Es el sueño de todo emprendedor: hacerla, triunfar… y no sólo ganando mucho dinero, sino triunfar con un buen negocio y una ganancia saludable sobre la que sostenerse.


Pero el hecho de haberlo “logrado” no quiere decir que sea para siempre. De hecho, para muchas personas, aquí es cuando empiezan los problemas de verdad. Durante los últimos 20 años, he ayudado a emprendedores a convertir sus compañías en empresas de 7 y hasta 8 cifras, y he visto a muchas personas caer en diferentes trampas del éxito.


Revisemos los 4 errores más comunes en los que los fundadores caen cuando empiezan a ganar dinero.

1. Elegir el modo incorrecto de celebrar

Lograr el éxito, como quiera que lo definas, es un gran parteaguas y merece ser celebrado. Necesitas sentir las endorfinas corriendo por tu cuerpo cuando logras algo grande, sino, la carga de manejar un negocio se vuelve agotadora, y siendo honestos, insoportable. El sentimiento de fatiga es una de las razones por las que fracasan muchos negocios, a un rango de 20 a 90 por ciento reportado durante el primer año.

Sin embargo, encontrar a la gente con la que celebrar esta ocasión especial es complicado. Uno de los errores más grandes que cometen los fundadores justo al cruzar la reja es reunirse con la gente incorrecta para festejar. Y por gente incorrecta me refiero a gente que está celosa o que será demasiado juiciosa, que no tienen idea de lo que estás haciendo o que no te apoyaron cuando decidiste lanzarte en esta aventura. Y desafortunadamente estas personas pueden ser tus amigos más cercanos e incluso tus familiares.

Necesitas tener a la gente correcta durante este momento de celebración, no a gente que te va a desanimar sin ningún motivo. (Confía en mí: seguirás atravesando muchos momentos bajos en el camino. Este no debería ser uno de ellos).

Cuando busques a la gente con la que compartir este éxito asegúrate de poder confiar en ellos, de que sean personas que te hayan apoyado en el pasado y que se sientan genuinamente emocionados por ti y por lo que estás viviendo.

2. Olvidar guardar dinero para pagar impuestos

Este es un gran error que veo a mucha gente cometer una y otra vez, y uno que regresa a cobrarles muy caro.

Los emprendedores están ocupados trabajando. Están enfocados en contratar gente, implementar sistemas, vender y cualquier otra cosa que necesiten hacer para generar ganancias. Pero cuando el dinero empieza a llegar, los fundadores suelen olvidar guardar algo de dinero para pagar los impuestos. Y este puede ser un gran detrimento para el negocio. De hecho, quedarse sin dinero es la segunda razón por la que los negocios fracasan, razón que mata al 29% de las empresas.

Asegúrate de llevar bien las cuentas con tu contador y de preguntarle cuánto necesitas tener ahorrado para pagar impuestos. (Como regla de oro, te recomiendo guardar entre 30 y 40 por ciento de tus ganancias). Llegar a abril y encontrarte con una deuda enorme con hacienda puede hacerte sentir muy mal.

3. No crear una cuenta de inversión

Cuando los emprendedores llegan a un punto en el que sienten que ya la hicieron, aflojan un poco las cosas y usan fondos para pagar deudas, tomar unas vacaciones, comprar un auto nuevo o invertir en nuevos recursos y herramientas.

Y aunque todo esto está muy bien, también necesitan pensar en el futuro a largo plazo. Es muy importante separar un porcentaje de tu ingreso y ponerlo en una cuenta de inversión, o incluso invertirlo en cosas que te hagan generar más dinero, como bienes raíces. Esto es una gran herramienta psicológica porque ves tu dinero crecer cada vez que el dinero entra. Te sugiero poner 10% de tus ganancias en esta cuenta de inversión.  Además, este ejercicio de obliga a pagarte a ti mismo, algo que muchos emprendedores olvidan.

4. Dejan de hacer lo que los llevó a generar dinero

Cuando empiezas un negocio, hay una gran necesidad de generar dinero. Pero cuando un emprendedor llega al punto en el que el dinero llega solo, una voz en su cabeza les pregunta: ¿cuándo es momento de parar?

Muchos fundadores se ven envueltos en esta mentalidad de que la presión por fin se está acabando, de que ya pueden dejar de trabajar o por lo menos, bajarle al ritmo. Conforme empiezan a ganar dinero se enfocan más en otras cosas de su vida o su negocio y dejan de hacer lo que estaban haciendo, que fue lo que los hizo ganar dinero en primer lugar. Evita esto a toda costa.

Piensa en tu agenda como si fueras el rey. Agenda todas las actividades necesarias y dales prioridad a las que te generan dinero. Si haces esto, tu calendario será una herramienta que te ayudará a no dejar de hacer lo que te hizo crecer.

También agenda reuniones semanales para revisar tus finanzas. Esto te permitirá ver cualquier tendencia hacia la baja para que puedas hacer estrategias o corregir el curso a tiempo. Para mantenerte motivado, asegúrate de poner objetivos tanto personales como laborales para que siempre tengas algo emocionante por lo que trabajar.

Seguir desarrollando hábitos para hacer todos los días las cosas que te hicieron ganar dinero es muy importante. Cuanto más habituado estés a esto, más fácil será que sigas ganando dinero.

Fuente: Entrepreneur 

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