Jornada de limpieza ensucia al régimen de Ortega | PERSPECTIVA

Jornada de limpieza ensucia al régimen de Ortega

El domingo, los nicaragüenses vivieron una jornada sangrienta que les recordó la insurrección contra el dictador Anastasio Somoza, paradójicamente encabezada por Daniel Ortega, el actual mandatario que lanzó a las fuerzas de seguridad contra el pueblo para mantenerse en el poder.

Según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, ese día murieron 38 personas, entre opositores, agentes de policía y fuerzas de choque pro gubernamentales. Treinta y uno de los fallecidos eran opositores, dijo el centro mencionado.

El régimen orteguista bautizó las acciones punitivas contra los civiles insurrectos como “operación limpieza” que tuvo como objetivo retirar tanques y barricadas que la población colocó en los poblados de Jinotepe, Diriamba y municipios de Matagalpa, sitios donde grupos armados progubernamentales irrumpieron masivamente en las ciudades, disparando contra quienes protestan y exigen la renuncia a Ortega y su esposa, la controversial Rosario Murillo.

Pese a que el pueblo nicaragüense vive un verdadero calvario desde abril,  según grupos pro derechos humanos, la pareja presidencial se niega absolutamente a entregar el gobierno y ni siquiera aceptan convocar a elecciones.