En este tiempo de resguardo en el que sentimos que la naturaleza ha tomado un respiro y se recupera. Perspectiva, entrevistó al Médico Veterinario, Fernando Martínez, quien nos hace reflexionar sobre la verdadera situación de la fauna silvestre “aún no podemos hablar de recuperación. La naturaleza necesita que detengamos el tráfico ilegal de especies”,  dice el veterinario que ha dedicado su vida al rescate de fauna silvestre en Petén.

María Renée Saravia

Defensor de la vida silvestre desde hace 26 años, Fernando Martínez ha centrado su profesión a la defensa de la naturaleza a través del trabajo que realiza en el Centro de Rescate de la ARCAS, Petén.

Martínez, es director del Centro de Rescate de ARCAS, Petén desde 1994. Poco antes de graduarse como Médico Veterinario, Martínez tomó  la decisión de dar un cambio radical a su vida y dedicarse por completo a salvaguardar a los animales silvestres.

El doctor Fernando Martínez, habló con Perspectiva sobre el impacto del comercio ilegal en la naturaleza, a tan solo unos días de la triste noticia de 18 loros muertos, encontrados a orillas de la carretera en Los Amates, Izabal, como consecuencia del tráfico.

¿Qué significa el tráfico ilegal de fauna silvestre?  

El tráfico ilegal  de fauna silvestre es la actividad ilícita, en la cual se extraen animales de su hábitat natural para comercializarlos. Ha causado serios daños en todo el mundo.

¿Cuál es el impacto del tráfico ilegal de vida silvestre en la selva de Petén?

El impacto es enorme porque el porcentaje de mortalidad es muy elevado. Por cada animal que logra vender el traficante, hay muchos animales que han muerto o han sido asesinados.

Por ejemplo:

De cada 10 loros que son capturados para el comercio ilegal, solo dos sobreviven. Así que la cantidad de nidos que saquean es incalculable.

Del  100% de animales que son capturados para comercio ilegal, las autoridades logran decomisar el 30% y el 70% restante llega a la venta ilícita. Aún es un porcentaje muy alto el que continúa llegando a los mercados de animales silvestres.

Es un terrible daño para los animales que logran sobrevivir a todos los peligros que ya enfrentan en la selva.

¿Qué sucede con los animales silvestres que son capturados para el tráfico ilegal?

La mayoría muere. Desde el momento de la captura son tratados en las peores condiciones. El transporte de las especies silvestres, al ser una práctica ilegal, se hace de la peor manera. Colocados en cajas o espacios tan reducidos que muchos mueren de asfixia.

La situación  es crítica. Los pocos que sobreviven terminan sufriendo el resto de sus vidas amarrados o en jaulas inadecuadas, cuando deberían estar en la selva.

¿Qué instituciones intervienen en la lucha contra el tráfico ilegal de fauna silvestre?

Las principales son: División de Protección a la Naturaleza (DIPRONA) y Policía Nacional Civil (PNC), Ministerio Público (MP), Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) y la Asociación de Rescate y Conservación de la Vida Silvestre (ARCAS).

DIPRONA y CONAP son las encargadas de los puestos de control, decomisos y de los operativos para rescatar y combatir el tráfico ilegal, el MP se encarga de investigar las denuncias.

En ARCAS, nos encargamos de recibir a los animales que vienen por decomisos.

¿Cómo contribuye el Centro de Rescate de ARCAS, Petén en el combate al tráfico ilegal de especies?  

Nuestra labor principal es restablecer la salud de los animales que llegan al Centro de Rescate por decomisos, generalmente son traídos por DIPRONA o CONAP. En otras ocasiones son donaciones de personas que ya no los quieren tener o que los encuentran heridos en la carretera.

Para ARCAS, el objetivo principal es rehabilitar y liberar a los animales que han sido rescatados del tráfico. No todos los animales que ingresan al Centro de Rescate, ARCAS, Petén, pueden ser liberados. Algunos no podrán adaptarse nunca más a la selva. Sobre todo en el caso de animales que fueron extraídos de la selva desde bebés, no saben cómo sobrevivir en su propio hábitat.

En el Centro de Rescate de ARCAS,  se atienden a más de 45 especies de todas las clases: mamíferos, aves y reptiles.

¿Cuántos animales reciben en el Centro de Rescate de Arcas, Petén?

Al año se registran más de 300 animales que ingresan al centro, en su gran mayoría por tráfico ilegal. También se reciben animales que han sido rescatados o donados, finalmente todos están relacionados con el tráfico.

¿Cuáles son las principales razones del tráfico de animales silvestres?

El dinero, esa es la razón número uno. Es  una de las prácticas ilícitas más rentables, se estima que el comercio ilegal de animales gana aproximadamente 23 mil millones de dólares cada año por traficar especies.

