Por: Lic. Hugo Díaz

Columnista de PERSPECTIVA

Recientemente en Guatemala se llevó a cabo el “Antigua Forum”, actividad organizada por la Universidad Francisco Marroquín que reúne a emprendedores y reformadores políticos para trabajar en planes de acción alrededor de reformas pro-mercado. Las discusiones son enriquecidas con la experiencia y puntos de vista de personas que ya lo efectuaron o están trabajando el algo similar en otra parte del mundo.

Durante el evento, el emprendedor Matt Dalio presentó un proyecto ambicioso: llegar a un billón de personas de escasos recursos con una computadora de muy bajo costo que utilice el potencial de la tecnología celular y se pueda conectar a un televisor. Este proyecto llamado “Endless”, tiene planificado lanzar su primer piloto en Guatemala en este año, donde cuenta con un equipo de programadores.

Al principio me pareció un nuevo intento como el de Nicolás Negroponte llamado “una laptop por niño”, que no logró sus objetivos. Pero me agradó descubrir que Negroponte está en la junta de asesores de “Endless”, aportando su conocimiento de lo que funcionó y lo que no, en su experiencia previa.

La visión del proyecto es empresarial y de alto impacto: llegar a un billón de personas, en un gran reto en sí, pero es más grande considerando que se quiere impactar a las personas más pobres y hacerlo en un modelo rentable.

Este tipo de proyectos deben ser una inspiración para emprendedores de países en vías de desarrollo como los nuestros, en los que hay altos índices de pobreza y con ello, grandes retos. Existen también mentes brillantes y emprendedoras que si se enfocan y unen esfuerzos, pueden encontrar soluciones de impacto.

El emprendimiento es, además de a una vía para superar la pobreza, la mejor opción para atacarla de forma frontal.  Los programas de microcrédito que prestan dinero a los más pobres han tenido un gran éxito, demostrando así que se puede hacer negocios rentables y ayudar a mucha gente a salir de la pobreza.

Está comprobado que cuando la gente paga por un servicio, aunque sea poco, lo valora mucho más y puede esperar mejor servicio”.

Los proyectos empresariales que se enfocan en brindar servicios de bajo costo a los más pobres tienen mayor probabilidad de reducir la pobreza a largo plazo, que el dinero que ser recibe de ayuda de parte de instituciones benéficas. Está comprobado que cuando la gente paga por un servicio, aunque sea poco, lo valora mucho más y puede esperar mejor servicio.

Tener acceso a una computadora con conexión a Internet puede cambiarle la vida a más de un billón de personas ¿Logrará Matt y su equipo ser los que encuentren la solución a esta gran necesidad de mercado? Solo con el tiempo se sabrá. Creo firmemente que para llegar lejos hay que plantearse grandes metas y soñar más allá de lo que en el presente se considera posible.


 

Director, UFM Acton MBA

Correo: actonmba@ufm.edu

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