La refundación del Estado, desde tres perspectivas diferentes

La refundación del Estado, desde tres perspectivas diferentes

Por Roxana Orantes Córdova

¿Es necesario reformar a fondo el Estado guatemalteco? Tres agrupaciones políticas tienen sus propuestas al respecto. En tanto, el abogado Roberto Molina Barreto considera que el país tiene la normativa necesaria para desarrollar un Estado de Derecho que funcione como debe.


El sistema jurídico constitucional funciona perfectamente. Hace 25 años se produjo el “Serranazo”, que fue detenido con la aplicación de las leyes vigentes. No veo ninguna argumentación válida para modificar las leyes existentes. Considero que lo necesario es seguir fortaleciendo lo que tenemos. Por supuesto, existen problemas como en cualquier otro país, pero no creo que necesitemos refundar el Estado”, señala Molina Barreto . 


Molina Barreto fue presidente de la Corte de Constitucionalidad en dos ocasiones. Además, entre 2005 y 2006 ejerció como Procurador General de la Nación y entre 2010 y 2011, presidió la Junta Directiva del Instituto de Justicia Constitucional.                Mientras la postura de este jurista se basa en la defensa férrea de lo establecido en una Carta Magna que puede considerarse bastante joven, un diputado y dos dirigentes políticos le apuestan a la reforma de las leyes constitucionales, sea desde la refundación absoluta o desde los cambios profundos a la Constitución.

Tres propuestas para modificar el Estado

Desde 2012,  el Comité de Desarrollo Campesino (Codeca), propone la refundación del Estado, a partir de una serie de postulados contenidos en un documento titulado  Guatemala. Vamos por un proceso de Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional.

En su introducción, el documento citado señala que el proyecto de Estado nación proyectado por un grupo minoritario de criollos/mestizos no logró consolidarse. En cambio, se institucionalizaron el racismo y el machismo, “creyendo que indígenas, negros y mujeres podríamos renunciar a nuestra condición humana para eternizar sus privilegios”.

El grupo político surgido de Codeca, llamado Movimiento para la Liberación de los Pueblos (MLP), ya sobrepasó las 22,671 firmas que necesitaba para convertirse en partido político. Según datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el 22 de mayo, el comité cívico reportaba 23,387 firmas.

Dos elementos dan relevancia a este hecho: 1. Codeca es una organización con presencia en la mayor parte del área rural que actúa a través de medidas de hecho, como la negativa a pagar el servicio de electricidad y bloqueos de carreteras. Una de sus demandas más reiteradas, es la renuncia del actual mandatario; 2. Como partido político, la intención de este grupo es introducir su propuesta para replantear varios aspectos del Estado, porque consideran que se constituyó para resguardar intereses de minorías.

Mauro Vay, líder de Codeca, dijo a Perspectiva que desde hace algún tiempo están socializando el documento mencionado con diferentes sectores sociales, para que en la propuesta estén representados todos.

“Si alcanzamos la Presidencia de la República realizaremos la convocatoria a una Consulta Popular para que se definan los integrantes de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), entidad que estaría encargada de redactar una nueva Constitución”, afirma Vay.

Según indica: “Estamos socializando la propuesta de refundación del Estado, para tener una ley fundamental que sea sentida y propuesta por la población. No queremos caer en lo mismo y establecer una Constitución no representativa”, afirma.

Si el MLP no gana las elecciones generales, de igual manera tienen como meta lograr que la Constitución actual se reforme, comenta.

Otra agrupación política que plantea reformar, si no refundar, el Estado, es el Partido Liberal de Guatemala (PLG), cuyo secretario general, Andrés Ayau García, afirma que mantienen en más del 90 por ciento el espíritu de la propuesta presentada por la Liga Pro Patria en 2009.

Las reformas son varias. Lo primero es el sistema de justicia, que debiera funcionar apegado a los principios republicanos de división de poderes. Además, son necesarios cambios al sistema electoral, a través de la modificación de la normativa electoral. Queremos cambiar el sistema de elección, implementando la votación nominal y reducir el número de diputados a 88, eliminar los listados cerrados.  El PLG se fundamenta en la representatividad de los pueblos y ellos deben postular sus candidatos.  Con esto se elimina la gran fuente de corrupción.” dice Ayau.

Otro elemento que caracterizaría a un gobierno del PLG es “cero tolerancia a la corrupción”.  Para ello, propondrían revocar el mandato a todos los funcionarios electos popularmente, si realizan actuaciones indebidas. A esto se sumaría una significativa reducción del número de burócratas y cambios de fondo en el sistema tributario, concluye Ayau.

La ruta para la reforma

El diputado de Winaq Amílcar Pop, narra que el 1 de mayo, durante la manifestación por el Día del Trabajo, realizó la presentación de la ruta para la reforma constitucional.

 “No veo que Codeca haya realizado una propuesta de reforma ni refundación, sino más bien un discurso político, un reclamo, una demanda, pero no hay un proceso establecido para modificar el Estado. En cuanto a la propuesta del PLG, no es para nada novedosa, sino más bien la reiteración de lo que propuso hace tiempo la Liga pro Patria”, dice.

Pop señala: “Winaq definió la ruta para cambiar la Constitución. Lo primero es convocar a una ANC. Consideramos que estamos en una coyuntura propicia para convocar a una Constituyente que pueda recoger las expectativas de la población, convocada por el soberano pueblo, que en última instancia es quien tiene el poder de decisión”.

Creo en la reforma del Estado a partir de una reforma constitucional. Es necesario modificar varios aspectos, como la reelección del presidente, el período de mandato, la falta de pluralidad del sistema judicial, así como temas relacionados con los pueblos indígenas y los recursos naturales, cuya explotación está directamente relacionada con los pueblos indígenas. Por último, pero no menos importante, es la condición de las mujeres en un sistema patriarcal. No podemos continuar con el Estado patriarcal, y por ello es indispensable convocar a una ANC”, añade.

Normalmente, las ANC son consecuencia de un golpe de estado, un rompimiento del orden constitucional, la defenestración del mandatario a partir de movimientos sociales y otros casos similares.

Al comentar esto, Pop aclara: “normalmente ha sido así, pero en este caso es urgente que el Congreso convoque a la ANC y de la orden al TSE para que convoque inmediatamente a una Consulta Popular donde el pueblo determinaría si accede a modificar la Constitución a través de una ANC”.

Esto, en el mediano plazo, podría llevarse a cabo antes de las elecciones generales de 2019, que se realizarían bajo un nuevo pacto social, afirma el diputado, quien concluye:

El reto es para todos los grupos: la Asamblea Social y Popular, Codeca, grupos de mujeres, jóvenes y pueblos indígenas. Si no se modifica la actual Carta Magna, no habremos logrado nada. Caeríamos en seguir jugando el mismo juego histórico que inició hace 200 años”.