Por eso, no les importa sacrificar cientos de animales o el sufrimiento que les causa al transportarlos de forma incorrecta o el hacinamiento en el que los mantienen antes de venderlos. La ganancia lo es todo, no les importa nada más.

También se trata de un comercio ilegal que continua teniendo demanda. Las personas que compran no se dan cuenta que forman parte de esta terrible cadena que está extinguiendo especies en todo el mundo.

¿Cómo se desarrolla la cadena del tráfico ilegal?

Es un circulo viciosos, no tiene un inició o fin. El cazador o recolector de animales, se introduce en la selva y captura al animal silvestre, después se lo entrega a un primer distribuidor que lo transporta al lugar donde será comercializado o en algunos casos es una organización criminal que lo saca del país para su venta, así hasta que llega al comprador que paga por tener a un animal silvestre.

Donde empieza la cadena, es cuestión de percepción. Para muchos empieza en la persona que está dispuesta a pagar cantidades absurdas por un capricho de tener un mono, jaguar o guacamaya.

¿Cuáles son las especies de fauna silvestre más afectadas por el tráfico ilegal?

Es importante que consideremos los dos tipos de tráfico ilegal de animales. El que se enfoca en animales silvestres que sirven de mascotas o van a parar en manos de coleccionistas y el tráfico para el consumo de carne de animales “exóticos”.

Las principales especies traficadas para mascotas son: loros y guacamayas rojas. También monos, micoleones y pizotes. En el caso de la guacamaya roja se encuentra en la Lista de Especies Amenazadas de Guatemala (LEA), realizada por el CONAP.

Las especies que son cazadas para el consumo son: venado, coche de monte, iguana, tepezcuintle entre otros que son trasladados a mercados locales.

¿Cómo capturan a los loros o guacamayas? Y ¿Qué pasa con ellos?

Para poder capturarlos buscan a los pichones que aún no vuelan. Saquean los nidos de pichones a los que apenas les están saliendo las pumas.  Por eso la tasa de mortalidad es muy alta.

Los pichones necesitan cuidados y una alimentación especial que nunca se les da. Además se colocan en jaulas inadecuadas lo que también representa un riesgo por el contagio de enfermedades. Y no digamos el transporte que ocasiona la muerte de otro tanto que logrará sobrevivir a las condiciones anteriores.

¿Cómo capturan a los monos ? Y ¿Qué pasa con ellos?

En el caso de los monos, también se buscan a las crías, porque un adulto es más agresivo y sería problemático al ser transportado.

Para obtener la cría, le disparan a la madre, porque se encuentran en las copas de los árboles y jamás soltaría a su bebé. Asesinan a la mona para que caiga del árbol y esperan a que la cría se suelte. En caso la madre caiga sobre la cría, esta podría morir aplastada.

De nuevo el costo de vidas para obtener un animal silvestre es muy elevado.

Los mamíferos que logran llegar a convertirse en mascotas, al principio son tratados como bebés, como peluches. Pero cuando el mono alcanza la madurez reproductiva, se torna agresivo y puede llegar a morder o atacar a las personas con las que vive. No importa si es quien lo alimenta, es su instinto, lo más probable es que llegue a atacar.

El miedo que provoca en las personas hace que los amarren o encierren hasta que mueran. Lo mismo pasa con otros mamíferos.

Lo peor del caso es que al traerlos al Centro de Rescate, porque ya no los aguantan o tomaron conciencia de lo que sufre el animal. Estos animales no podrán volver a la selva, porque al ser extraídos de la selva desde bebés, no saben cómo conseguir su alimento o sobrevivir.

¿Cómo podemos contribuir a detener el tráfico ilegal de fauna silvestre?

No comprando fauna silvestre. Cada vez que una persona le compra a un traficante, así sea por lastima por el animal que sufre, está contribuyendo  a que no cese el comercio de fauna silvestre.

Si el animal muere en manos del traficante y no recibe ganancias, no continuará con esta práctica. Pero si caemos en el juego, y pensamos que vamos a salvarlo, solo contribuimos a más depredación.

Muchas personas compran por tradición. Mantener está tradición condena a cientos de animales silvestres a la muerte. Es común escuchar personas que dicen: “Si mi mamá tuvo un lorito, yo también voy a tener uno” o quizá en casa había un mono amarrado en el patio “yo también quiero uno”.

Debemos cortar la cadena. Si no paramos de comprar por lástima, moda o tradición, esto no va a parar nunca, ocasionando que ya no hayan animales en la selva.

Hasta que no pare el consumo, no dejaremos de ver a los vendedores de la Cuesta de Alaska ofreciendo loritos pintados, para que parezcan loros nuca amarilla que prácticamente se extinguieron en la Costa Sur, continuará la venta de iguanas de Izabal o las decenas de especies en peligro de extinción hacinadas en el mercado El Guarda.

 

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