Si estás listo para iniciar un levantamiento de capital privado, probablemente es porque hayas visto la necesidad de llevar tu startup al siguiente nivel; aquel que te permitirá convertir tu idea en algo real, robustecer tu desarrollo tecnológico, mejorar tu producto o servicio, patentar, hacer pruebas de mercado, salir a vender, atender a nuevos clientes o incluso vender tu empresa.

El paso que tienes que dar es acercarte a alguna fuente de la que puedas obtener financiamiento como un ángel inversionista, Seed Capital, Venture Capital o el mercado bursátil, todo depende de la etapa en la que te encuentres y cuáles sean tus objetivos.

En la etapa inicial de la empresa, en donde se involucra la concepción de la idea y el desarrollo del producto o servicio, el financiamiento no es un obstáculo destacado, ya que no se necesitan grandes cantidades de dinero y este puede obtenerse, ya sea de los miembros fundadores o de familiares y amigos. Sin embargo, conforme se va madurando, la situación deja de ser tan sencilla. No sólo porque la cantidad de inversión que se requiere es más elevada, sino inherente a ello, te pedirán una serie de indicadores que denoten que tu empresa se encuentra en la etapa que indicas y que vale lo que dices. Lograrlo requiere de conocer modelos de valuación específicos no necesariamente conocidos y dominados por las empresas.

¿Cómo saber el valor de tu empresa?

Valuar una startup es un tema interesante y controversial, mucho de ello tiene que ver por el nivel de subjetividad en las primeras etapas y porque rompe con todos los esquemas de valuación tradicional. Indudablemente un fondo de inversión lo va a solicitar, por eso será relevante que consideres los siguientes modelos con base en el tamaño de tu startup.

En la etapa temprana de tu startup los factores de valuación son difíciles de cuantificar, sin embargo, tienen relevancia porque define la probabilidad de éxito de tu empresa para levantar tu primera ronda en caso de acudir con un ángel inversionista o con un fondo de seed capital.

Para estas etapas se suele usar el modelo de puntos (en donde se evalúa a empresas con factores como el perfil de los emprendedores o equipos sobresalientes, mercados muy grandes, modelos escalables y diferenciadores claros, por ejemplo) o el modelo de riesgo en donde se da un valor inicial a la compañía y se ajusta con base en 12 factores de riesgo. Algunos de estos son: fase de empresa, riesgo de producción, de marketing, tecnológico y de financiamiento. Considera que son dos metodologías diferentes y que el fondo de inversión al que acudas podrá usar cualquiera o ponderar ambas.

Cuando hay más tracción y cierta certidumbre se usa la valuación por múltiplos o por flujos descontados, incluso las pueden ponderar. En el método de valuación por múltiplos se toman en cuenta el valor de mercado, transacciones comparables, datos específicos de tu industria. El objetivo es hallar su valor de mercado por analogía con el de otras compañías comparables.

Toda empresa tiene un valor en el mercado y que se busca mediante diferentes métodos conocer el alcance y el valor del negocio para tomar las mejores decisiones estratégicas. Valuar una empresa no es sencillo y se debe de contar con el suficiente conocimiento para determinar las variables exactas en este procedimiento. Y recuerda que buscar a un inversionista con una valuación irreal de la propia empresa es una de las formas más rápidas para ser rechazado.

Fuente: Entrepreneur

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