Por: Hugo Díaz

Director UFM Acton MBA

Mucho se habla sobre la importancia de establecer la misión y visión de una empresa. Es común ver en las paredes de una empresa o en su sitio web declaraciones de misión tan genéricas como “brindar el mejor servicio al mejor precio”, no hay nada de malo con esto, una empresa está cumpliendo una misión si provee productos o servicios que satisfagan una necesidad y agreguen valor a sus accionistas. Pero es muy distinto definir una visión en base al negocio que definir un negocio en base a una misión.


...una empresa basada en una misión no es solo aquella que persigue resolver un problema social, puede ser también una misión de revolucionar una industria o cambiar un paradigma”.  


Cuando un emprendedor empieza una empresa con el objetivo de cumplir una misión específica, más allá de las utilidades, el reto es buscar el modelo de negocios que haga esta misión sostenible; de lo contrario se convierte en una obra de caridad que requiere recibir donaciones para subsistir. En este sentido, una empresa basada en una misión no es solo aquella que persigue resolver un problema social, puede ser también una misión de revolucionar una industria o cambiar un paradigma.

Un ejemplo de este tipo de emprendimientos es la empresa Duolingo. Su fundador, Luis Von Ahn,  declaró desde el principio que su misión ha sido brindar educación de alta calidad a todo el mundo y que esta sea gratis para el usuario final, empezando por el aprendizaje de idiomas. Para lograr su objetivo no pretende depender de donaciones. Por el contrario, ha encontrado una forma de hacer que grandes empresas paguen por las traducciones que las personas que usan la aplicación hacen mientras aprenden. Su impacto puede crecer de forma exponencial ya que básicamente las personas al estar aprendiendo están contribuyendo a generar ingresos para que el servicio siga siendo gratuito para ellos y el reto será que el precio que las empresas estén dispuestas a pagar sea suficiente para cubrir los costos del servicio.

Lo interesantes de una empresa basada en una suficientemente inspiradora, puede atraer personas talentosas fácilmente y estas personas buscarán la forma de hacer la empresa rentable para lograr sus objetivos.  La desventaja, es que no siempre es fácil encontrar el modelo de negocios que haga una empresa sostenible y ésta debe tener suficiente capital inicial que le permita experimentar con distintos modelos de negocio hasta que encuentre el ideal; sin que haya garantía que encuentre un modelo de negocios sostenible.

Por ejemplo, la empresa Outbox, se estableció con la misión de modernizar el sistema de correo de Estados Unidos.  Su propuesta era que por $5 dólares americanos recogerían el correo de una persona y lo escanearían, organizando la correspondencia de una forma muy conveniente; la idea atrajo hasta $6.5 millones de dólares en inversiones. Pero al probar el modelo de negocio en dos ciudades, no lograron llegar un punto en que el costo de adquisición de clientes fuera suficientemente bajo para justificar el bajo precio ni lograron que la gente estuviera dispuesta a pagar más por el servicio; es decir, no encontraron una forma de hacer el modelo de negocios sostenibles y tuvieron que cerrar la empresa.

 Al final, un emprendimiento basado en misión corre los mismos riesgos que cualquier otro emprendimiento; no hay garantías. Sin embargo, la pasión que puedan tener sus fundadores y colaboradores puede ser un incentivo suficiente para superar los obstáculos que se presentan en el camino.

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