Fuente: BBC

Los nombres se conocieron ya el pasado mes de diciembre, y desde entonces algunos causaron polémica.


Son los integrantes del próximo gabinete de Andrés Manuel López Obrador, ganador de las elecciones presidenciales de 2018 en México.


Durante la campaña, algunos de ellos fueron vinculados a escándalos o sus nombres fueron utilizados como estrategia para cuestionar al candidato.  Otros aseguraron entonces que el anuncio de sus colaboradores era sólo un movimiento político, y que en caso de ganar los comicios, su gabinete acabaría siendo distinto.

Sin embargo, prácticamente todos los nombres propuestos inicialmente por AMLO -como se conoce en México al político- serán finalmente ratificados.

El mismo López Obrador lo reiteró este jueves en un encuentro con los medios.  “No se tiene contemplado que haya ningún cambio de los secretarios que originalmente fueron propuestos para formar parte del gabinete”, insistió.

En todo caso, la decisión de anunciar a sus colaboradores desde el inicio de la contienda es inédita en la política mexicana.

Ningún candidato presidencial lo había hecho, excepto el propio AMLO en los dos procesos anteriores en que había participado, cuando también adelantó su lista de colaboradores.

En aquellos casos, el gabinete nunca llegó a concretarse porque el candidato presidencial perdió los comicios.

Las élites del pasado

Ahora el escenario es distinto y algunos de los designados se preparan para el período de transición entre gobiernos.

Este proceso comenzará después de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declare a López Obrador como presidente electo.No está claro cuando sucederá.  Pero lo que sí se sabe es que, por primera vez en la historia reciente, la mayoría de futuros miembros del gabinete presidencial no forman parte de la élite política, académica y empresarial que ha caracterizado a los gobiernos anteriores.

Por ejemplo, el equipo original de colaboradores del actual presidente Enrique Peña Nieto –lo cambió a lo largo de su gobierno– estaba formado por políticos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

También formaron parte de su equipo exgobernadores, familiares de expresidentes o colaboradores de Peña Nieto cuando fue gobernador del Estado de México.

Es el caso de Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación y quien gobernó el estado de Hidalgo.  O Enrique de la Madrid Cordero, hijo del expresidente Miguel de la Madrid; y Claudia Ruiz Massieu, sobrina del exmandatario Carlos Salinas de Gortari.

Además, desde 1988, los integrantes del área financiera y económica del gabinete eran egresados de universidades privadas, con estudios de posgrado en escuelas como Harvard o Yale.  Incluso el expresidente Salinas obtuvo un doctorado en economía por la Universidad de Harvard.

Este perfil de colaboradores, egresados de prestigiosas universidades extranjeras, se mantuvo en los gobiernos posteriores.

Escándalos actuales

La situación ahora es algo diferente.  De los 16 propuestos como secretarios de estado por López Obrador, nueve son egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Es la universidad pública más grande del país y una de las más importantes de América Latina.  También hay quienes estudiaron en escuelas como la Universidad Autónoma de Chapingo, especializada en agricultura y conocida históricamente por el activismo político de sus estudiantes.

Pero en el gabinete de AMLO también hay egresados de Harvard, Cambridge o Berkeley, por ejemplo.  Es el caso de Luisa María Alcalde, propuesta como secretaria del Trabajo y que ha sido diputada federal; Esteban Moctezuma (que fue secretario de Gobernación en la presidencia de Ernesto Zedillo) en Educación, o Graciela Márquez Colín, profesora investigadora del Colegio de México y que sería secretaria de Economía.

Pero más allá de por su perfil académico, algunos de los designados por López Obrador fueron cuestionados durante la campaña por otros motivos.  Un ejemplo es la investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales Irma Eréndira Sandoval, propuesta como secretaria de la Función Pública y esposa del académico John Ackermann.

En abril pasado, algunos medios de comunicación mexicanos criticaron las colaboraciones de Ackermann con Russia Today, el canal internacional de ese país.

El vínculo se presentó como una supuesta influencia rusa en la campaña de AMLO. Los señalamientos se concentraron en la relación familiar del académico.

La estrategia no funcionó, pues López Obrador mantuvo su ascenso en las encuestas.

Odebrecht

Otro caso polémico es el del propuesto como secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, quien fuera director de Mexicana de Aviación y uno de los decanos de la Asamblea Constituyente de Ciudad de México.

En el tercer debate de candidatos presidenciales, el 20 de junio, el oficialista José Antonio Meade aseguró que el colaborador de AMLO tenía vínculos familiares con una empresa relacionada con el consorcio brasileño Odebrecht.

La compañía está en el centro de un escándalo de corrupción en varios países de Latinoamérica.  Jiménez Espriú dijo que su relación con la empresa vinculada al caso, llamada Idesa, es “lejana”.

Otro controvertido miembro del futuro gabinete presidencial de México es Esteban Moctezuma Barragán, quien sería secretario de Educación.  El designado es presidente de Fundación Azteca, un organismo de filantropía de la televisora TV Azteca propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, cercano al expresidente Salinas.

Recientemente, Fundación Azteca fue señalada en varios reportajes de recibir dinero público para su programa de orquestas infantiles.

El cuestionamiento aseguraba que el monto asignado era mayor al de programas de cultura del gobierno federal.

Moctezuma respondió que la cantidad mencionada en el reportaje era inexacta y que, por cada peso de recursos fiscales, la Fundación aportaba otro para apoyar a los estudiantes de música.

Otros nombramientos

Pero en el gabinete de López Obrador no sólo hay personajes controvertidos.  En su lista de colaboradores el político incluyó, por ejemplo, a la exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Olga Sánchez Cordero.

Está propuesta como secretaria de Gobernación, responsable del área de seguridad en el país.  En la corte, la ministra es considerada como “liberal” por su respaldo a cuestiones como el derecho a las mujeres a decidir sobre su cuerpo.

Otro miembro del futuro gabinete presidencial es Josefa González Blanco de Ortíz Mena, propuesta como secretaria de Medio Ambiente y conocida en Europa como activista de causas ambientales.  Cuenta con maestría en Conciencia y Artes Transformativas por la Universidad John F. Kennedy Berkeley, California.

En todo caso, a pesar de los señalamientos a sus colaboradores más polémicos, Andrés Manuel López Obrador mantuvo el nombramiento inicial de los miembros de su gabinete.

Hasta ahora, la idea es que todos asuman el cargo el 1 de diciembre, cuando inicia el gobierno de AMLO.  En el camino, sin embargo, puede haber cambios como sucedió con la Secretaría de Relaciones Exteriores.

El propuesto en diciembre fue Héctor Vasconcelos, quien el 1 de julio fue elegido como senador. Su lugar lo ocupa ahora Marcelo Ebrard, exjefe de Gobierno de Ciudad de México.  Pero fue “un caso especial”, insiste AMLO.

Quienes él designó hace meses serán, asegura, los mismos que trabajarán a su lado.

Fuente: BBC

Fuente Fotográfica: BBC

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