La práctica de pole en Guatemala ha tenido una popularidad creciente. Gaby Borrayo, campeona internacional en este deporte, nos recibió en su estudio AERO Pole Fitness para contarnos sobre sus inicios en esta práctica, el impacto en Guatemala y su trayectoria profesional.

Cuéntanos un poco sobre cómo comenzaste a hacer todo esto

Empecé a hacer pole hace más o menos 6 años y medio. Surgió porque de chiquita hice gimnasia olímpica pero realmente no me considero gimnasta. Practiqué solo como 7 u 8 meses, pero la verdad siempre fue mi sueño frustrado. Era algo que me hubiera gustado mucho seguir haciendo pero por cuestiones de tiempo dejé de ir. Eso fue cuando yo tenía ocho años, y la verdad yo ya iba tarde para la gimnasia ya que es algo más de niñas. Eso me frenó un poco pero siempre me gustó. Ya más adelante sucedió que estaba en un centro comercial con mi hermano y vi un cartel de una chava haciendo pole y me llamó mucho la atención porque lo relacioné mucho a la gimnasia. Era de parte de una academia de baile que estaba comenzando a dar clases de pole, entré a pedir información y programé una clase de prueba. No tenía ni idea de cómo era. Recuerdo que no me devolvieron la llamada en este primer lugar pero pude encontrar otro, comencé, y me encantó. Ese mismo día busqué videos en YouTube ya que las redes sociales en ese entonces no eran lo que son ahora. Hoy en día, con Instagram, es súper fácil encontrar cualquier tipo de video de pole o de lo que sea. Encontré videos una de las campeonas de ese momento, la rusa Anastasia Skukhtorova y me gustó muchísimo.

La práctica de este deporte no es algo tan común en Guatemala. ¿Cuál ha sido tu experiencia con esto?

Es un deporte con mucho tabú. Al principio fue más duro para mí, recibí comentarios de muchas personas, incluso de amigos. Mi familia siempre me apoyó, en ese entonces no estaba trabajando entonces necesitaba la ayuda económica para las clases. Cuando les dije a mis papás que quería tomar clases de pole, les enseñé los videos que había visto y les gustó mucho. La mentalidad de muchas personas cambia en el momento en que lo ven: es un deporte muy artístico. Solamente toma verlo una vez para romper con los tabúes que existen.

 

A pesar de ser un deporte con mucho tabú rodeándolo, ha crecido su popularidad increíblemente en Guatemala. ¿A qué crees que se debe esto?

No es solo en Guatemala. Creo que en muchos países ha crecido mucho el deporte y no solo el pole, también las artes aéreas. Estas son cosas como las telas y lira (el aro). Las redes sociales también ayudaron. Además del boom de popularidad, también hay que tomar en cuenta que es un muy buen ejercicio. Está muy de moda estar saludable y a mucha gente no le gusta el gimnasio porque puede llegar a ser aburrido. Han comenzado a surgir nuevas formas de hacer ejercicio y entre estas está el pole. Es un súper buen ejercicio cardiovascular, ya que funciona por medio de rutinas, y al mismo tiempo se usa mucha fuerza para sostener figuras. Cuando la gente los prueba y se da cuenta de todos los beneficios los atrae aún más.

¿Cómo surgió la oportunidad de competir a nivel internacional?

Me di cuenta de que en Guatemala el pole estaba muy en pañales. Tuve la oportunidad de salir de viaje con mi familia y aproveché a buscar una academia para recibir algunas clases. Ya ahí me di cuenta que era otro rollo. Desde el calentamiento hasta cómo daban las clases, todo lo que hacían, como lo explicaban y como enfriaban era otra cosa. Me di cuenta que en Guatemala había muy poco profesionalismo en cuanto a cómo enseñarlo y cómo proteger el cuerpo. Como todo deporte uno se puede llegar a lesionar, y es algo muy técnico. Si no entiendes bien la técnica, nunca vas a entender el deporte. Decidí que quería aprender más de esto y me fui tomar un curso de verano al extranjero donde conocí a una mexicana, y más adelante ella me escribió porque consideraba que yo tenía un buen nivel. Me preguntó si me animaría a competir en un Panamericano en México, y luego de investigar apliqué. Envié un video, ya que para estas competencias hay que enviar un video para poder clasificar, y quedé. Fui sin saber cómo era, ni a que iba, ni cómo me debía preparar. Ahí aprendí muchísimo con respecto a la preparación y la exigencia que debe haber en una competencia. Esta fue en el 2014, y llevaba solo uno o dos años haciendo pole.

¿En qué momento decidiste abrir tu propio estudio?

Cuando participé en mi primera competencia me di cuenta de que donde yo recibía clases yo ya no estaba aprendiendo. Más que nada iba a ver videos y a probar cosas nuevas. Yo quería montar mis propias rutinas y para esto necesitaba un espacio propio, y las clases ya no me bastaban. Yo necesitaba dos tubos, porque en una competencia es obligación trabajar piso, un pole estático y otro giratorio. Se realiza una coreografía uniendo esto con una canción. La academia donde estaba no recibió bien esta idea y tuve que buscar otras opciones. En el camino me fueron cerrando muchas puertas y no llegaba a nada. Casualmente conocí a los dueños de un gimnasio donde yo practicaba calistenia y ellos me permitieron poner los poles, y todo se fue dando a partir de ahí. Nunca fue mi plan abrir una academia, y en ese momento tenía ofertas de trabajo para dar talleres fuera de Guatemala, pero sentí que tenía mucho que aportar aquí con respecto a cosas que cambiar y enseñar. Hace dos años tomé la decisión de abrir el estudio en un lugar más pequeño, y al año me pasé a un espacio más grande. Todo ha ido muy bien, la gente que ya hacía pole ha crecido mucho a nivel técnico. Tengo dos instructores más que dan clases conmigo, y quiero comenzar a preparar a algunas alumnas para certificarse y ver a quienes les interesaría dar clases también.

¿Qué le recomendarías a alguien que quiera comenzar a practicar este deporte?

Que lo pruebe. Cualquier persona lo puede hacer. Lo más frecuente que oigo son cosas como “yo nunca he hecho ejercicio”, “nunca he hecho gimnasia”, “nunca he hecho pole”. El pole no es un ejercicio que requiere experiencia previa, aunque obviamente se le hará más fácil a algunas personas que a otras. He tenido alumnas sin base alguna que han crecido y han avanzado mucho con constancia y pasión por hacerlo. Así que si a alguien le gusta le aconsejo que se anime a tomar una clase y ver qué pasa.

Instagram:

Gaby Borrayo @gaborrayo

AERO Pole Fitness Studio: @aeropole_fitness

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