Muchas veces, los dueños de pequeñas y medianas empresas se preguntan cómo pueden generar más recursos sin tener que destinar más tiempo, dinero y esfuerzo a esta tarea.

La constante (y cada vez más) presencia de competencia y factores externos que pueden afectar a los negocios, pueden llegar a generar incertidumbre sobre cómo actuar a beneficio del mismo y muchas de las personas a cargo, olvidan que pueden beneficiarse con alianzas estratégicas.

El correcto funcionamiento y estadía de estos negocios es vital, y no únicamente por los números, sino, por todos los beneficios que traen consigo, desde lo económico hasta el impacto social y de innovación.

Las alianzas estratégicas son un proceso que permite llevar a la empresa al siguiente nivel a través de relaciones clave.

¿Cuáles son las ventajas de estas alianzas?

  1. Incremento de recursos
  2. Potencialización de la estructura del negocio
  3. Maximización de la oferta
  4. Entrada a nuevos mercados
  5. Rentabilización de activos
  6. Disminución de riesgos financieros
  7. Creación de más ventajas competitivas

Viendo los diferentes tipos de ventajas que podrías generar a partir de una alianza estratégica, te compartiré el proceso que yo he seguido a lo largo de los años para poder aliarme con otras empresas y personas dentro de mi industria:

  1. Necesitar: identifica cuáles son las necesidades de tu negocio y en dónde se requiere apoyo para el crecimiento del mismo. Debes hacer un análisis de todas las partes de tu empresa, puedes elaborar un FODA si te resulta más sencillo.
  2. Identificar: cómo y dónde puedes buscar aliados. Primero realiza una lista de las necesidades estratégicas de la empresa (recursos, estructura, oferta, clientes), puede ser a través de redes de contacto, clientes, colaboradores, asociaciones, cámaras, LinkedIn, etc.

Posteriormente realiza un filtro. Las alianzas deben cumplir con el criterio de la empresa e incluso deben estar alineadas a los valores.

Los criterios pueden ir desde: tamaño, años de trayectoria, segmento, reputación, opinión de sus clientes y la calidad. Finalmente, recolecta toda la Información que necesites: teléfonos, dirección, correo, puestos, etc.

  1. Seleccionar: piensa cómo vas a contactar a tu posible alianza, cómo te vas a presentar y cómo llevarás a cabo la negociación.

Si decides hacer el primer contacto por correo electrónico, recuerda que el objetivo es conseguir una llamada y al llamar, el objetivo es conseguir una reunión.

  1. Presentar: antes de la cita debes conocer con quién te reunirás. La presentación debe tener un propósito, datos relevantes de la empresa, experiencias, y por qué nosotros seríamos buena alianza.
  2. Negociar: servicio, comisión, marketing, promoción, distribución, etc. Aquí deben quedar bien estipulados los términos de la alianza.
  3. Implementar: cómo vamos a trasladar el acuerdo a un documento, monitorear y dar seguimiento.
  4. Trasladar: se deben pasar los términos a un contrato formal, recuerda que debe haber un abogado presente. Posteriormente, el contrato se pasará al equipo que será encargado de ejecutarlo.
  5. Ejecutar: en esta parte se deben asignar responsables y agendar una reunión con las personas involucradas en la alianza. Se deben abordar los objetivos y el contrato debe quedar claro.
  6. Monitoreo continuo: puede ser a través de monitoreos mensuales o bimestrales (no hay que hacer solamente revisión de resultados finales).
  7. Mejora continua: puedes ir llevando una lista sobre cómo pueden seguir mejorando para que la alianza sea ganar – ganar. Se puede actualizar el contrato cada cierto tiempo.

Espero que estos consejos te sean de utilidad al momento de generar alianzas que agreguen valor a tu negocio/empresa.

Fuente: Entrepreneur 

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