Psicóloga, periodista y artista visual, Beatriz Berganza accedió a compartir con los lectores de Perspectiva algunos consejos para no perder la calma en un momento tan complicado como el actual, cuando el miedo a una amenaza global ronda por el mundo.

Roxana Orantes Córdova

Los guatemaltecos evadimos el tema de la salud mental. Sin embargo, el psicólogo es un trabajador de la salud tan importante como cualquier otro. Sus consejos y conocimientos logran ubicarnos en el terreno del “sentido común” que todos podemos perder en momentos de estrés, duelo y como actualmente, el temor ante una situación desconocida que además, tiene a muchos encerrados en casa.

La mayoría no comparte todo el tiempo con sus familiares. Los niños salen a estudiar, los padres a trabajar. Desde el 14 de marzo, muchos trabajamos desde la casa y debemos enfrentar dos posibles situaciones: la soledad absoluta, quienes viven solos, o la constante compañía, los miembros de familias numerosas. El panorama puede enrarecerse en ambos casos y para poder manejar situaciones que podrían complicarse, Berganza nos dio algunas herramientas.

Según dice, “el instinto de supervivencia que tenemos hace cientos de miles de años nos dice que salgamos corriendo, como cuando nos amenazaban las fieras o los fenómenos naturales. Seguimos teniendo ese instinto y produce reacciones adversas cuando debemos estar encerrados. Ahora, es un enemigo invisible. Estrés y agresividad, que se regulan con diálogo, conciencia y buena voluntad”.

¿Cuáles son los síntomas de miedo, tensión y cansancio en un contexto como este?

Pues, te diré: todo empieza por el miedo. El Coronavirus es una amenaza, un enemigo poderoso que nos hace sentir temor de que algo muy malo va a pasar. El riesgo de que vamos a quedar sin trabajo, sin capacidad de abastecer el hogar y satisfacer las necesidades básicas de supervivencia. Otro temor es que nuestros allegados o nosotros mismos podríamos morir.

El miedo está ahí, latente y creciente, entonces produce una reacción, que son intentos de alcanzar una falsa seguridad. Es falsa porque se estructura en fantasías y no desaparece. Los síntomas físicos pueden ser molestias dolores físicos, ansiedad, desgano, falta de sueño, agotamiento, irritación, hostilidad, sentimientos de culpa, llanto.

Cuando se encuentren en crisis se debe respirar profundo, no muy rápido para no hiperventilar, reconocer el miedo y aceptar “tengo miedo”, ” lo acepto, me rindo”.

¿Cómo mantener la calma en medio de un brote epidémico?

En las crisis, mantener la calma es difícil, no hay recetas mágicas, porque lo que hay es un miedo subyacente, que es un instinto de supervivencia. Desafortunadamente, dichas reacciones solo son defensas porque no se sabe cómo manejar el miedo.

El miedo sin el manejo adecuado, no permite tomar decisiones con sabiduría, diligencia y cordura. En cambio, hace reaccionar de forma inapropiada, como con agresividad hacia los seres queridos y hacia los extraños. Es la otra cara de la misma moneda de la fe. Para poder estar positivos se debe reconocer que se tiene miedo.

Recomendaciones para que el aislamiento no afecte a los miembros de una familia

Para que no afecte a la familia el convivir mucho tiempo juntos, se puede hablar abiertamente de los roces que pueden experimentar. Para no ofenderse o llegar a agredirse, se deben establecer reglas como expresar sentimientos sin usar insultos y no interrumpir a la otra persona mientras habla. Deben estar conscientes como adultos de que los conflictos no tienen consecuencias positivas. Se requiere madurez o madurar por necesidad de mantener la cordura.

Ser positivos en todo momento y ver el lado amable de la oportunidad: limpiar, reparar, hacer chapuces, ordenar. También puede leer, informarse, escuchar música, conversar, jugar, escribir sus historias. Todo esto en horas de la tarde, en momentos relajados.

La única manera de encontrar paz es afrontar, no esconderse. Esta paz permite serenidad para no reaccionar, con compras irresponsables hacia la comunidad, impide tener la seriedad necesaria para adoptar medidas de higiene y bio seguridad que recomiendan las autoridades. Además, si hay serenidad, se puede tomar la decisión de permanecer en casa por conciencia, y no se percibirá como un castigo.

Importancia de la solidaridad y el apoyo a los demás

Encuentre sentido a la situación ayudando a alguien que lo necesita más que usted. Los adultos mayores no deben salir a la calle. Si conoce a alguien ofrezca su apoyo con víveres y tomando las precauciones necesarias. La responsabilidad social es de todos con las prácticas higiénicas recomendadas.

Las compras “de pánico” y como debemos actuar: al adquirir provisiones y ante los demás

Por el encierro se experimentan otras molestias cuando las personas no están acostumbradas a convivir o estar solas tanto tiempo. Además las situaciones críticas favorecen que se actúe impulsivamente, sin pensar. Son reacciones, no decisiones.

Entre estas, las más comunes son la necesidad de acumular, para sentir seguridad. Otras, el fanatismo religioso, que no es garante de que se experimente mejoría, porque el miedo sigue latente.

Recomendación a familias con niños y adultos mayores: actividades, tareas

Supervisar tareas de los niños de manera responsable, no castigarlos. Como siguiente recomendación, es necesario establecer horarios de común acuerdo con la familia, con el objetivo de no entrar en una situación desorganizada, caótica o excesivamente exigente hacia alguien.

A los niños y adultos mayores se requiere brindarles seguridad, no temores.

  1. Dar prioridad a la práctica espiritual en horarios establecidos, con una oración o lectura bíblica. Quienes no profesan religión pueden hacer una meditación, y si el ambiente lo permite, un paseo al aire libre, o practica de yoga.
  2. El ejercicio es indispensable para todos. También se puede bailar. Los niños deben jugar, con actividades alegres. Este es un buen momento para que los adultos revivan sus juegos de infancia.
  3. Tener un par de momentos del día para informarse de las últimas noticias, pero no es conveniente estar pendiente de noticias todo el día. Por no verlas o escucharlas a cada hora, no se puede perder de algo tan trascendental. Y sí le afecta mentalmente. También decir que es conspiración o que más mueren de otras causas, no resuelve el miedo y no es humano.

Efectos de la sobre información en la salud mental

Es necesario evitar los extremos: hablar solo del tema y estar pendiente de memes y noticias que infunden mayor temor. O por el contrario, negar que es una pandemia y como tal,  requiere precauciones necesarias, haciendo chistes. Estos extremos son también el resultado de un mal afrontamiento.

¿Otras recomendaciones?

Es importante reconocer que en medio de algunas situaciones no se puede hacer nada. Que así es la vida. Y en cambio se puede aprender muchísimo de esta experiencia.

Hay algunos cuidados básicos que facilitan el aislamiento. No olvidar el baño diario, la higiene y el arreglo personal, que ayudan a una buena convivencia. Evitar comidas poco saludables, como las gaseosas y comida chatarra. En cambio, preparar platillos con frutas y vegetales, que desintoxican y ayudan a mantener buen peso.

Es importante ser positivos y estar agradecidos por todo lo bueno que se tiene. Esto consiste en ver todo a su alrededor, contar todo lo bueno que hay: por ejemplo, la mayoría de personas infectadas se recuperan. Al agradecer a Dios, a la vida, a los seres queridos así como a sí mismo, por cada cosa buena, por pequeña que sea, se experimenta paz y hasta felicidad en medio de cualquier situación penosa.

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