Volcán de Fuego, a un mes de la tragedia | PERSPECTIVA

Volcán de Fuego, a un mes de la tragedia

El Ejecutivo aprobó un acuerdo para prorrogar por 30 días el Estado de Calamidad Pública por la erupción del volcán de Fuego, lo que el Congreso deberá ratificar o improbar. Entretanto, el número total de damnificados sigue siendo incierto y organizaciones civiles, como TECHO, incrementan sus esfuerzos para la reconstrucción.

Redacción

“A la fecha, persisten los efectos causados por la erupción del volcán de Fuego”, señala el acuerdo gubernativo aprobado por el gabinete de Gobierno, en el cual se plantea la prórroga al Estado de Calamidad Pública, debido a que permanece la situación de emergencia en las áreas afectadas, en Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez.

Según datos oficiales de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), se reportan 113 fallecidos, 197 desaparecidos, 1. 714,387 afectados y 3,636 albergados.

Sin embargo, el abogado ambientalista Rafael Maldonado señala que los números pueden ser distantes de la realidad, puesto que una de las carencias más evidentes en el país es la de registros confiables y según un vecino dijo a los medios, solamente en San Miguel los Lotes habitaban 2,500 personas.

Entre las secuelas del evento trágico, está la denuncia de cinco diputados del Frente Parlamentario por la Transparencia y la Democracia contra el secretario de Conred, Sergio García Cabañas, a quien responsabilizan por negligencia y omisión al no ordenar la evacuación a tiempo.

Maldonado señala que la tragedia debe ser una enseñanza para que las autoridades tomen medidas que eviten desastres semejantes. Entre otros, dice, la cultura de reacción y no previsión fue evidente en los efectos desastrosos de la erupción.

Según menciona, todas las zonas afectadas debieran ser declaradas inhabitables y destinarse, por ejemplo, a áreas protegidas. “Aunque hay comunidades bastante antiguas, también es cierto que en el lugar se ubicaron, hace unos veinte años, por lo menos dos grupos de retornados. Ya en aquella época, el sitio no debió ser poblado. De la misma manera, la construcción de colonias, la autorización de lotificaciones y el cambio en la altura de los puentes nunca debieron darse”, afirma.

Según dice, cuando la carretera era de terracería, los puentes estaban suficientemente elevados sobre los cauces de los ríos. Al asfaltar la ruta entre Escuintla y Antigua Guatemala, el nivel de los puentes bajó y esto fue uno de los factores que agravó el desastre. En cuanto a la prórroga del Estado de Calamidad Pública, considera que “si el gobierno está haciendo bien las cosas, es una medida necesaria”.

“Toda esta tragedia debe ser una alerta para que las autoridades no repitan los mismos errores y comencemos a actuar de forma preventiva, no reactiva”, concluye.

Comenzando a levantarse de nuevo

Entre el 29 de junio y el 1 de julio, TECHO movilizó a 400 jóvenes, quienes construyeron 17 módulos habitacionales y 17 viviendas temporales, que albergarán a 85 familias.

“Las familias habitarán estas construcciones durante unos seis meses, mientras el gobierno  construye las viviendas definitivas. Estamos conscientes de que muchas de estas personas vivían en mejores condiciones pero es una solución temporal”, señala Reneé Seijas, vocera de TECHO.

Esta acción es parte de la segunda fase de respuesta ante la emergencia. En la primera fase, los voluntarios levantaron la información de monitoreo y encuestaron a más de mil familias. “Los datos están siendo analizados”, dice Seijas, quien narra que esta labor se realizó en siete días de trabajo, en albergues oficiales y no oficiales, en Escuintla, Alotenango y Antigua Guatemala.

Los módulos habitacionales ocupan 72 metros cuadrados y están subdivididos en cuatro módulos unifamiliares. La meta de TECHO es instalar 130 módulos y 80 viviendas de emergencia.

“La organización tiene experiencia en diferentes emergencias en Latinoamérica y su objetivo es dar una respuesta urgente y de calidad a familias que, a casi un mes de la erupción, aún se encuentran en albergues comunitarios”, informa el comunicado de TECHO.

Según la organización, “la emergencia inmediata responde a una emergencia previa, donde miles de familias guatemaltecas viven en situación de pobreza y desigualdad, obligados a vivir en zonas de riesgo”.

Cada semana, la organización construirá estos módulos de emergencia, y esperan tener a 600 familias albergadas a principios de agosto