Guatemala es uno de los países con menos kilómetros de carretera por habitante. Hace décadas, la red vial permanece desatendida y muchos de los proyectos de construcción quedaron inconclusos y a merced de la corrupción. El proyecto de ley 5431 busca responder a estos retos aunque todavía queda mucho por corregir y apenas lleva dos pasos avanzados, de los 14 que requiere la aprobación de una normativa.

Redacción

El foro denominado Iniciativa 5431, Ley general de infraestructura vial y experiencias internacionales en la operación de carreteras fue un evento que agrupó a expertos internacionales y locales, quienes expusieron las diferentes aristas de la problemática vial en Guatemala, así como experiencias de gestión, construcción y mantenimiento en otros países.

La actividad fue organizada por el Congreso de la República, el Ministerio de Economía, el Banco Mundial, la USAID, el Instituto Republicano Internacional y la Fundación para el Desarrollo (FUNDESA).

Entre los ponentes estuvieron Oscar de Buen Richakarday, ex Subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de México; los directivos de Evercore Partners México, Antonio Souza y Arturo Ramírez Verdugo; Gregoire Gauthier, especialista en Transporte del Banco Mundial y los legisladores guatemaltecos Luis Contreras y Carlos Barreda, así como el ministro de Economía, Acisclo Valladares.

Entre los datos que se dieron a conocer en el seminario, resalta una comparación del número de kilómetros de carretera por habitantes. Por ejemplo, EEUU tiene 20.5 kilómetros por habitante; Japón, 9.2; Costa Rica, 8.71; Brasil, 7.9 y Guatemala, apenas 1.0.

Otro aspecto que muestra la necesidad de que la red vial reciba una atención urgente, es que no existen registros adecuados de las carreteras existentes. Hay varios tramos carreteros no reconocidos ni registrados por el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI), y esto significa que estos tramos no reciben mantenimiento.

Como fortalezas del país para implementar un nuevo modelo de atención vial, basado en el sistema de financiamiento de proyectos, Guatemala cuenta con estabilidad macroeconómica y una deuda manejable, señaló uno de los expositores.

Entre los esfuerzos para encaminar al país a la revitalización de la red de carreteras, está el proyecto de ley promovido por empresarios que actualmente se analiza en el Congreso.

Para su aprobación, necesita mayoría calificada (105 votos), y por otra parte, ya hay algunos cuestionamientos, como el análisis del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), cuyo analista, Ricardo Barrientos, señala que contiene varios aspectos que deben ser revisados y modificados.

El principio de un largo camino

El proyecto 5431 fue presentado a la dirección legislativa y al pleno del Congreso. Los siguientes pasos para su aprobación son: dictamen de la comisión; lectura en primero, segundo y tercer debate; aprobación de artículos, aprobación de redacción final; número de decreto; envío al Ejecutivo; sanciones, veto, publicación oficial y fecha de entrada en vigencia.

El proceso puede ser arduo y extenso. No sería la primera vez que un proyecto legislativo se queda en el camino de la discusión, que por otra parte puede tardar varios meses. Ello, pese al optimismo manifestado en el seminario por el diputado Carlos Barreda. Entre los escollos de una pronta aprobación, está que la normativa requiere una mayoría calificada. Para obtenerla, se precisa el consenso de 105 legisladores.

Barrientos señala que las exposiciones de los expertos en el seminario, confirman la apreciación de ICEFI en cuanto a las debilidades de la ley. “El proyecto está inspirado en una idea buena, pero al mismo tiempo, la 5134 es una iniciativa plagada de errores”, dice.

Entre otras debilidades, señala que existe un mal diagnóstico del sector público y recuerda que el país tiene dos graves problemas: por una parte, los problemas gravísimos de corrupción relacionados con los contratistas del Estado y por otra, la escasa capacidad del sector financiero para enfrentarse a un reto como el sistema de financiamiento de proyectos.

Una de las dudas que plantea el ICEFI es el modelo de gobernanza planteado por la iniciativa. “Si ya está vigente el modelo de concesiones, en el artículo 95 de la Ley de Contrataciones del Estado, ¿por qué inventar algo nuevo?”.

Como elemento interesante, señala que según lo propuesto, en este tipo de alianza público privada, es la iniciativa privada la que asume el riesgo. Sin embargo, se plantea la duda sobre la capacidad del país para realizar un estudio de aforo con la calidad requerida por el sistema.

Al respecto, uno de los expositores mencionó que en todo el país solamente existen dos básculas en peajes de carreteras y por lo menos se necesitarían 40, para tener un estimado de los pesos que circulan. “Si no hay básculas, no puede haber estadísticas. Y entonces, tampoco puede haber un estudio de aforo”, afirma.

Por último, el tema de los peajes puede ser controversial, en un país donde no existen rutas alternas. “Es de temer que la ciudadanía pueda rechazar las vías con peaje”, expresa. Y, según los expertos, el cobro de peaje es un elemento fundamental para el sostenimiento y desarrollo de la red vial en el sistema propuesto por la iniciativa 5431.

Total
163
Shares

¡Suscríbete a nuestro newsletter!

Información importante para ti

Al marcar esta casilla, confirma que ha leído y está de acuerdo con nuestros términos de uso con respecto al almacenamiento de los datos enviados a través de este formulario.