Organizaciones y líderes sociales diversos manifiestan su desconcierto y dudas por las diversas anomalías en la reciente elección. Las posiciones van desde las abiertas denuncias de fraude hasta las más moderadas solicitudes para que se revisen y cotejen los recuentos de votos. El sábado, grupos de ciudadanos protestarán ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE), cuyo presidente insiste en que “es fundamental resguardar el acto electoral”.

Roxana Orantes Córdova

El panorama después de la elección tiene mucho de humor negro y teatro del absurdo. Por ejemplo, el incidente sufrido por Danilo Roca, quien cuando acudió a las urnas se dio cuenta de que no aparecía en los listados de votantes, pese a estar inscrito como candidato a la presidencia. El vídeo que muestra una boleta marcada con el símbolo de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), presentado por una indignada votante.

Las discrepancias evidentes en los resultados para partidos como el Movimiento Para la Liberación de los Pueblos (MLP), que obtuvo más de 400 mil votos y una curul, o Semilla, que pese a lograr varias diputaciones en el distrito central tuvo un muy pobre resultado en la alcaldía metropolitana.

Y los absurdos gastos del TSE, ofensivos en un país con indicadores de desarrollo social deplorables. Por ejemplo, la inversión de US$40 millones para las votaciones en EE.UU., donde votaron poco más de 700 personas, lo que representa un costo por voto de unos US$ 4.500, señaló en sus redes el diputado Fernando Linares Beltranena.

Otro dato propio del “realismo mágico” es la innecesaria reimpresión de boletas para la elección de diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen), a fin de complacer al ex candidato Paul Briere, quien finalmente no resultó electo. Y finalmente: la candidata puntera tiene más de 20 denuncias penales y una solicitud de antejuicio, mientras la Unión del Cambio Nacionalista (UCN), con su líder extraditado a EE.UU. por señalamientos de vínculos con el narcotráfico, logró una bancada significativa.

Todo esto sumado nos retrata cual república bananera en su apogeo y retrocede al país en décadas de ejercicio democrático. Al parecer, está lejano el tiempo en que el TSE era considerado un ente garante de la democracia y proyecta la imagen de ser el “peor en la historia”, según han mencionado Ricardo Méndez Ruiz, de la Fundación Contra el Terrorismo, y Giovanni Fratti, de Guatemala Inmortal.

Para el ex presidenciable de Encuentro por Guatemala (EG), Manfredo Marroquín, tantas nuevas atribuciones superaron las capacidades del TSE, que no logró cumplir a cabalidad con todos los retos que le implicaban los cambios a la normativa electoral y la judicialización del proceso. “Todo junto”.

“Ya salieron a luz muchas actas mal digitalizadas, donde la versión electrónica no se corresponde con las actas originales. No sabemos exactamente dónde están esos errores y sugerimos que se realice una cuidadosa revisión voto por voto, de todo el proceso. Por lo menos que se verifique aleatoriamente alrededor de un 25%. De lo contrario, se pueden generar problemas de ingobernabilidad más graves que los que estamos viendo”.

El ex presidenciable comentó que el partido EG fue “borrado del mapa político” y explicó que esto resulta inexplicable, puesto que se trata de una organización sólida que siempre ha tenido bases en determinados sectores donde, este año no obtuvo ni un solo voto.

“Desde el candidato “kaibil” hasta el MLP, todos coinciden en que existen irregularidades. Y estas deben ser verificadas e investigadas”, concluyó.

Por el momento, varios partidos políticos y grupos civiles han emitido comunicados cuestionando las discrepancias entre las actas y los resultados finales: Movimiento Cívico Nacional, Liga pro Patria, VIVA, MLP y VALOR entre otros.

“Exigimos una auditoría forense”

Según Giovanni Fratti, es indispensable que se realice una auditoría forense, para determinar si realmente las actas reflejan lo que reportó el sistema de cómputo del TSE. “Es imperativo un cotejo entre acta y dato electrónico, especialmente considerando que Mhulbauer Technology es la empresa que aportó la licencia de software a Datalogyc S.A., la encargada de recopilar y transmitir la información, además de informar sobre el recuento de votos final”.

Al respecto, señaló Fratti, el TSE decidió contratar por Q262 mil y en menos de 48 horas (según Guatecompras), los servicios de Datalogyc S.A. en lugar de GBM, distribuidora de IBM y que se había desempeñado con rapidez y confiabilidad en elecciones anteriores. En cuanto a Mhulbauer Technology, es una compañía que ha sido señalada por sospechas de fraude en varios países, entre ellos Venezuela, según medios ingleses, afirmó Fratti.

El abogado y columnista indicó en que resulta extraño que “cuatro partidos enanos y casi desconocidos hayan logrado más de 600 mil votos, mientras organizaciones sólidas y con una larga trayectoria prácticamente estén desapareciendo del mapa político. Y los citados partidos, todos son de extrema izquierda”.

Es curioso, añade, puesto que desde que la izquierda inició su participación electoral, jamás habían obtenido más del 3% del total de votos válidos, en tanto que actualmente, “el oficialismo no existe. Y partidos como VAMOS, PU, CREO, VALOR, PAN, EG y TODOS no lograron resultados significativos, pese a tener estructuras y bases en todo el país”.

Según Fratti, el origen de este panorama que urge enmendar si no queremos entrar en un escenario de pesadilla, es el convenio espurio firmado entre el TSE y la CICIG, así como la exclusión arbitraria de la candidata Zury Ríos, prepararon el camino para una situación que se resume en la palabra prohibida del momento: fraude.

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