estar señalada de vínculos oscuros por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Thelma Aldana pronto logró la simpatía de un sector que desde 2015 enarboló la bandera de la lucha contra la corrupción.

Como fiscal, enfocó gran parte de sus esfuerzos en el tema de violencia contra las mujeres y colaboró como el más fiel apoyo de la CICIG, al punto que cuando el presidente Jimmy Morales declaró non grato a Iván Velásquez, Aldana dijo que si el comisionado se iba ella renunciaría. Posteriormente, declaró a los medios que la posibilidad de que Velásquez se retirara del país había sido el momento más duro de su gestión.

Esto, pese a que por lo menos dos veces denunció amenazas de muerte en su contra. En agosto de 2016, dijo al diario español El País: “Si soy asesinada, pues hasta ahí llegué”. Y expresó que era constantemente espiada, incluso por drones que sobrevolaban su residencia.

En otra ocasión, se dio a conocer que sicarios salvadoreños habrían sido contratados para atentar contra la vida de Aldana. Aunque el ministerio de Gobernación dijo que habían detectado las amenazas y que estas provenían de los procesados por corrupción, no se develó públicamente la red criminal.

Hace unos días, poco antes de terminar su gestión, la “fiscal de hierro” (como la denominan sus admiradores), volvió a declarar que está amenazada de muerte.

En medio de las tensiones y las amenazas, Aldana ha dejado entrever más de una vez que podría postularse como candidata presidencial. Esto, en la presentación del Frente Ciudadano contra la Corrupción, que encabeza el empresario Dionisio Gutiérrez, y en algunas declaraciones a los medios.

Ideológicamente, la ex fiscal se declara como “de derecha con inquietudes sociales de izquierda” y “ciudadana sin partido”. Muchos grupos de los que se aglutinaron en torno a las demandas contra la corrupción en la Plaza, y que son afines o participantes en el frente liderado por Dionisio Gutiérrez, podrían considerarla como candidata ideal.  Esto, recordando que fue entre los grupos de la Plaza que la figura de Aldana apareció en pancartas y se creó el lema “apoyemos a la fiscal de hierro”.

Pareciera que la ex fiscal tiene todas las piezas a su favor para postularse, aunque la candidatura presidencial sea una inversión económica extremadamente onerosa. Sin embargo, el impedimento sería insalvable si la justicia acepta la querella interpuesta por Falla y sus correligionarios.

NOTA ACLARATORIA

Por este medio, Perspectiva se disculpa con los licenciados Alejandro Balsells y Karla Guerra, por cualquier perjuicio que pudo ocasionarles a su integridad, honorabilidad y prestigio la primera versión del artículo Aldana, termina la inmunidad y comienzan las demandas. Sus nombres ya no aparecen mencionados en esta publicación, como pueden constatar.

Asimismo, aclaramos que la licenciada Guerra no participó en el proceso de compraventa  de Bertram S.A. ni ha tenido relación con esa empresa.